Cultura

15 de Abril de 2019 - Nota vista 321 veces

BAILARÍN, DIRECTOR DE BALLET Y COREÓGRAFO

Todos los diarios porteños, se hicieron eco de su reciente fallecimiento y escribieron su biografía. Expresaron fue una eminencia y con una enorme trayectoria - lamentaban que en vida no lo integraron en la lista de “celebridades argentinas”, como debió ser por todos los logros que obtuvo en su vida a nivel nacional e internacional.

En apretada síntesis dichos diarios comentraron que nació en Federación y nombraron sus maestros en Buenos Aires: Jorge Tomín, Wasil Tupín y Maria Ruanova; comenzó sus estudios de danza en la ciudad de La Plata que allí fue nombrado solista e integró el Ballet Oficial en 1957.

Luego pasó al Teatro Colón como primer bailarín y que actuó en todos los repertorios destacándose en “Giselle”, “Danzas Polovsianos” y tantos otros.

Posteriormente fue Director del Ballet de La Plata en 2 temporadas y como Director del Colón en 1973-1974 y 1984-1989.

Comenzaron sus giras por EE.UU., en Dallas como Director de Ballet, luego en Europa y en Brasil, en Rio de Janeiro.

Destacándose cuando fue bailarín y director del Teatro Colón fue la ópera más brillante que tuvo el teatro hoy recordada.

Cuando lo nombraron director él puso como condición que de las 26 funciones que se daban en Ballet, él realizará 80 funciones y lo logró. Cuando no le otorgaban fecha, consiguió que el Ferrocarril le diera unos vagones cama y viajaba a todo el país, realizando funciones.

También se comentó que fue Gustavo quien realizó una coreografía para Julio Bocca y Raquel Rosetti en 1985 y que fue eso que le valió llegar a la Medalla de Oro y el mejor bailarín del mundo, con su coreografía de Tango estilizado que cambió su vida.

Esto justamente el sábado 23 de marzo lo comenté, en el nota publicada en “El Heraldo” que Julio dijo en su conferencia y que entrevistado ahora por los diarios, volvió a decir lo agradecido que estaba con este maestro Gustavo, tan excepcional.

Terminan los diarios diciendo: “Fue un hombre encantador, con gran sentido del humor, que brindó a la Argentina un gran prestigio con toda la obra que realizó como nuestro Director y Coreógrafo”.

Lo que los diarios porteños no dijeron y es primicia del diario “El Heraldo”.

Paso a contarles que sí, nació en Federación, que fue entrerriano y gran amigo de los que fueron dueños de este diario la familia Liebermann, con Graciela, Carlitos y Raquel.

- Que Gustavo viajaba especialmente para estudiar danza a Concordia con Alicia Moreira, que ella con el tiempo viajó a San Salvador de El Salvador y llevó su ballet a Australia.

- Posteriormente se llamó Alcira Alonso que fue representante del Royal Ballet inglés para Latinoamérica.

- Gustavo se recibió de Maestro Normal en la Escuela Normal de nuestra ciudad, como abanderado de dicha escuela.

Allí podrán ver cómo llegó a ser un gran maestro de danza porque tuvo su preparación didáctica y práctica.

Muchos son grandes bailarines, pero no llegan a ser “grandes maestros”, él estaba preparado para eso.

Volviendo a Concordia, cuando su maestra Alcira se fue quedó, como maestra de la Escuela Municipal de Concordia, Nelda Salustio de Suckich.

Yo venía de Buenos Aires a instalarme aquí en 1951 y en ese momento fuimos compañeros de danza. Fue mi primer partener. Él venía de estudiar con su hermana Susana. En la función en el Odeón bailó un “Rondó Caprichoso” de Chopin y “Sílfides”.

Luego ya viajó a Buenos Aires a estudiar en La Plata. Nos encontrábamos siempre en el estudio de Ekatherina de Galantha y en otros estudios.

Luego cuando pasó al Teatro Colón, me avisó cuando actuó de solista, por primera vez y yo viajé a verlo y aplaudirlo.

Pasaron los años y sus triunfos se multiplicaron y cuando cumplí 50 años de enseñanza lo invité y al no poder venir me mandó de obsequio sus dos mejores primeros bailarines para bailar “Cisne Negro” y ‘‘Quijote’’: a Genoveva Surur y Víctor Filimonov.

Realmente fue un obsequio, digno de una vieja amistad de compañeros de la danza.

Siempre fue muy simple, sencillo y respetuoso.

- Otra anécdota: cuando estuvo de Director del Colón lo invitó a su maestra Alcira Alonso quien fue su primera maestra a dictar un curso del Royal Ballet, para todos los profesores y de provincias, en una invitación bien amplia y demostró su personalidad de ser agradecido a su maestra.

Cuando viajaba a descansar con su familia en Federación, les daba clases a unas amigas de su infancia las hermanitas Vega.

                                                                                                                                                                  Era así con todos, amable, gentil. Más de uno, que fue compañero de la Escuela Normal, lo recordará con el cariño como todos los que tuvimos la suerte de ser sus amigos. Teresita Miñones de García

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