Opinión

8 de marzo: - 4 de Marzo de 2019 - Nota vista 848 veces

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Si bien han pasado más de cien años desde que se empezó a recordar esta fecha, es decir, el “Día internacional de la mujer”, la participación de la mujer en hechos sociales se remonta a siglos atrás en la historia de la humanidad, incluso hasta la Antigua Grecia, cuando Lisístrata inició una huelga sexual para poner fin a la guerra.

La fecha no es absolutamente precisa y fue una sucesión de acontecimientos ocurridos a fines del siglo XIX y durante las dos primeras décadas del siglo XX lo que determinó este día que hoy se conmemora en todo el mundo. Se tiene como más recordado el hecho del trágico incendio en una fábrica textil de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica, en el que unas 140 mujeres, en su mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron calcinadas ante su negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las insalubres condiciones de trabajo que sufrían.

Entre las diferentes expresiones, artísticas que reflejaron esta problemática, el cine inmortalizó la lucha de las mujeres en películas como “Norma Rae” (1979); “Erin Brockovich, una mujer audaz”- (2000); “La sonrisa de Mona Lisa” (2003) y “Tierra fría” (2005), para citar los títulos más recientes.

                                                                                                                                                                    Pero más allá del saludo del momento, de las publicidades y de los mensajes que van y vienen durante todo el día ¿qué significa que el mundo entero celebre a la mujer?

1º) Significa reconocer que las mujeres, desde todas sus posiciones, como políticas, como profesionales, como amas de casa, continúan trabajando por alcanzar su lugar a la par del hombre, como compañeros. Ni más ni menos.

2º) Significa que sea la mujer quien decida qué es lo mejor para ella y no la sociedad ni su entorno.

3º) Significa la lucha por la verdadera igualdad de oportunidades, de salarios, de trabajos.

Pero más allá del 8 de marzo y más allá de los pronunciamientos de organizaciones internacionales, significa que el reconocimiento hacia la mujer debe ser todos los días del año, sin regalos ni saludos especiales; simplemente aceptando que puede ser tan buena como el hombre, con sus diferencias, con sus enfoques distintos, pero igual de eficiente y exitosa.

.- De nada sirve regalar una flor en un día determinado si la cuestión de fondo no cambia.

.- De nada sirve un mensaje de texto si ante una mujer golpeada se desliza un sutil “algo habrá hecho”.

.-De nada sirve una proclama pública si no está acompañada por acciones concretas.

La igualdad entre el hombre y la mujer no pasa porque ésta adopte posturas masculinas sino porque sea tomada en cuenta, evaluada, considerada e, incluso, juzgada de la misma manera que sus pares masculinos. Las cosas han cambiado mucho. Las mujeres están avanzando con paso cada vez más firme y sostenido.

Y, aunque resta mucho por hacer, mucho por alcanzar, es un hecho que estén ocupando los lugares que les corresponden, pero no para “hacerles sombra” a los hombres sino para construir juntos una sociedad más justa y mejor.

El mejor regalo que puede recibir una mujer es el reconocimiento de sus méritos, de sus capacidades, pero -por sobre todas las cosas- el reconocimiento de ser humano.

                                                                                                                                                                     Nunca debemos olvidar que el rol fundamental de la mujer es ser madre biológica o del corazón, enorme privilegio que Dios nos regaló. Ser madre es ser madre en la década del 30’ como en la del 80’ o como en la actualidad... Es un trabajo de todos los días. Como bien dijo el estupendo Alejandro Casona: “La vida no es solamente un derecho. Es, sobre todo, un deber”.

También vale puntualizar que estudiar y especializarse, consolidarse laboralmente, encontrar el compañero ideal y tener cierto nivel de independencia económica, son algunas de las razones que las mujeres privilegian y que, a la vez, retrasan el proyecto de ser madres.

Por todo lo aquí señalado y por mucho más, hondamente digo:

¡FELIZ DIA MUJERES! Sea Dios, Nuestro Señor siempre con todas y cada una de nosotras.


María Rosario Echeverría

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