Educación

El mundo Guillot, de la indagación al libro - 3 de Enero de 2019 - Nota vista 1131 veces

Una investigación sobre el creador de la Escuela Técnica

Por Marcela Cabrera
Docentes que investigan y trabajan sobre la obra literaria de Guillot.

//¿Quién fue Víctor Juan Guillot?


Tapa del libro que publicaron  Lagraña, Ortelli y Banchero.


Dice la solapa del libro...

Nace en Concordia, Entre Ríos, el 5 de octubre de 1886. Cursa sus primeros estudios en su ciudad y luego los continúa en el prestigioso Colegio Nacional de Concepción del Uruguay. Desde joven inicia sus actividades periodísticas y literarias. Colabora en revistas literarias de la época. Establecido en la Ciudad de Buenos Aires cursa la carrera de Derecho y obtiene el título. Integra las redacciones de los diarios La Razón, Crítica, Sarmiento, Tribuna Libre y La Época. Trabaja como docente en el nivel secundario y se afilia a la UCR Capital. Publica varios libros de cuentos que lo acercan al terror, misterio, fantasía y el policial. Destacado militante yrigoyenista, accede a una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. El 23 de agosto de 1940, se suicida en medio de una conmoción política que sacudió al país.




Hace algunos meses, cuando aún transcurría el 2018, comenzamos con el proyecto del Suplemento El Megáfono, que en principio se publicó quincenalmente en este diario y, actualmente, pasó a ser la sección cultural que se publica todos los jueves. Hasta el momento, llevamos alrededor de 50 entrevistados y entrevistadas, que nos han contado experiencias de vida, anécdotas, sobre trabajos, sobre profesiones, sobre pasiones. Todos y todas sienten el arte y la cultura en las venas.

Conocimos artistas con los que todavía no habíamos hablado nunca y redactamos con el objetivo de difundir lo que tiene cada uno y cada una para mostrar, para compartir, para que pueda ser aprovechado por la comunidad concordiense, cada fin de semana, cada semana y en algunos rincones culturales de la ciudad.

Ya casi terminando el año pasado, que todavía no es tan pasado, pero ya nos acostumbraremos y lo dejaremos ir, uno de mis entrevistados organizó uno de los encuentros más armoniosos que he vivenciado en los años de profesión: prendió el fueguito, echó un asado a la parrilla, destapó unas cervezas e invitó a quienes están involucrados en este proyecto tan rico para docentes, estudiantes y para quienes disfrutan de la lectura y de los autores, sobre todo, de terror.

Omar Lagraña, profesor de Historia y Martín Ortelli, profesor de Tecnología, ambos docentes de la Escuela Secundaria Técnica N°1 de Concordia, se propusieron iniciar una investigación allá por el 2016, a partir de algo que quería contar Don Elcio Alcides Sarli, un hombre de casi 100 años, que parecía tener la verdad sobre quién había sido el precursor de la Escuela de Artes y Oficios de la Nación.

Ese hombre fue Víctor Juan Guillot, concordiense y reconocido político nacional, que también fue periodista y escritor, y que como Diputado Nacional por la UCR Capital Federal, presentó un proyecto de Ley, el 8 de junio de 1927, para crear este tipo de escuelas, ya que era reclamada por la comunidad de Concordia a través de instituciones como el Centro de Comercio, Industria y Trabajo de la ciudad. Finalmente, el proyecto tuvo aprobación el 26 de agosto de 1929, por la firma del entonces Presidente Hipólito Yrigoyen.

Cada 26 de agosto, la Escuela Técnica N°1 celebraba sus aniversarios, sin saber a qué estaba relacionada esa fecha. Ese fue el primer descubrimiento que obtuvieron Lagraña y Ortelli, los docentes de esa casa educativa, quienes también empezaron a profundizar sobre otras profesiones de Guillot. Resultó que era un excelente escritor de cuentos de terror, misterio, fantasía y del policial. Encontraron, casi de casualidad, a un autor que atrapa al lector por la cantidad de detalles y descripciones que da y con la cualidad de que muchos de sus escritos tienen un final abierto, que deja volar la imaginación y crear nuevos mundos.

Al involucrarse tanto con este costado literario de Guillot, Lagraña y Ortelli, decidieron llamar y convocar al equipo de investigación a la Licenciada María Isabel Banchero, profesional en literatura, quien tampoco conocía los escritos del autor. Ella empezó a leerlo, a analizarlo y, luego, a trabajarlo en clases con sus alumnos, a partir de algunos libros que les había regalado el editor Mariano Buscaglia, a quien conocieron en Buenos Aires, y resultó ser otro fanático y admirador de Guillot, sobre todo por su abuelo Alberto Breccia, un historietista uruguayo, conocido en el ámbito del cómic, que forjó toda su carrera en Argentina.

María Isabel, junto a Omar y Martín, vieron tan entusiasmados a los alumnos y las alumnas, que decidieron tomar el último libro que editó Víctor Juan Guillot, que encontraron digitalizado navegando Internet, para publicarlo con algunos de esos textos e ilustraciones que fueron haciendo estudiantes, y con otras que encontraron en un suplemento viejo de diario.

Gran parte de los números que publicaron de “Terror. Cuentos rojos y negros” lo regalaron a distintas escuelas de Concordia y zonas aledañas, y otras a los dos institutos de formación en literatura de Concordia, para que se empiece a conocer la obra literaria de Guillot, un autor que hace transcurrir sus cuentos entre el campo y la ciudad, y quien fue contemporáneo de grandes escritores como Jorge Luis Borges.

El proyecto de investigación de Lagraña y Ortelli, ya se convirtió en algo más grande. Los y las estudiantes que fueron leyendo el libro, empezaron a trabajarlo de diferentes maneras en la escuela y a plasmarlo en nuevos formatos, como obras de teatro, dibujos, secuencias con distintos cuentos, algo parecido al juego “Preguntados”, entre otras ideas.

En ese intercambio entre estudiantes y docentes, Martín Ortelli le propuso a Cynthia Rolón que se acercara al proyecto para trabajarlo con sus alumnos y alumnas. Fue así como la docente de Artes Visuales, también empezó a leer y conocer al autor; y vio que la cantidad de descripciones que tenían los cuentos de Guillot, eran muy útiles para trabajar a través de la fotografía. Entonces, su curso propuso hacer una fotonovela y poner las palabras en imágenes. Involucraron a la fotografía, que era un mundo nuevo para chicos y chicas. Eligieron el cuento “El Vampiro”, trabajaron con la luz, la composición, los colores, pero sin palabras. No había relato específico. Sólo tenían el cuento como base. Esta muestra se presentó en el espacio cultural Pueblo Viejo, en diciembre.

En este momento, el libro de Víctor Juan Guillot, se encuentra en las bibliotecas de muchísimas escuelas de Concordia y alrededores. La idea de los investigadores de su vida y su obra, es que los y las estudiantes sigan tomando sus cuentos para crear y hacer con ellos lo que quieran, a través del arte, la imaginación, y la cultura.

Don Sarli, quien incentivó a Lagraña y Ortelli a iniciar esta investigación, falleció a los pocos meses que fueron a visitarlo por primera vez. Tuvieron un segundo encuentro, en el que los docentes le llevaron todo lo que habían recopilado de Guillot. Cuando se despidieron, Don Sarli los saludó desde la vereda de la finca, cercana a la Cascadita Dri, y los siguió con su mirada mientras marchaban en el auto, de vuelta para Concordia. Es una mirada que Omar y Martín nunca olvidarán.

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