Salud

26 de Febrero de 2019 - Nota vista 589 veces

¿Insomnio? échale la culpa a tus genes

Dos estudios avanzan en el conocimiento de este trastorno del sueño y de posibles tratamientos y sugieren que la depresión y las enfermedades del corazón son en realidad el resultado de un insomnio persistente.

El insomnio tiene ya sus genes responsables y también qué células, áreas y procesos biológicos en el cerebro median en el riesgo genético de insomnio. Dos estudios que se publican hoy en « Nature Genetics» aportan información valiosísima para avanzar en el conocimiento y futuro tratamiento de esta enfermedad que se calcula que afecta, de forma crónica, a más 770 millones de personas en todo el mundo. 

El insomnio es uno de los trastornos más frecuentes. Algunas personas, ocasionalmente, pasan una ‘mala noche’, pero una de cada 10 personas experimenta insomnio crónico. Y, a pesar de que el tratamiento alivia los síntomas, la mayoría de los pacientes siente que siguen siendo vulnerables. La vulnerabilidad al insomnio se da en las familias y parece estar programada en el cerebro.

Hasta el momento, solo se habían identificado unos pocos genes involucrados en la vulnerabilidad y también había permanecido ‘oculto’ dónde ejercen su papel los genes asociados al riesgo de insomnio. Ahora, estos dos estudios desvelan una información que puede ser crucial para desarrollar mejores tratamientos.

Todas estas regiones identificadas nos ayudan a comprender por qué algunas personas padecen insomnio, qué vías y sistemas se ven afectados y señalan posibles nuevas dianas terapéuticas

El trabajo, llevado a cabo por investigadores del Hospital General de Massachusetts (EE.UU.) y la Escuela de Medicina de la Universidad de Exeter (Gran Bretaña), ha identificado 57 nuevas regiones genéticas asociadas con síntomas de insomnio. El trabajo también apunta la existencia de un vínculo causal entre el insomnio y la enfermedad de las arterias coronarias.

«Nuestros hallazgos confirman el papel de la genética en los síntomas de insomnio y se suman a los cuatro loci (regiones) genéticos encontrados en trabajos previos», señala Jacqueline M. Lane, del Hospital General de Massachusetts (EE.UU.), y autora principal del artículo. «Todas estas regiones identificadas nos ayudan a comprender por qué algunas personas padecen insomnio, qué vías y sistemas se ven afectados y señalan posibles nuevas dianas terapéuticas».

El insomnio afecta a alrededor del 10 al 20% de la población. Algunos estudios realizados en gemelos y familiares han sugerido que, aproximadamente, un tercio hereda el riesgo de padecerlo. Y, a pesar de que se ha sugerido que el insomnio aumenta el riesgo de trastornos de ansiedad, adictivos –alcohol-, depresión mayor y enfermedad cardiometabólica, hay mucho desconocimiento de los mecanismos involucrados.

En 2017, un estudio llevado también publicado en «Nature Genetics», y dirigido por Lane y Richa Saxena, del Centro de Medicina Genómica Anesthesia (EE.UU.), identificó tres loci genéticos asociados con síntomas de insomnio entre más de 112.500 personas que forma parte del Biobanco del Reino Unido. En este caso, han analizado, de este mismo biobanco, los datos de más de 450.000 participantes, de los que el 29% reconoció tener síntomas de insomnio frecuentes.

Los investigadores encontraron así 57 nuevas regiones de genes asociadas con el insomnio, una relación que era independiente de factores como el estilo de vida, el consumo de cafeína, la depresión o el estrés. Si bien algunos de estos genes implican conexiones entre los síntomas del insomnio, el síndrome de las piernas inquietas y la enfermedad de las arterias coronarias, las regiones identificadas no incluían genes de neurotransmisión involucrados en la regulación del sueño.

Para probar si estos resultados eran extrapolables a otras poblaciones, los investigadores analizaron datos del estudio HUNT, un estudio epidemiológico noruego, y del Partners Biobank de Boston. La comparación entre 15.000 participantes del estudio HUNT con más de 47.600 controles y 2.200 participantes de Partners Biobank con diagnósticos clínicos de insomnio con 14.240 controles confirmaron los hallazgos previos.

Por otro lado, gracias a una técnica llamada aleatorización mendeliana, que puede revelar si uno de los dos rasgos presentes en los individuos puede causar el otro, vieron que el aumento de los síntomas de insomnio era causante de la enfermedad de la arteria coronaria, casi duplicando el riesgo, los síntomas de depresión y una sensación reducida de bienestar. El coautor principal, Samuel Jones, de la Universidad de Exeter, afirma: «Hace mucho que sabemos que existe un vínculo entre el insomnio y la enfermedad crónica. Ahora, nuestros hallazgos sugieren que la depresión y las enfermedades del corazón son en realidad el resultado de un insomnio persistente».

Además, todas estas regiones identificadas son posibles nuevas dianas terapéuticas para el insomnio, pero también para la enfermedad de la arteria coronaria y depresión, afirman Lane.

1,3 millones de personas

En el otro estudio de « Nature Genetics», los científicos han localizado los tipos de células, áreas y procesos biológicos en el cerebro que median en el riesgo genético de insomnio gracias al análisis de los datos de más de 1,3 millones de personas, una información fundamental para controlar los mecanismos biológicos que causan el insomnio.

Este trabajo es fruto de la colaboración entre el Centro Médico Universitario de Ámsterdam, el Instituto de Neurociencia de los Países Bajos, el Banco de Reino Unido y la compañía 23andMe. Los investigadores querían averiguar en qué parte del cerebro ejercen su efecto los genes de riesgo de insomnio.

En primer lugar, identificaron 956 genes en los que las variantes contribuyeron al riesgo de insomnio. A continuación, investigaron qué procesos biológicos, tipos de células y áreas del cerebro utilizan estos genes, encontrando que parte de estos genes tenían un papel importante en la funcionalidad de los axones o fibras nerviosas.

«Nuestro estudio muestra que el insomnio, al igual que muchos otros trastornos neuropsiquiátricos, está influenciado por cientos de genes, cada uno de los cuales tiene un pequeño efecto. Dichos genes, por sí mismos, no son tan interesantes; lo que importa es su efecto combinado sobre el riesgo de insomnio», afirma Danielle Posthuma, del Centro Médico Universitario de Ámsterdam y coordinadora del estudio.

Nuestro estudio muestra que el insomnio, al igual que muchos otros trastornos neuropsiquiátricos, está influenciado por cientos de genes, cada uno de los cuales tiene un pequeño efecto

Los investigadores compararon los genes de riesgo de insomnio con los de otros trastornos. Y, sorprendentemente, encontraron poca superposición con los genes involucrados en las diferencias individuales en otros rasgos del sueño, como ser de tipo matutino o vespertino. En cambio, había una fuerte similitud genética con la depresión y la ansiedad, un hallazgo muy importante, subraya Eus Van Someren, del Instituto de Neurociencia de los Países Bajos, «porque siempre hemos buscado causas de insomnio en los circuitos cerebrales que regulan el sueño. Tenemos que centrar nuestra atención en los circuitos que regulan la emoción, el estrés y la tensión. Nuestros primeros resultados en esa dirección ya son espectaculares», concluye.


Contenido Relacionado