Interés General

Por Darío H. Garayalde para El Heraldo - 29 de Diciembre de 2018 - Nota vista 710 veces

LAS ANTIGUAS FARMACIAS DE CONCORDIA DESDE 1859

Farmacia del Puerto de Juan Mazzuchi, instalada en la calle Buenos Aires esquina Colón. En el Diario El Litoral de octubre de 1910, hay un aviso de propaganda de esta farmacia en el que señala: “Esta Farmacia no hace competencia de precios, pero sí garante la buena calidad de los artículos. Un especial esmero en la preparación y despacho de recetas.

Surtido general de drogas y productos químicos, farmacéuticos e industriales y aparatos ortopédicos etc.”

Sin lugar a dudas, esa fue la época de mayor prosperidad de la ciudad y que nos muestra la instalación de por lo menos cuatro farmacias en corto tiempo.

Coincide también con el gran crecimiento argentino en general, la gran actividad portuaria (que seguramente la Farmacia del Puerto aprovechó) y del ferrocarril.

También en Concordia, esa época de gran progreso económico se manifestó en la construcción de las grandes mansiones que aún exhibe nuestra ciudad, como testimonio de esa pasada grandeza.

No pude obtener fotos de esta farmacia, aunque si su ubicación en la esquina que da al noreste. Hace un tiempo hubo allí una casa de remates.

Farmacia Otaño: esta farmacia la funda don Justo M. Otaño en la calle Urquiza 676, (donde antiguamente estuvieron las oficinas de la Shell Mex y ahora es una perfumería y arts. de limpieza) en terrenos que eran de su familia desde hacía muchísimo tiempo ya que en el libro de los Primeros Asentamientos figura el lote con el Nº 33 a nombre de José María Otaño que lo adquiere el 10-02-1854

Don José M. Otaño instaló en la esquina, donde está el Banco Santander el “Hotel París”, o “de Otaño” que en ese tiempo era el único que se podía denominar como tal, los demás eran pensiones o fondas. Después sería la Casa Gath & Chaves antes de transformarse en entidad bancaria, que tuvo diferentes denominaciones y propietarios.

El Sr. Justo M. Otaño, tal vez nieto del anterior, era farmacéutico y el local en el que instaló la farmacia lo hizo construir para ese fin, inaugurándolo el 03-05-1927.

La foto que muestra esta farmacia es del día de la inauguración, publicada en el Diario El Litoral. El Sr. Otaño es el que está a la derecha de la foto. Obsérvese la ausencia de medicamentos en los estantes. Solamente hay algunos en la vitrina de la derecha o tal vez sean artículos de perfumería.

Con posterioridad se traslada a la calle La Rioja y Santiago (hoy Estrada) que en ese tiempo era un barrio bastante suburbano. La calle Estrada se interrumpía a dos cuadras de la citada esquina, cortada por el brazo del arroyo Manzores al cual se lo pasaba por un badén y así se llegaba a la Iglesia del Sagrado Corazón. “Desde la calle Montevideo hasta Liniers, cuando llovía se hacía una gran laguna. Para ir más allá, por la vereda, teníamos que ir por calle La Rioja” y yo recuerdo que por calle 3 de Febrero corrían acequias y de la vereda a la calle todas las casas de esa zona tenían puentecitos para cruzar la zanja de agua que se hacía. “En el cerro que me acuerdo, que era toda esa zona que te cuento, desde Montevideo hasta Liniers, era como te digo una gran laguna y había un gran cerro, como toda esa zona, cerro de pedregullo, como también en La Rioja y Salta…” el resto eran canteras de piedra, con grades fosas llenas de agua y allí comenzaba un monte de espinillos que se extendía hasta el río.

En 1941 se traslada con su farmacia a Chajarí y allí lo conocí a Don Justo Otaño con los mismos muebles que se ven en esa vieja foto. Farmacia Otaño estaba ubicada en Av. Belgrano 1101 junto a la vía del ferrocarril.

Recuerdo al Sr. Otaño como una persona muy jovial, siempre estaba de buen humor. Tenía un hijo Bioquímico que tenía su laboratorio de análisis en un local contiguo a la farmacia.

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