Ecología

22 de Enero de 2019 - Nota vista 950 veces

El calentamiento del océano está aumentando la energía de las olas

Los análisis que consideran únicamente el aumento de nivel del mar como inductor de impactos a largo plazo en la costa, pueden resultar en una adaptación insuficiente o inadecuada.

El aumento del nivel medio del mar sitúa a las zonas costeras entre las más sensibles a los impactos del cambio climático. Sin embargo, una nueva investigación pone de manifiesto que también se encuentran amenazadas por otros elementos asociados al clima marino, según publican en la revista Nature Communications un grupo de investigadores del Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria (IHCantabria). Tal y como explica la institución académica en una nota, la energía de las olas del océano ha estado creciendo a nivel global y dicho incremento está directamente asociado con el calentamiento de las capas superficiales del océano.

El aumento de la temperatura, de la concentración de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero y del nivel medio del mar o la pérdida de volumen de hielo son algunos de los indicadores que alertan a los científicos sobre la evolución de la respuesta del planeta al calentamiento global.

Hasta ahora, los análisis del clima marino global habían identificado aumentos en la altura de las olas en áreas localizadas del océano, principalmente en las latitudes altas de ambos hemisferios. Asimismo, se había detectado que los aumentos eran mayores para los valores extremos (por ejemplo, las olas en invierno en el norte del Pacífico oriental) en comparación con las condiciones medias. Sin embargo, al margen de tales cambios en zonas localizadas, «no parecía haber un efecto del calentamiento global sobre el oleaje, pues en la mayor parte de los océanos los cambios en la altura de ola no parecían significativos», aseguran los autores.

En lugar de analizar los cambios en la altura del oleaje, en la actual investigación se ha examinado la energía que el viento transfiere a la superficie del mar a través de los intercambios océano-atmósfera, la cual se transforma en las olas que llegan a nuestras costas. La información así obtenida, que caracteriza el oleaje de una forma más completa que la altura de ola, en opinión de los investigadores del IHCantabria, se ha obtenido desde 1948 en los océanos de todo el mundo y se ha integrado en un nuevo indicador llamado «energía global del oleaje». El estudio demuestra que la energía del oleaje está directamente correlacionada con la temperatura superficial del océano: los incrementos observados en la temperatura superficial del océano están originando un aumento en la energía de las olas.

La energía del oleaje ha aumentado globalmente en un 0,4% anual desde 1948

«Por primera vez, hemos identificado una señal global del efecto del calentamiento global en el clima de olas. De hecho, la energía global del oleaje ha aumentado globalmente en un 0,4% anual desde 1948 y este aumento se correlaciona con el aumento de las temperaturas de la superficie del mar, tanto a nivel mundial como por regiones oceánicas», explica Borja G. Reguero, autor principal del estudio y actualmente investigador del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de California en Santa Cruz.

Los estudios recientes han mostrado que la mayor parte de la energía que se está acumulando en el planeta por efecto del calentamiento global lo está haciendo en el océano. Una coyuntura que está produciendo «grandes» cambios en la interacción atmósfera-océano, reconocen los autores; en especial, con respecto a las dinámicas generales de circulación.

«Nuestro estudio muestra que la energía global de las olas puede ser un nuevo indicador para seguir el calentamiento global y sus consecuencias en el planeta, similar a la concentración de dióxido de carbono (CO2), el nivel medio del mar o la temperatura», comenta el profesor Iñigo J. Losada, autor principal del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y director de investigación de IHCantabria.

Subestimar las consecuencias del cambio climático

«Nuestros resultados indican que aquellos análisis de los riesgos del cambio climático en la costa que consideran únicamente el aumento de nivel del mar como inductor de impactos a largo plazo, ignorando el oleaje, pueden subestimar las consecuencias del cambio climático y resultar en una adaptación insuficiente o inadecuada», advierte otro de los autores, el profesor de la Universidad de Cantabria Fernando Méndez.

Como ponen de manifiesto los tres expertos ya citados, la acción del oleaje es uno de los principales agentes en la inundación, la erosión, la navegación, el diseño de infraestructuras o en la salud y supervivencia de diversos ecosistemas costeros. Por ello, insisten en que comprender cómo la energía del oleaje responde al calentamiento global tiene implicaciones importantes para los sistemas naturales y socioeconómicos de la costa.

En conclusión, su investigación, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, demuestra que la energía global del oleaje está aumentando en el largo plazo. Hecho que, a su juicio, es «particularmente importante», dado el impacto que «puede suponer en el futuro sobre la ocurrencia de eventos extremos». Y destacan los grandes temporales ocurridos durante el invierno 2013-2014 en las costas europeas del Atlántico norte o la devastadora temporada de huracanes de 2017 en el Caribe. En ambos casos, la acción del oleaje produjo daños devastadores que podrían ser más intensos en el futuro.

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