Opinión

16 de Marzo de 2019 - Nota vista 729 veces

Un momento para nosotras

No quise dormir sin sueños y elegí la ilusión que me despierta, el horizonte que me espera, el proyecto que me llena y no la vida vacía de quien no busca nada, de quien no desea nada más que sobrevivir cada día.

No quise vivir en la angustia y elegí la paz y la esperanza, la luz, el llanto que desahoga, que libera y no el que inspira lástima en vez de soluciones, la queja que denuncia, la que se grita y no la que se murmura y no cambia nada...

No quise vivir cansada y elegí el descanso del amigo y del abrazo.

Elegí avanzar despacio, durante más tiempo y llegar más lejos, habiendo disfrutado del paisaje.

No quise huir y elegí mirar de frente, levantar la cabeza, y enfrentarme a los miedos y fantasmas, porque no por darme la vuelta volarían.

No pude olvidar mis fallas, pero elegí perdonarme, quererme, llevar con dignidad mis miserias y descubrir mis dones; y no vivir lamentándome por aquello que no pude cambiar, que me entristece, que me duele, por el daño que hice y el que me hicieron.

Elegí aceptar el pasado...

No quise vivir sola y elegí la alegría de descubrir a otro, de dar, de compartir, y no el resentimiento que encadena. Elegí el amor...

Y hubo mil cosas que no elegí, que me llegaron de pronto y me transformaron la vida.

Cosas buenas y malas que no buscaba, caminos por los que me perdí, personas que vinieron y se fueron, una vida que no esperaba.

Y elegí, al menos, cómo vivirla...

Elegí los sueños para decorarla, la esperanza para sostenerla, la valentía para afrontarla.

Así podré sonreír cuando llegue el atardecer de mi vida, aunque no lo elija… porque ¡moriré viviendo!

Gladis Espiro

Unmomentoparanosotras@hotmail.com

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