Cultura

Entrevista a Anders Abelseth - 24 de Enero de 2019 - Nota vista 787 veces

De Oslo a Concordia

Por Marcela Cabrera

El lunes 28 de enero, Concordia va a tener el agrado de conocer a Anders Abelseth, saxofonista noruego, que se dedica a la música experimental, contemporánea y clásica. Por la tarde de ese día, a las 17, dictará un taller “para saxofonistas y otros vientos”, en Magma (Alberdi 119), para todo público, porque se basa en experimentar e improvisar. Y, por la noche, a partir de las 21:30, se presentará con un show, junto al músico local Esteban Taubas, en La Cigarrera (Av. San Lorenzo Este 206).

Anders, además de su formación como músico clásico, experimenta a través de la improvisación y la exploración de otros estilos, distintos colores de sonido, y también variadas técnicas. En lo que respecta a su educación como músico, Anders tiene un máster artístico de la Academia Noruega de la Música, en Oslo. También ha estudiado en la Escuela Superior de Música de Catalunya, en Barcelona y el Real Conservatorio de Música de Aarhus, en Dinamarca.

El saxofonista suele tocar con distintos ensambles como Current, Abelseth/McCormick, Hamesh; pero también sus propias obras como solista. Le gusta el jazz, la música folk, y como docente desarrolla maneras alternativas de acercarse a la música.

Desde El Megáfono pudimos comunicarnos con el músico, quien entiende el español y quien viene recorriendo distintos países de América, ofreciendo su música.

El Megáfono: ¿Cuándo empezaste a relacionarte con la música? 

Anders Abelseth: Empecé en el colegio. Allá, en Noruega, estudiaba en un colegio de música, donde tenía la posibilidad de aprender saxo de una manera más seria que antes. El interés creció, y recuerdo que empecé a trabajar para ingresar en el conservatorio.

EM: ¿El primer instrumento que tocaste fue el saxo?

AA: Sí, el primer instrumento que tuve fue un saxo. Empecé a tocarlo cuando tenía 11 años. En Noruega, tenemos una gran tradición: las bandas de vientos. Y así empezó mi vida musical, tocando en una de ellas.

EM: ¿Algún integrante de tu familia te heredó este interés por la música?

AA: Realmente, no. Soy el único en mi familia que toca un instrumento. Recuerdo que cuando quise empezar a tocar, mis padres dijeron que no. Tuve que pedírselo muchas veces, hasta que al final dijeron que sí.

EM: ¿Por qué elegiste tocar el saxo?

AA: Una vez, una banda de vientos pasó por cada clase, en la escuela, mostrando los instrumentos. Un compañero tocó una canción para nosotros, y me enamoré del saxo. Tenía muchas ganas de empezar a tocar.

EM: ¿Cuáles son los artistas que disfrutás escuchar o que han sido referentes para hacer tu música?

AA: Esto es un poquito difícil. Para mí, lo que me influye mucho son los estilos, más que los artistas. Escucho de todo. Lo que disfruto más es la música folklórica, no sólo de mi país, sino de todos lados.

EM: ¿Qué encontrás de rico en tu profesión de docente?

AA: Que se puede ser parte de la formación de otra persona; eso es rico para mí. Cuando enseño, me enfoco mucho en ver y escuchar lo que el alumno o la alumna quiere transmitir con la música. 

EM: Venís recorriendo varios países, como Colombia, Perú, Chile. ¿Qué estás aprendiendo de las otras culturas y de los músicos que vas encontrando en el camino?

AA: No puedo describirlo, es increíble. Aprendo muchísimo. Puedo conocer a músicos del otro lado del mundo, mientras tocamos juntos, y al mismo tiempo estar en su país. He aprendido mucha música nueva, he conocido a gente tan generosa y amable, he visto paisajes tan bonitos, y la lista sigue. 

EM: ¿Cómo surgió la propuesta de visitar Concordia?

AA: Yo tengo un amigo en La Plata, es saxofonista, y me dio el contacto de Esteban Taubas; y desde ese momento, empezamos a hablar y a organizar el encuentro.

EM: ¿De qué se tratará el intercambio musical que harán con Esteban Taubas, en febrero, en Oslo?

AA: Se trata de compartir música. Intercambio de música y experiencias. Allá vamos a hacer un concierto que, creo, también puede reflejar mucho del viaje que hago ahora. Y es súper lindo poder llevar una parte de este país a mí país.

EM: ¿Qué importancia tiene para un músico ir aprendiendo cada vez más sobre el instrumento que toca?

AA: Es interesante. Yo no creo en la perfección, pero sí en mejorarse hasta el punto donde se quiere estar. Siempre hay que buscar nuevos caminos y ser curioso. Y claro, hay que trabajar mucho con el instrumento, pero sólo para hacer lo que se quiere hacer.

EM: Trabajás mucho con la improvisación. ¿Sentís que desde la improvisación transmitís algo más profundo que siguiendo una partitura?

AA: Sí, por supuesto. Todo mi trabajo, ahora, se trata mucho de esto. Yo tengo preparación en música clásica, y siempre me he sentido un poquito limitado con eso. Quiero crear, no sólo interpretar.

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