Interés General

7 de Enero de 2019 - Nota vista 237 veces

Un momento para nosotras

Aprender a estar agradecida con la oportunidad de vivir es un gran regalo.

¡Seamos agradecidas! De la vida que llevamos, de la familia y los amigos que tenemos; agradecidas con quien nos acompaña de verdad en este camino, especialmente cuando estamos rotas, cuando somos insoportables, cuando estamos enojadas con la vida, porque quien se queda ahí te está regalando un pedazo de su alma, y quizás muchas veces, rota también.

Aprovechá el tiempo, así que cada vez que quieras hacer algo para complacer, pensá si vale la pena, o si preferís tenderte en el pasto con las personas que amás.

Aprendé a enfrentarte con vos misma, aunque no te guste discutir con alguien tan terca como vos, aunque tengas miedo de encontrar algo que no te guste, porque somos lo que podemos, lo que aprendimos, lo que amamos y lloramos, con lo bueno y con lo malo.

Y un día si estás muy triste y no sabés para dónde correr, agarrá una foto de cuando eras chica, mirate a los ojos, perdonate por todo lo que no pudiste manejar o entender, perdonate por las culpas que te cargaste, por los miedos que te llevaste puestos, perdonate por las veces que guardaste silencio ante lo injusto, por los monstruos que no elegiste, por las veces que quisiste ser más feliz.

Y agradecele a quienes nunca te soltaron la mano.

Perdonate de todo, llorá hasta secarte y sentirte vacía, en carne viva y toda rota.

Juntá los pedazos, acordate de todo lo que pudiste cambiar hasta ahora, de todo el amor que diste y recibiste y empezá de nuevo.

¡Empezá de nuevo esta vez!

Esta vez y todas las necesarias.


Gladis Espiro

unmomentoparanosotras@hotmail.com

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