Cultura

Un cumpleaños diferente - 23 de Marzo de 2019 - Nota vista 1166 veces

Julio Bocca Argentino ¡Gracias!

Pues así es, fui invitada al cumpleaños de Julio Bocca, en Paraná, pero quedé más que sorprendida de la humildad y sencillez de lo que es, como ser humano y a lo que llegó. Ser el mejor bailarín del mundo; bailar en todas las mejores compañías y realizar todos los roles de coreografías de todos los tiempos, y todos los estilos, románticos, de carácter, neoclásicos y contemporáneos. Bailar con las mejores bailarinas, con las estrellas famosas y verlo allí tan sencillo me resultó increíble.

Su cumpleaños se realizó en una suite de un hotel, y solo éramos invitados 10 profesionales de danzas, en un ambiente muy íntimo, amenizado por un dúo de jóvenes cantantes y guitarrista y un tecladista que tocaban músicas del litoral.

Al finalizar la cena vino el brindis, y los obsequios de los invitados. Por mi parte les pregunté, a los jóvenes si podrían tocar la zamba “Alfonsina y el mar”. En ese momento, gran silencio, le dije le iba a interpretar en su homenaje de artista, y a su madre que lo guió en esta carrera, una improvisada interpretación, a puro sentimiento con mis 81 años un breve trozo musical a su grandeza, desde mi pasión por este arte. Recordé lo que dijo Pavlova: “Primero aprender la técnica, luego olvidarse de ella”, y traté de solo expresar lo que sentí, luego le obsequié, un libro de mi autoría, de la época del ballet en Rusia en la época de los zares, contado por mi maestra Ekatherina de Galantha y una foto de Ana Pavlova autografiada por ella misma, la cual lo sorprendió, porque era una reliquia y quedó muy amablemente agradecido.

En realidad Silvina Premat, que fue mi alumna, y que tuvo que entrevistarlo hace un buen tiempo cuando él estaba en el apogeo como bailarín le dijo: “Cuando yo no baile más, me voy a dedicar a leer la vida de los grandes bailarines, y sus historias, porque ahora me lo paso ensayando y bailando todo el día, entonces sí, me va a gustar estudiar todo aquel pasado”, por eso fue que le regalé el libro.

Quiero aclarar Silvina Premat hoy es una escritora y crítica de arte del diario La Nación y es nacida en Concordia. A ella le dijo “no me gustan las entrevistas porque yo me expreso con mi cuerpo”.

Sus clases

Su presencia en Paraná, se debió a una invitación de una profesora, para que dictara tres clases magistrales, a un grupo de 40 jovencitas. Allí fue donde desplegó todo su enorme conocimiento, y demostró, le gusta enseñar y trasmitir todo lo que aprendió, en su trayectoria de artista con el aprendizaje logrado. Llevé 5 alumnos para que sintieran esa experiencia única y lo tramitan a sus compañeras, y a nuestra querida Graciela Bascurleguy gran periodista, escritora, pero artista por sobre todo.

Su conferencia fue para todo público 

Finalmente fue el broche de oro su conferencia que contó, toda su vida, durante una hora y media con videos de distintas etapas de su vida, y con anécdotas enriquecedoras.

El presentador dijo: “Estamos aquí con Julio Bocca que es un gigante, un enorme y es tan sencillo que con su perseverancia, logró maravillas. Es un lujo contar con él y tenerlo aquí entre nosotros”.

Su infancia

Nació en Munro, y comenzó contando, cómo debió sufrir de tener un padre que no lo reconoció, solo tuvo una pequeña familia; la madre, dos hermanos y sus dos abuelos, que vivían en una pequeña casa.

“Ellos me alentaron y me dieron la libertad a mi entusiasmo en apoyarme en mi deseo de llegar a ser bailarín. Al principio me enseñó mi mamá a los 4 años, luego me llevó a la Escuela Nacional y a los 8 años al Colón. Allí tomaban a niños de 10 años, pero yo entré, bueno era el único varón.

