Opinión

11 de Febrero de 2019 - Nota vista 791 veces

Un momento para nosotras

Hay un dicho muy conocido que dice: “Las buenas historias sólo le ocurren a quien sabe contarlas”. Y algo de cierto hay. No es que esas personas tengan un imán para las buenas historias, como si a ellas les pasasen más cosas divertidas, o más románticas, o más sorprendentes que a nosotras.

 Más bien, imagino que les ocurrirán las mismas cosas que a todo el mundo, pero... su mirada sabe captarlas de un modo que se vuelve una gran historia que contar.

Algo de esto nos podría pasar si entrenásemos una mirada agradecida a nuestra propia vida. Porque sí, el agradecimiento se puede educar. ¡Se entrena y se aprende!

Se trata de releer cada día en esta clave:” ¿Qué puedo agradecer hoy?” Porque si mirás bien, nuestra vida está llena de motivos por los que dar gracias. Desde lo más insignificante a lo más grande. Desde el amanecer, hasta el atardecer. Respirar, andar, abrazar a alguien, charlar con un amigo, leer algo apasionante, dejar cumplida una tarea...

Entonces cambio la frase con la que comenzaba: “Las buenas cosas solo le ocurren a quien sabe agradecerlas”. Quiero decir, nos ocurren a todas, pero sólo las reconoce quien sabe agradecerlas. Y yo quiero ser de esas.

Gladis Espiro 

unmomentoparanosotras@hotmail.com

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