Opinión

Ser humanos - 29 de Diciembre de 2018 - Nota vista 406 veces

Año nuevo, nuevas oportunidades...

A las 00:00 horas del primer día del año, levantamos nuestras copas y brindamos por el nuevo año, y con alegría miramos hacia el futuro con esperanza. Celebraciones y abrazos nos dan fuerzas para encarar los primeros días de este ciclo y diseñar aquellas metas que anhelamos concretar. El espíritu de este instante… es creer que “todo es posible”.

Por eso, en estos últimos días del 2018, sería interesante tomarnos un tiempo para nosotros mismos, sentarnos a repasar con consciencia todo lo vivido y preparar nuestra energía para ingresar positivos en el nuevo año que llega. Es momento de hacer un balance, de observar aquellas cosas que salieron bien y aquellas que no; aquello que hemos querido hacer y quedó pendiente; rescatar los logros obtenidos y también recordar los errores cometidos para encontrar los aprendizajes y las oportunidades de crecimiento que nos dejaron.

ALGUNAS REFLEXIONES

Fin de año, mezcla de emociones, momentos de alegrías y de nostalgias, de risas y de lágrimas, de abrazos, de silencios y también de sillas vacías; tiempo para pensar y tomar decisiones inteligentes en miras al nuevo año que se avecina.

Por eso, te propongo que te tomes un tiempo de silencio para hacerte algunas preguntas…

Considera todo aquello que te ha traído hasta aquí… todo lo vivido… todas las experiencias acumuladas que te ayudaron a ser quien eres hoy.

¿Has concretado las metas que te propusiste al iniciar el 2018? ¿Cuáles quedaron pendientes? ¿Sabes los motivos?

¿En que has invertido tu tiempo? ¿En proyectos propios o ajenos? ¿…En ti mismo, mucho para los demás... o estuvo en equilibrio? ¿Has trabajado con el fin de estar más cerca de tus sueños?

¿Has seguido a tu corazón, has escuchado tu voz interior, o te dejaste guiar por voces ajenas, por mandatos, por deberes o por el “qué dirán”? ¿Has crecido como persona?

¿Has estado la mayor parte del año alegre o triste; pleno o insatisfecho? ¿Qué cambiarías?

¿Qué podrías haber hecho diferente? ¿Has aprendido algo nuevo?

¿Eres feliz con la persona que has sido?… y fundamentalmente… ¿Has disfrutado verdaderamente tu vida?

Enfócate ahora, en el año que está por venir…

¿Estas 100%... “comprometido” a dar lo mejor de vos en este nuevo año?

La respuesta a esta pregunta determinara tu futuro….

¿Qué es lo que verdaderamente quieres que te suceda este año?

¿Qué puedes hacer ahora para mejorar tu futuro?

¿Qué acciones concretas puedes comenzar a realizar para poder estar más cerca de tus sueños?

El Año Nuevo es un motivo para celebrar porque la vida te regala 365 nuevas oportunidades para que puedas convertirte en la mejor versión de vos mismo.

UN CUENTO….

Cuenta la leyenda que una Serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; ésta huía rápido de la feroz depredadora y se escondía en cada rincón, pero la serpiente no desistía.

Pasaron así varios días, y ante la tortura que implicaba tal acalorada persecución, al quinto día, la pequeña Luciérnaga se frenó, y exhausta, le preguntó a la serpiente:

- Espera, me rindo, pero antes de que me atrapes… permíteme hacerte unas preguntas.

- No acostumbro dar este tiempo a nadie -replicó la serpiente, soberbia y omnipotente- pero considerando que te quedan pocos minutos de vida, te lo concedo…

- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?

- No.

- ¿Te hice algún mal?

- No.

- Entonces, ¿Porque quieres acabar conmigo?

- Porque… no soporto verte brillar…!

La luciérnaga se atragantó porque no esperaba esa res-

puesta; quería entender la situación que le parecía sin sentido. Cerró los ojos y en ese instante una voz interior le gritó.. “vuela aún más alto”…. Y tomando todas sus fuerzas, así lo hizo. El adormecimiento, la bronca y la envidia de la serpiente se hicieron más intensos aún, quedando con las ganas de ese bocado tan luminoso, ya fuera de su alcance.

En un guiño final de su luz, el bichito alado le gritó a la serpiente, muy encima de ella:

-“Es hora de que busques tu luz y aprendas a brillar tu misma… de un modo tan hermoso que, aún nosotras las luciérnagas, observemos con admiración, tu gran resplandor”.

UN COMPROMISO…

En este nuevo año, te invito a hacer un compromiso contigo mismo. No dejes que nadie apague tu luz, que nadie te diga que “no puedes”, “que es difícil”, “que vuelas alto”, “que no lo mereces”. Cree en ti mismo y cree aún más… en tu Luz. ¡Y brilla, por sobre todas las cosas… brilla!

Porque cuanto más brilles y más alto vueles, te convertirás en un faro de inspiración para otros que aún viven en la oscuridad.

Que tengas un hermoso final de año y un luminoso inicio del 2019.

Y recuerda, que el 1° de Enero es la primera hoja en blanco de un libro de 365 páginas. Escribe uno bueno, del cual te sientas orgulloso el día de mañana.

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