Política

4 de Enero de 2019 - Nota vista 580 veces

Reducción de las cargas sociales a las Pymes

El Gobierno actualizó el monto mínimo no imponible para las contribuciones patronales, que pasa de $12.000 a $17.509,20, a partir del 1 de enero de 2019. La medida fue oficializada por la Resolución 03/18 de la Secretaría de Seguridad Social el día 26/12/2018. Aquí algunas claves a tener en cuenta.

Un alivio para el sector privado, anuncio el Ministro Dante Sica, actualizando el mínimo no imponible de contribuciones patronales acorde el índice de precios al consumidor.

Con esta medida se reduce en menor parte los costos laborales no salariales a los que denomino “Impuesto al Trabajo”.

La Ley 27.430, de Reforma Tributaria, dentro de sus varios cambios al espectro impositivo introdujo la figura del mínimo no imponible para el cálculo de las contribuciones patronales que deben abonar los empleadores a sus trabajadores registrados.

Dicha Reforma fijó de inicio un mínimo no imponible para las contribuciones patronales, que se actualizaría a partir de 2019, sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El monto inicial del año pasado era de $12 .000 y por la aplicación del IPC, este año pasa a $17.509,20.

Como es el mecanismo del Mínimo no imponible y la detracción de las cargas sociales a favor de las Pymes.

En el año 2018 se aplicó un monto a detraer de $2.400 ($12.000 de Mínimo no imponible ×20%).

En el año 2019 se aplicará sobre la base imponible nueva de $17.509,20 el 40%, siendo el importe a detraer de $7.003,68.

Por lo tanto, el importe a detraer en 2019 será de $ 7.003,68 para el general de los empleadores, mientras que para las actividades que tienen permitido aplicar el monto total del mínimo no imponible previsional, como por ejemplo la industria del calzado, textiles y cueros, el importe se eleva a $ 17.509,20.

Así como el mínimo no imponible se elevó y la detracción es mayor a favor de las Pymes, esto producirá un leve impacto favorable y temporario en las economías de las empresas en lo referido a las cargas sociales, pero no tan favorable por dos aspectos fundamentales en el sistema único de la seguridad social a nivel nacional. Por un lado, cae en picada libre, el financiamiento del sistema único de la Seguridad Social, que bajó y se colocó en 24.7% interanual la recaudación de la Seguridad Social, la más baja de los últimos 10 años. La baja nada tiene que ver con el impacto de la reforma tributaria que, tal como dije, provoca un “leve impacto favorable al sector privado”, sino que tiene su explicación en la caída de los salarios y la baja del empleo de más de 150.000 puestos de trabajo.

Como segundo punto, y tiene su correlato con el primero, los porcentajes de retenciones de aportes y contribuciones que, no solo son altos y financian todo el subsistema de la seguridad social, contemplando el Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, ley 19.032; el Fondo Nacional de Empleo, Ley 24.013, el Sistema Integrado Previsional Argentino, Ley 24.241; y el Régimen de Asignaciones Familiares por Ley 24.714, representando casi 6.8% del PBI Nacional, registrarán modificaciones por el efecto de la reforma tributaria: se elevan los mínimos no imponibles de manera temporaria y gradual, pero aumentan los porcentajes de las cargas sociales equiparando a las pymes con las grandes empresas.

Los porcentajes

originarios: a) 21% para las empresas grandes.

b) 17% para las Pymes

La Ley 27430 (Reforma Tributaria) establece un cronograma que culminará con una alícuota única del 19,50% para las grandes y las pequeñas.

A partir de enero 2019 y hasta diciembre de 2019 inclusive las alícuotas serán de:

a) 20,40% para las grandes empresas;

b) 18% para las Pymes.

A partir de enero 2020 y hasta diciembre de 2020 inclusive las alícuotas serán de:

a) 20,10% para las grandes empresas;

b) 18,50% para las Pymes.

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