Opinión

(3 de Febrero de 1852) 1852-2019 - 2 de Febrero de 2019 - Nota vista 1262 veces

SIGNIFICADO Y TRASCENDENCIA DE LA BATALLA DE CASEROS

“Esta batalla, como otras recogidas por la historia, presenta la peculiaridad de que antes de librarse ambas fracciones antagónicas, intuían perfectamente hacia dónde se inclinaría la victoria.

Se dice que cuando un ejército tendido en batalla no lucha hasta el último aliento, se debe a que está vencido.

Monte Caseros (hoy partido de Morón, provincia de Buenos Aires), revela estas características al Ejército de la Confederación de Juan Manuel de Rosa, el día 3 de Febrero de 1852, su organismo estaba devastado, no mostraba resistencia, se negaba a la pelea.

El ataque arrolla y provoca el desbande.

Analizada bajo determinados aspectos, esta batalla demostraba la caducidad del sistema, el derrumbe de una construcción ficticia, ya que repugnaba a los pueblos y se mantenía solo por la acción del terror, tal ocurría con la disciplina del Ejército. La Batalla de Caseros, tiene un resultado de indudable lógica y es acción fecunda puesto que da ahí arranca el proceso para la Organización Nacional y el basamento de la Constitución del país.

Configuraba una victoria positiva, abría puertas al progreso de la Nación y cerraba un período de divisiones, bajo banderas subalternas.

Afirmaba la unidad de la Patria, robustecía el concepto de Nacionalidad y la unión fraternal del pueblo.

Era una batalla que cerraba un largo período de la historia. Daba lugar a un horizonte de Paz y extinción de rencores, no se buscaban ventajas personales y se anticipaba la premisa de que la “Victoria” no daba derechos, era el punto final a una etapa de opresión, con ella comenzaba un período institucional.

La generosidad del vencedor no se hizo penosa para el vencido. La Batalla de Caseros era la vuelta señalada por Mayo, el cumplimiento de todos los tratados y la reafirmación de un verdadero espíritu de la federación de los pueblos.

El 3 de Febrero de 1852, no era el triunfo del Federalismo sobre el Unitarismo, de un sistema sobre otro sistema, de un régimen sobre otro régimen sino el olvido del pasado, bajo la inspiración de la Nacionalidad, el país cansado de luchas desoladoras, de desesperanzas, de sacrificios y aspiraciones incumplidas, de opresiones permanentes, de sembrar el miedo que estrangulaba gargantas y limitaban la conciencia.

Se dijo y bien que: “La Batalla de Caseros era la resurrección política de la República”. El Individuo recuperó la dignidad ciudadana que había estado bajo el arbitrio de una excluyente voluntad. Las secuelas del abuso del discrecionalismo extinguidas que se inició a poco de Monte Caseros. La justicia recuperó las normas adecuadas para su desarrollo y normal desenvolvimiento dentro del resorte del estado.

Las fuentes de riquezas sintieron esa revitalización ampliando horizontes al salir de los conocidos negocios de los saladeros. La instrucción pública experimentó, la nueva etapa de la vida nacional.

Las consecuencias derivadas de la Batalla de Caseros, señalaban la inmediata captación de los principios sustentados por el general Urquiza.

Ello, traducía con claridad la razón que asistía a las provincias argentinas. El Pacto Federal del 4 de enero de 1831 y posteriores al 3 de Febrero de 1852, confirmaban que Buenos Aires, accionaba por el absorbente espíritu centralista que prevalecía en sus hombres más representativos, más que la voz y el patriotismo y unidad nacional.

El objetivo de la batalla de Caseros era: Terminar con quien obstaculizaba la organización de país, en todo los aspectos, con el deseo de olvidar el pasado, sin represalias, ni rencores, a tal punto que queda la famosa frase de Justo José de Urquiza “Ni vencedores, ni vencidos” y forjar un futuro de Unidad Nacional.

El presente trabajo ha sido realizado en base al pensamiento de Leandro Ruiz Moreno, que interpretó las aspiraciones y proyectos del general Urquiza.

Su generosidad la comprobamos cuando leyendo las cartas de Rosas, agradeciendo a Urquiza, de haberlo sostenido económicamente durante un largo período y además mientras pudo, resguardando sus bienes.

Complementando el presente trabajo, se dará a conocer la biografía del autor.

Bibliografía: Autor: Leandro Ruiz Moreno. (Ex director del Museo Histórico de Entre Ríos) Martiniano Leguizamón.

Libro: Centenario del Pronunciamiento y de Monte Caseros. Primera Parte. Tomo II.

Editorial: Nueva Impresora. Paraná. Efectuó el trabajo mediante archivos de Don Manuel Leiva.

- Museo Histórico de Entre Ríos. Martiniano Leguizamón. Año 1952.

Asociación Justo José de Urquiza. Concordia. Entre Ríos.


Profesora: Rosa Araujo de Giacobino.

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