Opinión

Por Ivana Guinda - 2 de Febrero de 2019 - Nota vista 1089 veces

¿Hasta cuándo? Informe sobre picadas de automóviles en Concordia

A continuación se tratarán solo algunos de varios temas relacionados con la problemática que generan las corridas o picadas a alta velocidad en lugares públicos, sin dudas esto pone en riesgo la vida e integridad física de quienes las practican y también de terceros que solo se encuentran allí circunstancialmente.

El pasado sábado 26 de enero, sin ir más lejos, se produjo un accidente de tránsito provocado por dos corredores conduciendo automóviles, como en esa oportunidad EL HERALDO publicó, sucedió en el parque público “Liquidambar” camino a “El Lago” de Concordia.

Para comprender y profundizar sobre el tema, en materia legal, nos entrevistamos con el doctor en Abogacía y especialista en Responsabilidad por Daños, Maximiliano Barreto, quien habló sobre el artículo 193 bis incluido en el nuevo código penal (2016).

Barreto, lleva alrededor de 15 años dedicándose a la accidentología en la ciudad de Concordia, Costa del río Uruguay y sur de Corrientes. Gracias al encuentro confirmamos que los accidentes viales son la segunda causa de muerte a nivel provincial, y asimismo representa un gran problema a nivel local, como bien se sabe.

Velocidad, vehículos e inconSciencia, un combo mortal para nuestra ciudad

Las picadas en la vía pública en Concordia se han naturalizado, constantemente se reciben quejas de ciudadanos reclamando presencia estatal. Un par de sitios usados de pistas de carreras son Avenidas Monseñor Rösch, Eva Perón, Gerardo Yoya, Chajarí, Concejal Veiga y San Lorenzo solo mencionando algunos sitios marcados por vecinos lectores del diario que aportaron datos.

Puntualmente…

La ciudad sufre la presencia de grupos de motociclistas que corren conjuntamente. El sábado (26 de enero) alrededor de 25 motociclistas realizaron maniobras peligrosas y picadas, en la avenida Monseñor Rösch altura Parque Liquidambar, mientras circulaban vehículos particulares a los que solo les quedaba rezar para que nada malo sucediera.

Accidente automovilístico por picadas, hecho reciente

De lo que se pudo reconstruir por medio de testimonios, es que en la madrugada del sábado, a las 4:20 AM, tuvo lugar un choque donde se involucraron cuatro automóviles que circulaban en la misma dirección y sentido.

Dos personas corriendo picadas con un Gol rojo y un Corsa gris, transitaban imprudentemente por la Avenida Monseñor Rösch sentido sur- norte (altura Parque Liquidambar), cuando un automóvil marca Gold Trend disminuyó la marcha correctamente para ingresar al paseo verde; ante esta maniobra cotidiana “los imprudentes corredores” a alta velocidad no pudieron detener los vehículos impactándolo. Uno de los pilotos que corría la carrera “ilegal”, por su afán de darse a la fuga, colisiona con otro auto a escasos metros.

En simultáneo el Gol rojo siguió su rumbo en intentos desesperados de frenar el auto para no volcar, luego de arrastrarse unos 150 metros culminó deteniéndose por el violento impacto contra un poste que destruyó el móvil.

Un testigo que vivió el hecho dijo, “todo parecía en cámara lenta, en un momento solo esperaba que el auto no rodara y cayera sobre todos los que estábamos allí sentados (…) yo creo que si rodaba hacia el lado del parque no nos daba el tiempo de alejarnos tanto”.

El artículo 193 bis del nuevo Código Penal Argentino textualmente dice, “será reprimido con prisión de seis (6) meses a tres (3) años e inhabilitación especial para conducir por el doble del tiempo de la condena, el conductor que creare una situación de peligro para la vida o la integridad física de las personas, mediante la participación en una prueba de velocidad o de destreza con un vehículo automotor, realizada sin la debida autorización de la autoridad competente (…)”.

Las consecuencias legales, según nuestro entrevistado Dr. Barreto

“El terreno de la accidentología es amplio y el 193 bis establece pena para esto, manifestó Maximiliano, pero no solo hay que contemplar las muertes, sino muchas dolencias o incapacidades como pérdida de los miembros u órganos que impiden a la persona continuar con su vida como hasta el momento”, refirió.

A simple vista un ciudadano común evidencia la falta del estado, un ejemplo son los controles de tránsito en zonas donde se conoce que realizan estas prácticas. El experto expresó, “la problemática de tránsito, a mi humilde juicio, debe ser encarada desde el punto de vista gubernamental, para logar una solución a futuro, una acción articulada entre actores sociales, judiciales y sobre todo legislativos”.

El artículo 193 bis, posibilita legislar antes del hecho consumado

“La diferencia es notable con la aparición de este artículo, es que ahora podemos legislar antes de que se concrete un preciso delito, o sea, que se atropelle o lesione a una determinada persona”, comienza Barreto su explicación sobre tres puntos fundamentales que se destacan en el artículo antes mencionado.

“Además se tiene en cuenta la conducta de que quien conduce un vehículo motorizado ya sea haciendo una destreza como exhibición o picada, sin autorización correspondiente (menor de edad- documentación- exceso de velocidad) es un delito y como consecuencia puede ser penado de 3 a 6 años, sin que sea necesario el daño a personas”, algo que la ley contempla desde el 2016.

Que esto no se aplique es una evidencia de lo que se plantea aquí: falta o presencia estatal en cualquiera de sus formas posibles abocadas al tema.

El artículo 193 bis también contempla la pena para la difusión u organización de este tipo de eventos. “A cualquiera que organizare este tipo de picadas lo hace pasible de acción penal. Así que a aquellos que prestaren o posibiliten a una persona para que participare de algún hecho de estas características, puede ser penado”, expuso el abogado.

Algunos análisis sobre

el hecho puntual

“Primero que nada en el caso particular y sin conocer los hechos que fueron labrados seguramente en la respectiva unidad penal, deberíamos establecer que efectivamente hubieron dos personas corriendo picadas con el suficiente material probatorio, luego determinar si hubo heridos y si los mismo son graves o leves, estando dentro del contexto de picadas se cambia la figura de culpable (sin intención) a doloso (con intención)”, agregó Barreto.

“Antes de la incorporación de este artículo, las personas que conducen un vehículo a una determinada velocidad superior a la mínima exigible era una falta grave, pero no por ello constituía delito. Ahora la ley del código penal contempla una parte que no estaba legislada, ¿me explico?”, dijo.

Si manejas un auto a velocidades no permitidas y ocasionas un daño, es intencional. La figura cambia de culpabilidad a dolo, o sea con intención y conocimiento. La indemnización es solicitada por la víctima a la persona que tiene registrado el vehículo o en este caso responsabilidad solidaria (a la empresa de seguro).

Maximiliano trae nuevamente a colación la responsabilidad de estado

“En el Parque del que hablamos tiene que haber controles de tránsito puesto que por el común de la gente se sabe que suele haber picadas y además es una zona concurrida de la ciudad (incluso turística, un tema que omitiremos esta vez). Habría que ver qué tipo de responsabilidad subsidiaria le cabe al estado teniendo en cuenta estos parámetros, la falta de control, porque en definitiva el estado es el que tiene que responder por todos los hechos que se produzcan dentro de Concordia en este caso, vía pública”.

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