Ecología

2 de Enero de 2019 - Nota vista 365 veces

Denuncian desmontes ilegales de más de 26 mil hectáreas en El Impenetrable

El Centro Mandela denunció que en el período comprendido entre octubre de 2016 y abril de 2017, la Dirección de Bosques del Chaco autorizó el desmonte de más de 26 mil hectáreas de bosques en regiones protegidas por la Ley de Bosques para ampliar la frontera agropecuaria para la siembra transgénica.

Según denunció el Centro Mandela en base a datos oficiales publicados en la página web de la Dirección de Bosques del Chaco dependiente de la Subsecretaría de Recursos Naturales, durante el período que va del octubre de 2016 a abril de 2017 se autorizó el desmonte de 26.100 hectáreas a tala rasa para ampliar la frontera agropecuaria transgénica en regiones protegidas –Zona Amarilla, Categoría II- según el Mapa de Ordenamiento Territorial del Bosque Nativo chaqueño (OTBN).

“De ese modo destruyeron una buena parte del ecosistema de El Impenetrable, poniendo en mayor crisis el balance ambiental de las zonas atacadas y en mayor riesgo el frágil equilibrio de biodiversidad y de bioseguridad en esas regiones. Se agregan los desmontes clandestinos y semiclandestinos, que son aquellos en que la deforestación se extendió en mayor superficie que las autorizadas por la Dirección de Bosques”, sostienen desde la organización que coordina el abogado Rolando Núñez.

La Tabla

En una extensa Tabla, figuran cada uno de los permisos otorgados por la Dirección de Bosques, a cargo de Emanuel Carrocino, en consonancia con las autorizaciones dispuestas por la Subsecretaría de Recursos Naturales. “Paradójica y contradictoriamente estos dos organismos públicos tienen a su cargo la protección y el manejo sustentable del monte nativo del Chaco y de los recursos naturales, sin que en nada intervenga el Ministerio de Planificación y Ambiente de Chaco”, subrayan.

El método utilizado para avalar los desmontes es el de las recategorizaciones de los campos que se deforestaron a través del sistema previsto para el cambio de usos de suelos, “que es una herramienta de aplicación excepcional”, precisan desde el Centro Mandela. Sin embargo, advierten que “la Dirección de Bosques generalizó la aplicación de este Plan violando los límites de legalidad de manera evidente, hasta recaer en prácticas generalizadas de otorgamiento de permisos de desmontes guiados por la lógica de los negocios, que fueron y son alimentados a través de presuntos tráficos de influencias y de actos de corrupción”.

Autorizaciones para sacrificar montes de zonas protegidas

La Tabla que confeccionó el Centro Mandela también refleja el listado completo de las disposiciones firmadas por el subsecretario de Recursos Naturales, Dr. Luciano Olivares, a través de las cuales aprobó los “Planes de Revisión de Categorías de Conservación a Nivel Predial”. Al respecto, señalan que se trata de una “frase notablemente ocultista que en la práctica ha significado que –en cada caso- los propietarios de campos ubicados en zona protegida ejecutaran los desmontes autorizados por ese Subsecretario, con el desagradable acompañamiento de la Dirección de Bosques. Para brindar un aparente ropaje de legalidad de la práctica ilegal de permitir deforestaciones en zona prohibida, en cada disposición Olivares aprobó “la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de los Planes de Cambio de Uso del Suelo”, que desde la época del ex presidente Carlos Menem dejó de hacerlo el Estado y fueron confeccionados por los propios productores interesados en los desmontes, regla que se aplica para todo el empresariado argentino, poniendo en manos de los mismos la realización de los Estudios de Impactos Ambientales (EIA). Cada uno de estos estudios fueron y son diseñados como guantes a medida para los interesados en desmontar, además de que el mismo ex presidente eliminó las “externalidades” que debían ser evaluadas en cada EIA”, sostiene el informe del Centro Mandela. El organismo indica, además, que “para consumar el saqueo del monte de El Impenetrable programaron la frutilla del postre que se esconde tras el Plan que ejecuta el Gobierno provincial en materia de Ampliación del Ordenamiento Territorial de Bosques en Chaco, que tuvo su punto inicial en el Decreto 233 del 13 de febrero de 2017 y sus Anexos, a través de los cuales el gobernador Domingo Peppo abrió el programa, que justamente coincide con el objetivo de la reducción de los límites de la zona protegida (Amarillo-Categoría II). En el período posterior al mes de abril de ese año 2017 continuaron ejecutándose más desmontes en zona protegida. Además del “blanqueo” de los campos desmontados, el Poder Ejecutivo pretende ampliar aún más los límites de la Zona Verde, en donde sí se puede desmontar y hacer agricultura, sacrificando la Zona Amarilla (protegida) para ampliar la frontera agropecuaria transgénica”, sentencian desde el Centro Mandela.

