Ecología

La columna Forestal INTA Concordia - 9 de Marzo de 2019 - Nota vista 1538 veces

¿Por qué se mueren las casuarinas en Entre Ríos?

Por: Ing. Agr. Sergio Ramos Ing. Ftal. Martín Sánchez Acosta INTA Concordia

Las casuarinas son especies exóticas originarias de Australia e islas del Pacífico. La especie más cultivada en nuestro país es Casuarina cunninghamiana. El nombre de género Casuarina proviene del vocablo malayo kasuari, ya que su follaje se asemeja al plumaje del casuario común o austral (Casuarius casuarius), ave endémica de Australia y Nueva Guinea; el nombre de la especie está dedicado al explorador y recolector de plantas inglés Allan Cunningham (1791-1839). También se la denomina “pino australiano” por la semejanza a los pinos, y/o “roble del río” ya que su madera parece roble y crece en riberas de cursos de agua. Su rápido crecimiento y su arquitectura de copa la han convertido en un árbol muy popular para ser utilizado como cortina rompeviento en las quintas frutales, y especialmente en el Delta en la ribera de los canales. Su fino follaje tiene la particularidad beneficiosa de poder “disipar” el viento, en lugar de formar un frente compacto que genere un remolino a sotavento. La madera, que es moderadamente pesada, fuerte y duradera, se ha usado mucho para fabricar postes, toneles, paneles y, en menor medida, para confeccionar muebles o herramientas, pues es dificultoso su secado y estabilización. Produce leña de excelente calidad que se quema bien.

El decaimiento y muerte de la casuarina (DMC) es un proceso en el cual las plantas poco a poco van perdiendo vigor hasta que finalmente se secan. Las hojas se van perdiendo, no totalmente, y la copa se ve cada vez menos frondosa. El DMC se da en árboles adultos de alrededor de 20 cm de diámetro. No tiene relación con las condiciones de sitio, se da tanto en lugares de suelo arcilloso pesado como en suelos arenosos sueltos. Al secarse las hojas quedan prendidas y de color pardo.

¿Cuál es la causa?: Este decaimiento se debe al accionar conjunto de insectos asociados a un hongo, que es el que ataca al árbol. Estos insectos son los llamados “ escarabajos de ambrosía, un grupo de insectos que cultivan el hongo de ambrosía dentro del árbol -en la madera-. Lo hacen por la misma razón que ciertas especies de hormigas cultivan hongos: para producir su alimento. Una particularidad es que pueden ser difíciles de detectar debido a su estilo de vida críptico -dentro del árbol-. Existe una especie nativa del Delta conocida como Taladrillo grande de los Forestales “Megaplatypus mutatus” que históricamente afectó las plantaciones de álamos. Se han identificado al menos cuatro especies de escarabajos de ambrosía atacando a árboles sanos de casuarinas: Megaplatypus mutatus (8 mm); Euplatypus parallelus (4 mm); Xyleborus ferrugineus (2,5 mm) y Xyleborinus saxesenii (2 mm). Estos insectos poseen estructuras especializadas para el transporte de hongos llamadas micangios, lo que le permite al adulto llevar el hongo a un nuevo hospedante y así poder desarrollar su ciclo y el de su descendencia. Algunos de los hongos transportados son patógenos, es decir colonizan la madera provocando obstrucción en el transporte de agua y nutrientes lo que causa finalmente la muerte del árbol.

¿Qué mirar?: Es posible identificar los árboles atacados aun cuando están sanos, con la copa entera y en plena actividad. Los ataques se dan en la porción basal del tronco donde se observan a simple vista “manchas” húmedas sobre la superficie del tronco producto del exudado de fluidos a través de los orificios externos. En el suelo próximo a la planta y/o alrededor de los orificios se puede observar restos de madera triturada, ya sea en forma de aserrín fino compactado o fragmentos alargados

Alternativas de manejo: Hay diversas medidas que se pueden adoptar, desde una medida casera como la obturación de los orificios para evitar la salida de la nueva generación y disminuir la población o la aplicación de insecticidas sobre el tronco, para lo que deberá ser considerado su impacto económico y ambiental. Actualmente se está estudiando el uso de feromonas de confusión sexual y trampeo masivo.

Como decisión extrema, y que ya está siendo adoptada por muchos productores, es el cambio de especie, como el caso de Pinus taeda y Eucalyptus grandis ya adaptadas a la región. Si bien tienen sus ventajas y desventajas con respecto a la protección y competencia, ambas son tolerantes a los escarabajos, es decir que a pesar de ser atacadas, hasta el momento no han mostrado síntomas de decaimiento o muerte importantes. Las plantas enfermas o en vías de morir se están destinando a plantas de tableros o para leña, ya que conviene su eliminación para no difundir estas plagas. ramos.sergio@inta.gob.ar www.inta.gob.ar/concordia.

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