Cultura

Obdulio, donó más de 10.000 piezas musicales y bibliografía sobre Tango Argentino - 13 de Abril de 2019 - Nota vista 463 veces

Invaluable donación de arte musical para el Club del Tango Concordia

Por Ivana Guinda

Este martes 9 de abril del corriente, recibió una distinción en medio de un acto íntimo realizado en el Club del Tango (Saavedra 333) en Concordia, Entre Ríos. Del mismo participaron familiares de Obdulio, socios del Club, autoridades municipales y destacados locales en el ambiente tanguero como el Maestro Santos Maggi, Marcelo Salvador, Estela Francou y Alfonso Fasana (Presidente del Club del Tango), a su vez hicieron el honor de bailar unas piezas los profesores y bailarines Martín Novoa y Gabriela Funes. Obdulio Lucero tiene 90 años y es un Marino Jubilado, luego de la jubilación se ocupó en el sector privado como Gerente Técnico en una empresa Naviera, es nacido en El Palomar, Provincia de Buenos Aires y hoy vive en la ciudad de Concordia. Un amante del tango que dedicó su vida a coleccionar música. Esta semana hizo entrega de una invaluable colección de música, e historia sobre Tango Argentino que quedará para exhibir a todo público en el club.

El Heraldo entrevistó a Lucero para ahondar sobre el gran gesto, contar sobre la obra donada, su vida. Él a su vez aprovechó para expresar la gran felicidad y agradecimiento que tiene con la ciudad de Concordia.

“Yo ingresé a la Marina de guerra a los 15 años y después a los 46 años me retiré (en aquella época el retiro venía a los 30) después me puse a trabajar como Gerente Técnico en una empresa Naviera Particular, ahí trabajé 25 años, pero luego me dije basta Obdulio, dejale el trabajo a otro”, comienza su historia imprimiendo humor a la amena conversación.

Hace 70 años que dedica su vida a coleccionar Tango en los diferentes formatos –según la época-, así llegó a tener 6.500 discos de pasta, 2.200 vinilos y alrededor de 1.600 Compact Disc (CD).

“Luego de 70 años o un poco más coleccionando, teniendo como amor y hobby el tango hoy poder llegar a juntar esta colección y pensar en mi corazón y en mi consciencia que he encontrado el lugar donde puedo aportarlo para el futuro, para la juventud. Más contento no puedo estar”, por esto mismo y por el enorme valor sentimental que tiene la obra, envió un mensaje a los más jóvenes en el que dejó sus fuerzas para que “sigan luchando y nunca se olviden que el Tango es parte nuestra vida, de nuestro folklore, yo tengo esa esperanza” pronunció muy emocionado. “Por lo menos el día que me vaya lo haré con una satisfacción íntima y pensando, Obdulio estuviste todo tu vida juntando discos, pero hoy los dejas y tenes la confianza de que va a dar fruto algún día”.

¿Qué encontraremos en esta colección?

“En la contabilidad de la discografía puede haber un error, porque imagínate que yo vine de Buenos Aires y tuve que alquilar un camión para traer todo y bueno en las mudanzas siempre se pierde algo en toda la travesía como ustedes sabrán”, explicó, asimismo señaló que estábamos en presencia de 10.300 o más obras solo en música de Tango.

“Todavía sigo trayendo -aclaró- hay un depósito en Buenos Aires para trasladar, y también hay unos 100 libros ´todos referidos al Tango´, manuales, tenemos toda la historia para leer, para ver, desde que el tango comenzó en 1870 hasta la actualidad”, contó.

Dentro de los libros destaca una colección sobre Carlos Gardel, cantante, compositor y actor de cine, ícono mundial en el género musical, “estos libros son una belleza fueron editados y traducidos al castellano en Francia”. También asegura que de casi todos los referentes autores e intérpretes de tango que se conocen, hay bibliografía a disposición.

 ¿La colección permanecerá

en el Club, usted se quedó con

un stock para consumo personal?

“La verdad que le tengo que confesar que no me quedé desnudo de Tango, porque en mi casa tengo unos 30.000 mil tangos que he grabado en mi computadora (me tomé ese trabajo), entonces si quiero escuchar a Osvaldo Pugliese, a Aníbal Troilo, Juan D´Arienzo al que se les ocurra, los tengo guardado”, dice con picardía y dejando al descubierto lo bien que se maneja con las nuevas tecnologías a pesar de sus 90 años.

¿Por qué Concordia y no su ciudad

natal para entregar esta colección?

“Hace 30 años fue la primera vez que vine a esta hermosa ciudad de Concordia, pues resulta que mi hija se casó con un joven concordiense y entonces con mi esposa María Lola viajábamos dos o tres veces por mes. Hoy estamos radicados junto a mi hija que es médica en esta ciudad.

Tengo dos nietas grandes de 27 y 25 años, estoy muy feliz y contento, lo único que me achata un poquito es la salud de mi esposa el amor de mi vida, ella está pasando por un momento muy delicado, pero con mi hija y mi familia estamos luchando. La vida es así… --reflexiona en voz alta- a ella lamentablemente le tocó enfermar antes que yo, porque tiene 83 años recién y yo 90, pero seguimos en la lucha”, cuenta con mucha tristeza.

Soy único hijo de madre viuda acostumbrado a luchar desde chiquito hasta ahora, como ya te dije me siento muy contento, hoy conocí a toda esta gente que me tratan como “al abuelito”, son muy amables conmigo y muy buenas personas.

Muy feliz de estar en esta ciudad, la gente es totalmente distinta para mi forma de ver, comparado con el ambiente en el que yo vivía en la capital, por supuesto que hay personas buenas y malas, como en todos lados, pero acá hay una tranquilidad, un bien estar que no hay en capital. Y es más te digo si no fuera por el problema de salud con el que luchamos con mi esposa, sería el hombre más feliz”.

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