Vivíamos con muchas privaciones, una Coca Cola nos duraba una semana porque la abuela le ponía soda para que durara. En mis juegos, jugaba con ser bailarín, o en ser oficinista, y me entretenía con sellos y firmando papeles. Cuando me tomaron el examen en el Colón me probaron en mis saltos, posiciones y mi oído para la música. La tuve a María Luisa Lemos, que formó el primer ballet juvenil del Instituto. Ya para 1983 empecé con papeles de solista y a los 14 años tuve el primer contrato en Brasil, como bailarín. Luego un año en Venezuela; posteriormente fui a un concurso y fracasé, me veía yo bien, pero el jurado no pensó lo mismo eso suele pasar, ahora que yo suelo ser jurado, es según como cada uno responde a su criterio. Lo que cambió mi vida fue el concurso en Moscú, fui con Raquel Rossetti, donde ganamos la medalla de oro y salí el mejor bailarín del mundo. Pensar que casi no fuimos porque no llegábamos con el dinero para el viaje y Rusia pagaba el regreso solamente. Pero luchando llegamos a concretar el viaje y lo logramos. Bailamos Quijote, Corsario y Tangos que nos puso Gustavo Mollajoli que en ese momento era el Director del Ballet Del Teatro Colón”. Allí me sorprendí porque fue Gustavo, que lo ayudó a su primer triunfo y que fue mi compañero de baile cuando él venía a Concordia desde Federación que vivía su familia y después seguimos estudiando en Bs As, un gran amigo y persona excepcional.

Siguió su relato diciendo “Fueron tres rondas y al final la gala, en la que me caí y dije no importa ya tengo la de oro, todos podemos caernos” y mostró el video de su caída con gran risa. “Cuando volvimos todo cambió, tenía 19 años y recibí un contrato en el Américan Ballet Theatre de Nueva York y me esperaba una limusina … y quedé allí por 20 años, pero a su vez viajábamos por el mundo”. Contó recibió premios muy destacados … y volví a mi Argentina y bailé en el Colón, después formé el Ballet Argentino con el que dimos funciones por todo el país y funciones extraordinarias en el Luna Park dirigidas por Lidia Segni y en el estadio Superdomo de Mar del Plata y recuerdo los juegos Panamericanos del 95.

Pasaron muchas funciones, pero la despedida de mi carrera como bailarín fue en New York primero, en junio del 2006 después de 20 temporadas. Luego la despedida por Europa, mi última gira fueron 182 funciones en 51 países y debí pasar 8 veces el Atlántico en un año la gira le llamé: Gracias.

El día 22 de diciembre del 2007 en plenas avenidas entre Avenida Corrientes y Avenida 9 de Julio con el obelisco de espaldas allí en Bs As en un escenario enorme, fue que actuaron todas mis bailarinas y bailarines extranjeros y artistas cantantes, amigos y fueron 50.000 personas. Fui nombrado ciudadano ilustre de Bs As, en una noche inolvidable.

Del que guardo un gran recuerdo también, es cuando fui director del Ballet del Sodre donde cumplí mi sueño de llenar en mis funciones más que las canchas de fútbol, increíble en una ciudad de 1.200.000 personas, vendíamos 25.000 entradas por función fue muchísimo y lo logramos. Yo quería popularizar al ballet acartonado como algunos creen, es para cierta élite y logre, popularizarlo.

Hoy en día siglo XXI las cosas cambiaron por ejemplo: si hago Lago de los Cisnes, en vez de 4 actos hago solo dos y pongo otro ballet de otro estilo. Los jóvenes de hoy no dejan su celular por mucho rato y entonces les presento, una variedad y les da gusto de volver a otra función, de lo contrario dicen ya lo vi, y no vuelven. Esto también se está haciéndose en todas las compañías hasta en Rusia”.

El Ballet clásico, también incluye en sus programas ballet contemporáneo, con músicas de autores actuales.

El año pasado puso Corsario en el Teatro Colón junto con Paloma Herrera que los dos fueron bailarines en Nueva York y según las críticas de todos los diarios porteños la puesta en escena resultó perfecta, sublime un trabajo excepcional.

En el presente dijo: “Ahora tengo una agenda viajera muy intensa recorriendo el mundo, Europa, Asia, Nueva York, Japón pero antes me voy a Mendoza y La Rioja.”

Por todo lo que les comenté al terminar se imaginan fue merecidamente ovacionado por el público.Estábamos en presencia de un Señor Artista, digno de aplaudirlo y dijo:

“La vida es un hermoso sacrificio, el sacrificio está en todas las carreras, hacer algo que vos sentís te hace bien.”

Teresita Miñones de García

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