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Ilhan Omar: - 4 de Enero de 2019 - Nota vista 174 veces

De un campo de refugiados en Kenia al Congreso de EE.UU.

Llegó al país hace 23 años, hoy jura su cargo en la Cámara de Representantes. Es una de las dos primeras congresistas musulmanas.

«Hace 23 años, desde un campo de refugiados de Kenia, mi padre y yo llegamos a un aeropuerto de Washington DC. Hoy volvemos a ese mismo aeropuerto el día de mi juramento como primera mujer somalí-estadounidense en el Congreso». Este es el mensaje que tuiteó Ilhan Omar junto a una foto en la que se la ve acompañada de su padre, ambos tirando de su equipaje muy sonrientes.

Ha pasado casi un cuarto de siglo desde que esta mujer, que este jueves se ha convertido en una de las dos primeras musulmanas en convertirse en congresista en EE.UU., emprendiera un largo viaje desde la marginación de vivir en un campo de refugidos -estuvo en Dadaab, uno de los más masificados del planeta, durante cuatro años tras huir de la guerra civil que asolaba Somalia- al país de la diversidad, en el que a veces se cumplen los sueños. Sin embargo, esto hoy, en la América de Trump, no hubiera sido posible pues Somalia es uno de los países cuyos ciudadanos fueron vetados en enero de 2017 por el presidente para ingresar en EE.UU. por considerar que suponían una amenaza para su seguridad.

«Creo que mi elección en los comicios del 6 de noviembre fue un rechazo a la forma de pensar de Donald Trump. Como persona que creció negra y musulmana tras el 11-S, estoy acostumbrada a que la gente reaccione mal ante mi presencia. Pero fue sorprendente ver a gente gastando tiempo y dinero intentando difundir odio contra mí y mi campaña.

La respuesta del electorado en mi distrito, Minnesota, fue elegirme como su representante con el mayor margen jamás obtenido en este Estado», reflexionaba Omar en un artículo publicado el pasado 26 de diciembre en el diario británico «The Guardian».

Ilhan Omar no tuvo que sufrir en 1995 ese veto, pero sí muchas otras dificultades: el cambio de cultura, el idioma y ser mujer, negra y musulmana A pesar de ello, salió adelante y trabajó por formar parte activa del país que la acogió. A su llegada a EE.UU. se afincó primero en Virginia y más tarde se trasladó a vivir a Minneapolis. Licenciada en Administración de Empresas, Ciencias políticas y Estudios Internacionales, formación que compaginó con su militancia en el Partido Demócrata, en 2016 se presentó a la Cámara de Representantes por su Estado, tras derrotar en las primarias a la veterana Phyilis Kahn, logrando un escaño.

Con una carrera ascendente, en los últimos midterm, celebrados el pasado mes de noviembre, Ilhan Omar se convirtió en la primera personas de origen somalí en lograr un escaño en el Congreso de los Estados Unidos.

Omar está convencida del factor positivo que supone la incorporación de dos congresistas musulmanas al Capitolio. «Como una de las dos primeras mujeres musulmanas en entrar a la Cámara de Representates –Rashida Tlaib, de origen palestino, representará a Michigan– en un momento en el que nuestro país está en una peligrosa encrucijada y en el que hay gente creando alarmismo en torno a nuestra fe, esta es una maravillosa oportunidad para crear una narrativa sobre lo que significa ser musulmán en la sociedad estadounidense».

A partir de hoy, Ilhan Omar formará parte de la cámara más diversa y con más mujeres de la historia en EE.UU., de lo cual se enorgullece, al mismo tiempo que representa un gran reto. «Queremos servir de ejemplo para que las jóvenes como nosotras se digan a sí mismas: “Puedo hacerlo. Puedo ir y convertirme en representante de todos los estadounidenses”».


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