Las “respuestas”

La Subsecretaría de Recursos Naturales salió a responder un documento de la organización Greenpeace argumentando que los propietarios querían aprovechar “la capacidad agrícola de los predios” de campos ubicados en El Impenetrable. “En el afán de ocultar las graves irregularidades ocurridas en materia de desmontes en zonas protegidas, echaron a manos a que los titulares de los campos solicitaron la revisión de la categoría de conservación que les fue asignada por el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos”, denuncia el Centro Mandela. “Siendo que -de acuerdo al pedido de los productores- la cuestión central es la ampliación de la frontera agrícola, la respuesta de la Subsecretaría de Recursos Naturales se concentró exclusivamente en la cuestión de las acciones para administrar responsablemente la explotación forestal, con lo cual cerró su meta de ampliar la frontera agropecuaria vinculándola con la explotación forestal para sacar madera del monte”, agrega.

Marcha atrás

A pesar de que el subsecretario Olivares afirmó que se cumplieron todos los pasos para autorizar los cambios de categorías en cada campo, la Subsecretaría anticipó que dejará de recibir solicitudes de cambios de categorías y que pedirá “a las autoridades superiores” dejar sin efecto las normas que habilitaban estas presentaciones, además de suspender de manera definitiva aquellos trámites en curso. “Además de comprometer al ministro de la Producción y al propio Gobernador de Chaco, es evidente que la Subsecretaría de Recursos Naturales dio marcha atrás luego de autorizar desmontes en zonas prohibidas porque fue puesta al descubierto. Además, quedó en evidencia que fueron ilegales los permisos que otorgara para desforestar 26.100 hectáreas en zonas prohibidas”, recalca el Centro Mandela. Sin embargo, advierte que “la propia respuesta de la Subsecretaría a Greenpeace dejó la puerta abierta para nuevos desmontes. Esta intención del Gobierno subyace cuando hicieron hincapié en la defensa de la industria forestal, cuestionando los cálculos de Greenpeace sobre las pérdidas de montes, además de defender las deforestaciones silvopastoriles como prácticas que permiten la posibilidad de aprovechar los montes en función de la actividad ganadera. Sin embargo, la realidad muestra que la mayoría de los silvospastoriles se transformaron, en poco tiempo, en desmontes a tala rasa para habilitar chacras destinadas a la agricultura transgénica, aunque se sabe que en las regiones protegidas no se deben hacer agricultura. Pero están y producen porque el suelo es nuevo. Bastará que pasen algunos años para que esos suelos colapsen y se transformen en peladares y blanquizales en los que ya no se podrá cultivar. El daño ya está hecho, y lo más grave es que se produjo por decisión del Gobierno actual. La Subsecretaría admitió, dejando de lado su negacionismo extremo, que existe un índice de “pérdida forestal” que afirmó “no corresponde que se adjudique a la Provincia”, aunque anticipó que en el futuro contratará “agentes externos o alguna institución técnica independiente al Estado” para que analicen uno por uno los proyectos silvopastoriles. Lo expresado también pone en evidencia supuestas impotencias que no son tales, sino que los permisos otorgados para efectuar los desmontes selectivos (silvopastoriles) fueron funcionales a la lógica de los negocios”, concluye el documento del Centro Mandela. Fuente: Chaco Día por Día


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