Ecología

29 de Enero de 2019 - Nota vista 374 veces

El 90% de la fauna marina asistida durante 2018, fue afectada directamente por la acción del hombre

Más de 300 animales, entre mamíferos y reptiles marinos y aves, que fueron asistidos durante 2018 por la Fundación Mundo Marino evidenciaron algún tipo de afección vinculada directa o indirectamente a la interacción con el ser humano. Setenta y dos animales asistidos estaban desnutridos.

“El número sale del balance sobre el registro total de animales hallados que requirieron asistencia profesional, o que, al ser hallados sin vida, se les tomaron muestras para analizar las causas de su deceso”, detallan desde la entidad.

Uno de los relevamientos más preocupantes es la desnutrición registrada en 72 lobos marinos ya que en los últimos años aumentó la cantidad de estos animales que aparecieron en las costas con este tipo de cuadros.

“La falta de alimento puede estar ocasionada por la sobrepesca, incluso por el calentamiento global, que muchas veces altera la distribución de presas, y también podría estar generando floraciones algales tóxicas en lugares donde no solía haber”, explicó Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y jefe del Centro de Rescate y Rehabilitación de la fundación.

La especie más afectada por el enmalle fue el delfín franciscana: 41 ejemplares fueron encontrados sin vida durante el año pasado.

Para estudiar en profundidad lo que pasa allí están realizando junto a la Universidad de Mar del Plata una investigación mediante el monitoreo satelital de esta especie que permita conocer las causas de este fenómeno.

Esa amenaza no es la única: el enmalle en redes de pesca activas o en redes fantasmas también son causantes de una gran mortandad de diferentes especies marinas en todo el mundo.

“A pesar de la colaboración de diferentes pescadores artesanales de la región que traen ellos mismos los animales enmallados en sus redes, durante 2018 se registraron 58 casos con consecuencias derivadas de enmalles. La especie más afectada fue el delfín franciscana de los que se encontraron 41 ejemplares sin vida durante el año pasado. El caso más emblemático ocurrió en enero de 2018 con la aparición de un delfín franciscana y su cría atrapados en una red fantasma”, recuerdan.

Plástico y censo de la basura

Una tercera amenaza para la vida de los animales fue la interacción negativa con plástico. “Históricamente, la tortuga marina fue la especie más afectada por esta situación porque confunden su alimento natural (medusas y fauna gelatinosa) con las bolsas plásticas. De hecho, hoy el 97 % de las tortugas que asistimos tiene plástico en sus sistemas digestivos. Pero, llamativamente, en los últimos años nos encontramos con mamíferos marinos y aves afectadas por plástico”, aclaró Karina Álvarez. Además, agregó: “Un caso muy llamativo durante el 2018 fue el hallazgo de un Albatros Real del Sur con más de la mitad de su cuerpo empetrolado, un ave que prácticamente no tiene contacto con humanos por su zona de distribución. A pesar de los esfuerzos por salvarlo, murió.

Se cree que la causa de su muerte no fue el petróleo: en la necropsia los veterinarios encontraron un plástico del tamaño de un botón que obstruía su intestino”. La problemática de la contaminación por plástico también se vio reflejada en el censo regional de basura (realizado entre septiembre y octubre de 2018) en el que la mencionada fundación trabajó en conjunto con el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), Surfrider, Fundación para la Asistencia y Recepción de Animales Marinos (FRAAM), Ecoparque Buenos Aires y Vida Silvestre. En total 535 voluntarios censaron 81 hectáreas y registraron un total de 46.673 residuos no orgánicos, de los cuales el 82% estuvo constituido por plástico. Según la ONU, 13 millones de toneladas de plásticos son arrojadas a los océanos cada año. El 20% del plástico registrado estuvo conformado por “restos” plásticos, es decir, que podría provenir de bolsas, sorbetes o botellas, entre otros residuos del mismo material, pero que por la acción mecánica del sol, el viento y el mar se desintegran hasta convertirse en microplásticos.

“La iniciativa para este censo surgió a raíz de la problemática que representa el plástico para las tortugas marinas que habitan en nuestras costas”, explicó Álvarez y añadió: “La acumulación de este material en sus organismos genera una cadena de consecuencias fisiológicas que, en muchos casos, las llevan a la muerte”.

Otros residuos abundantes encontrados durante el censo fueron las colillas de cigarrillo que representaron el 16% de los residuos totales detectados. Diversos estudios indican que cada una de éstos desechos puede contaminar entre 8 y 10 litros de agua de mar y hasta 50 litros si se trata de agua dulce. Solamente en el último censo se registraron más de 7.600 colillas.

Este residuo está compuesto principalmente por acetato de celulosa, un material no biodegradable encargado de absorber las sustancias tóxicas del humo de tabaco y que puede tardar hasta 10 años en descomponerse.

Los tipos de contaminantes que más se encuentran en nuestras costas son: plásticos (82%), papel y cartón (5%), vidrio (4,8%), residuos de construcción (3,4%), metales (2,5%), telas (1,5%) y otros (0,4%). Dentro del ítem plásticos los 6 contaminantes más abundantes son: restos de plástico (20%), colillas de cigarrillo (16%), restos de nylon (8,6%), bolsas plásticas (8,3%) , tapitas (6%) y botellas plásticas (5%).

Qué ocurre con los grandes cetáceos

Una situación preocupante durante 2018 fue el de los varamientos de grandes cetáceos. El primero ocurrió a mediados de agosto cuando una ballena jorobada quedó atrapada en una red de trasmallo en la zona de Punta Rasa, en San Clemente del Tuyú, y afortunadamente tras el operativo de rescate se pudo reinsertar el cetáceo al mar.

Durante el último fin de semana de ese mes seis orcas quedaron varadas: dos en el Partido de la Costa (Nueva Atlantis), dos en el partido de Villa Gesell (zona del faro Querandí) y dos en Mar del Plata. Una de las halladas en Nueva Atlantis y las de Mar del Plata pudieron ser reinsertadas por los esfuerzos de los conservacionistas. El resto de las orcas aparecieron muertas.

Finalmente, tanto al inicio como al final de septiembre la citada institución asistió dos varamientos: el primero se trató de un cachorro de ballena minke hallado en Punta Rasa que también pudo ser reinsertado; y el segundo, fue el operativo que devolvió al mar a la ballena jorobada encontrada en las playas de Mar del Tuyú.

“La acumulación de plástico en sus organismos genera una cadena de consecuencias fisiológicas que, en muchos casos, las llevan a la muerte”.“Campaña Playas Limpias” y la necesidad de concientización sobre la importancia de no arrojar basura. Durante la temporada de verano, el equipo de esa fundación realiza la Campaña “Playas Limpias” y distribuye bolsas de papel reciclado y biodegradables a los visitantes de distintas localidades del Partido de la Costa buscando que no dejen sus residuos en las playas. Además se les brinda gratuitamente las mismas bolsas a los vendedores de churros para que reemplacen las de nylon.

“Esta temporada será la cuarta edición que ya lleva distribuidas más de 700.000 bolsas desde que lanzaron la primera edición en 2016. La acción es acompañada de juegos lúdicos y charlas educativas donde se trata de explicar el efecto nocivo que la basura tiene en la fauna marina, ilustrando especialmente el impacto directo que tiene en los animales de la zona”, informaron desde la fundación. Fuente: InfoBae


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