Salud

19 de Enero de 2019 - Nota vista 1188 veces

¿Qué es la Neuritis Óptica?

La neuritis óptica es una inflamación aguda del nervio óptico del ojo. Se cree que está asociada a un desorden autoinmune, en el cual el sistema inmunológico del cuerpo ataca el tejido del nervio óptico por error, causando inflamación y daño a sus funciones.

El nervio óptico es el responsable de transmitir los impulsos nerviosos desde el ojo hasta el cerebro, lugar donde son interpretados como imágenes. Un daño o una afección en el nervio óptico puede llegar a disminuir significativamente la visión.

¿Cuáles son las causas

que la provocan?

Las causas de esta patológica son variadas. Puede ser causada por un error del sistema inmunológico del cuerpo que ataca el tejido del nervio óptico o puede estar asociada con otras enfermedades y condiciones, por ejemplo, la esclerosis múltiple. En algunas personas con esclerosis múltiple, la neuritis óptica es el primer síntoma que sufren. 

Otras causas incluyen:

Paperas.

Sarampión.

Gripe.

Diabetes.

Neuropatía óptica de Leber (una enfermedad rara del ojo que se da en las familias).

Oclusiones vasculares del nervio óptico.

Infecciones bacterianas, como la enfermedad de Lyme o la sífilis.

Infecciones virales como el VIH, la hepatitis B y el herpes.

Ciertos medicamentos.

Sin embargo, en la mayoría de los casos la neuritis óptica se produce sin causa conocida.

¿Cuáles son los factores

de riesgo de esta enfermedad?

Los factores de riesgo de la neuritis óptica incluyen:

La edad. La neuritis óptica afecta con mayor frecuencia a adultos de entre 20 y 40 años.

El sexo. Las mujeres son mucho más propensas a padecer neuritis óptica que los hombres.

La raza. La neuritis óptica afecta con mayor frecuencia a las personas blancas en comparación con las afroamericanas.

Las mutaciones genéticas. Ciertas mutaciones genéticas podrían aumentar el riesgo de sufrir neuritis óptica o esclerosis múltiple.

¿Cuáles son los síntomas característicos más comunes?

La neuritis óptica por lo general afecta un solo ojo pero también puede afectar a los dos. Los síntomas podrían incluir:

Dolor. La mayoría de las personas que padecen neuritis óptica sienten dolor ocular que empeora con el movimiento del ojo. En ocasiones, este se percibe como un dolor leve y continuo detrás del ojo.

Pérdida de visión. La mayoría de las personas sufren por lo menos alguna reducción temporal de la visión, pero el grado de pérdida varía. La pérdida notoria de visión generalmente se produce con el paso de las horas o después de unos días y mejora en el transcurso de varias semanas o meses. En algunos casos, la pérdida de visión es permanente.

Pérdida del campo visual. La pérdida de visión periférica se puede producir en cualquier patrón.

Pérdida de visión cromática. La neuritis óptica a menudo afecta la percepción de los colores. Los pacientes notan que ven los colores menos intensos de lo normal.

Luces intermitentes. Algunas personas con neuritis óptica dicen ver luces intermitentes o parpadeantes con los movimientos oculares.

¿Cuáles son las diferencias

entre la neuritis óptica

del niño y la del adulto?

Generalmente ambos ojos se ven afectados en los niños, mientras que los adultos suelen tener un solo ojo afectado. Los niños con neuritis óptica por lo general tienen antecedentes de enfermedad reciente o inmunización mientras que los adultos no. Además, los adultos con neuritis óptica tienen un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple, mientras que los niños tienen un riesgo mucho más bajo.

¿Cómo se diagnostica?

La Neuritis Óptica se diagnostica por su curso clínico característico y con la ayuda de algunas pruebas diagnósticas. La más importante es la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) que permite evaluar la inflamación en el nervio óptico y monitorizar la progresión del daño. Otras pruebas que se realizan para confirmar el diagnóstico son:

Pruebas funcionales visuales como campimetría, visión en color y agudeza de alto y bajo contraste. La alteración de la agudeza de bajo contraste es muy característica de esta entidad.

Resonancia Magnética Cerebral que permite ver la inflamación del nervio como un realce de la señal del nervio tras administración de contraste y evaluar la presencia de lesiones que sugieran Esclerosis Múltiple.

Análisis de sangre para descartar otras enfermedades reumatológicas o infecciosas.

Los Potenciales Evocados Visuales que permiten identificar casos leves de Neuritis Óptica e informan sobre la recuperación.

¿Cuáles pueden ser las

complicaciones de esta enfermedad?

Las complicaciones producto de la neuritis óptica pueden incluir lo siguiente:

Daño del nervio óptico. La mayoría de las personas sufren cierto grado de daño permanente en el nervio óptico después de un episodio de neuritis óptica, pero el daño podría no causar síntomas.

Disminución de la agudeza visual. La mayoría de las personas recuperan la visión normal o casi normal después de varios meses, pero es posible que se produzca una pérdida parcial y permanente de la capacidad para distinguir los colores.

Efectos secundarios del tratamiento. Los medicamentos esteroides utilizados para tratar la neuritis óptica debilitan el sistema inmunitario, lo que deja al cuerpo más vulnerable a las infecciones. Otros efectos secundarios incluyen cambios de humor y aumento de peso.

¿Cuál es el tratamiento

de la neuritis óptica?

El episodio de neuritis óptica, puede tratarse con corticoides endovenosos que acortarán la duración de los síntomas y acelerarán la recuperación visual. El tratamiento con corticoides no influirá́ en el pronóstico o la recuperación funcional a largo plazo ni tampoco en el riesgo de desarrollar una esclerosis múltiple en el futuro. En relación a este riesgo, diferentes ensayos clínicos han demostrado que el inicio de una terapia inmunomoduladora tras un primer episodio sugestivo de esclerosis múltiple, retrasa la aparición de un segundo brote de la enfermedad y por tanto el diagnóstico.

¿Cuál es su pronóstico?

Afortunadamente, la mayoría de los pacientes con neuritis óptica recuperan gran parte de su visión. Esto por lo general ocurre espontáneamente y el tratamiento puede no ser necesario. La recuperación generalmente comienza dentro de unas semanas, y puede continuar durante varios meses. Los corticoesteroides intravenosos pueden acelerar la recuperación de la visión, pero probablemente no mejoran el resultado visual final. Desafortunadamente, un pequeño porcentaje de los niños no recuperar la visión.

Dr. Darío Alejandro Busto

Oftalmólogo pediátrico

M. P. 10.636

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