Salud

29 de Diciembre de 2018 - Nota vista 712 veces

Cuidado de los alimentos durante la temporada de calor

En verano suele incrementarse el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por alimentos, debido a que por las altas temperaturas y la humedad ambiente estos productos son más susceptibles al desarrollo microbiano. Por este motivo, durante la temporada de calor, es necesario extremar los cuidados al momento de preparar, cocinar y almacenar los alimentos como una manera más de cuidar nuestra salud.

Para evitar las enfermedades transmitidas por alimentos, aconsejamos tener en cuenta las siguientes RECOMENDACIONES:

• Al realizar las compras, comience por los productos que no necesitan refrigeración y deje para el final los perecederos como carnes, pescados, aves, lácteos y productos congelados. Confirme que los productos congelados se conserven a la temperatura indicada en el envase y, de no ser así, infórmeselo al encargado del local. Si solicita el envío de la mercadería a su domicilio, de ser posible llévese aquella que necesita refrigeración y, en caso contrario, asegúrese de que haya permanecido el menor tiempo posible a temperatura ambiente. Al recibirla, colóquela inmediatamente en el refrigerador y/ o freezer.

• Utilice agua potable, no sólo para lavarse las manos y los utensilios que va a utilizar, sino también para preparar hielo, jugos o mamaderas.

· Lave sus manos y las superficies de la cocina con frecuencia.

• Las frutas y verduras deben lavarse cuidadosamente antes de ser consumidas, para evitar tanto la contaminación microbiana como la presencia de productos químicos.

• Cocine completamente los alimentos antes de consumirlos (carnes y pollos no deben presentar un color rosado en su interior)

• Para manipular carnes y otros alimentos crudos, utilice utensilios diferentes separando siempre los alimentos crudos de los cocidos y de los listos para consumir.

• Durante los días de calor, los alimentos listos para consumir no deben permanecer fuera de la heladera por más de una hora antes de ingerirlos, recalentarlos, refrigerarlos o congelarlos. Deseche sobrantes de comida que hayan permanecido sin refrigeración un tiempo mayor al mencionado.

• Evite cortar la cadena de frío pues, en el verano, los alimentos son más susceptibles al desarrollo microbiano. Si los transporta fuera del hogar (picnic, playa, etc.) hágalo en cantidades que vaya a consumir y siempre en forma refrigerada (heladera) protegidos del sol. Si esto no es posible, elija alimentos que soporten mejor las condiciones de temperatura ambiente (enlatados, frutas o desecados).

• Para descongelar adecuadamente los alimentos, colóquelos dentro de la heladera o utilice el horno microondas seguido de la cocción inmediata de los mismos. En el caso de alimentos congelados en porciones chicas pueden cocinarse directamente sin descongelación previa. No los descongele a temperatura ambiente.

• No consuma alimentos en puestos callejeros que no tengan provisión de agua potable ni jugos, bebidas o helados de procedencia desconocida.

• No compre huevos que tengan la cáscara sucia o rota y consérvelos refrigerados en su envase original, separados de otros alimentos listos para consumir. Lávelos bien en el momento de cocinarlos. Evite las comidas, salsas o postres preparados con huevos crudos.

Contenido Relacionado