Opinión

Ser humanos - 19 de Enero de 2019 - Nota vista 854 veces

MIEDO A ARRIESGAR…

En un país en guerra, había un rey que tenía atemorizados a sus prisioneros. Acostumbrada a llevarlos a una sala, donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, de color negro, pesada, dura, indecorosa y ciega.

Entonces, pedía que los prisioneros se colocaran en círculo y les formulaba la siguiente pregunta:

-“Ustedes pueden elegir entre dos opciones: morir en manos de estos arqueros o pasar por aquella puerta, detrás de la cual, Yo los estaré esperando…”

Curiosamente todos elegían morir en mano de los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado que, por mucho tiempo había servido al Rey, se dirigió al soberano y le dijo:

-“Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

- Dime, soldado - respondió el Rey

- Señor, ¿Qué hay detrás de esa puerta tan misteriosa que nadie se animó a cruzar?

-¡Ve y compruébalo tu mismo! - Contestó su Majestad

El soldado, temeroso, se aproximó lentamente a la puerta y lleno de dudas… decidió abrirla… y se encontró con unos potentes rayos de sol que entraban y lle-naban de luz el lugar… cegándolo.

Sorprendido, y a medida que se acostumbraba a la luz del sol, descubrió que la puerta lo llevaba a un camino que conducía directamente a la “Libertad”.

El soldado miró a su Rey…. Como esperando una explicación:

-Yo les daba la oportunidad de elegir, pero ellos no se arriesgaron… y por temor a lo desconocido, eligieron morir.

SALIR DE LO CONOCIDO

¿Cuántas veces nos dejamos morir en un espacio reducido, encerrados en una relación insatisfactoria, amargados en un trabajo o presos en una ciudad donde no podemos expandirnos, ni sentimos plenos ni felices? ¿Cuántas puertas dejamos de abrir esa puerta a nuestra libertad, por miedo a lo desconocido?

Hoy recibimos una llamada a vencer las comodidades, a ver más allá, a cambiar la manera de ver la realidad para superar rutinas y todo lo conocido, y dejarnos cuestionar… ¿Qué es lo que en verdad queremos para nuestra vida? ¿Qué metas quisiéramos conquistar este nuevo año, que dejamos pendientes en 2018?

Ir en busca de nuestros sueños implica tomar decisiones. En primer lugar, animarse a salir de la “zona de confort”, ese lugar donde nos sentimos cómodos, seguros, con certezas, y que, tal vez, pueda resultar agradable (dado que nos movemos en “piloto automático” y no arriesgamos, pero seguramente ya no es estimulante ni suficiente para hacernos felices. Y con el paso del tiempo, esta situación nos llena de rutinas, aburrimiento, vacíos y apatías. La “zona de confort” es ese estado mental que no permite el crecimiento personal, ni aquellos aprendizajes nuevos que pueden conducirnos a un mayor grado de satisfacción personal.

¿Qué es lo que nos mantiene anclados, esclavos, prisioneros?... Quedarnos allí, estancados en lo conocido, en lo seguro, en lo cómodo, no arriesgarnos a lo nuevo; lo que puede convertirse en una gran barrera y en una limitación personal al impedir el desarrollo de nuevas habilidades, el florecimiento de la creatividad y la conquista de futuras oportunidades.

AMIGARNOS CON LA INCERTIDUMBRE

La incertidumbre, ese término antónimo a la certeza o certidumbre, nos aterroriza porque amenaza contra la estabilidad y seguridad adquirida, contra lo cómodo y conocido que alcanzamos. Es esa puerta negra de hierro, que se para ante nosotros junto a la sensación de no saber qué hay del otro lado, y por eso, muchas veces no nos animamos a cruzarla; y nos quedamos sin emprender, sin asumir riesgos para comenzar algo nuevo. Y seguimos en la queja, en el reclamo, sumergidos en la crisis, en la desazón, en la insatisfacción y así, elegimos morir lentamente, como los prisioneros del cuento.

Otro gran desafío es aprender a dominar ese impulso desesperado de necesitar tener todo “bajo control” en todo momento. Saltar a lo desconocido implica “confiar”, asumir riesgos, ponernos a prueba y en marcha, dominar los miedos y despertar talentos dormidos.

Aceptemos que la incertidumbre es parte de la vida; y aprender a transitarla nos hará más fuertes, más creativos, ganaremos en confianza y autoeficacia; es un camino donde conoceremos nuevas personas, viviremos nuevas experiencias y situaciones gratificantes, y nos ayudará a continuar con nuestro desarrollo personal.

ROMPER LAS CADENAS

¿Cuántas veces renunciamos a la libertad y morimos de a poco por dentro, porque sentimos miedo de abrir la puerta que nos conduce a nuestros sueños?

La zona de confort es un entorno conocido que nos hace sentir seguros y protegidos. Pero, alcanzar nuevas cimas supone el riesgo de salir de ella, dar el salto, animarnos a más.

Por eso, rompe las cadenas que te atan, anímate, cambia, haz algo distinto para crecer, para conquistar tus sueños. Planifica tus metas para el 2019, y comienza con pequeñas acciones día a día.

Como dice el dicho popular: “El que no arriesga, no gana”.


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