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24 de Diciembre de 2018 - Nota vista 482 veces

El plantel de River desfiló por la alfombra roja y festejó con sus hinchas el triunfo ante Boca, en la Superfinal de la Libertadores

Tras lograr el tercer puesto en el Mundial de Clubes, el plantel de River regresó a la Argentina y, tras aterrizar en Ezeiza, llegó al estadio Monumental para festejar junto a sus hinchas la obtención de la Copa Libertadores de América, ganada el pasado 9 de diciembre en aquella final disputada ante Boca Juniors en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid.

Es un reencuentro muy esperado entre los dirigidos por Marcelo Gallardo y sus fanáticos, aquellos que se quedaron con las ganas de ver a su equipo en el partido suspendido del 24 de noviembre y que ahora celebran un trofeo que tiene un sabor especial por haber sido conseguido tras vencer al clásico rival. 

“Gracias, por esta alegría, por ganarle a Boca, y salir campeón”, fue la canción que acompañó al plantel en la medida que fue recorriendo la alfombra roja dispuesta dentro del campo de juego. Uno a uno, los futbolistas se fueron bañando en emoción. El primero en asomar por el túnel fue Nahuel Gallardo, el hijo del gran ídolo, que en la anterior conquista, en 2015 estaba en Inferiores, y hoy se dio el gusto de disfrutar la fiesta como un integrante más del plantel. Junto a él salieron varias promesas de la cantera. Luego, aparecieron el paraguayo Moreira, Lucas Martínez Quarta y Milton Casco, quien se ganó una de las primeras grandes ovaciones de la noche.

Una enorme explosión brotó con el ingreso de Gonzalo Martínez. Desde todos los sectores del estadio atronó el hit ya transformado en clásico, “el Pity Martínez, qué loco que está”, y sus propios compañeros se sumaron al coro. Una despedida inolvidable para el mediocampista ofensivo, que parte hacia el Atlanta United de la MLS con una música inolvidable en sus oídos.

Luego llegó Ponzio, otra de las grandes ovaciones presupuestadas. El “Olé, olé, olé, Leooo, Leooo” se le filtró bajo la piel al guerrero. Y el clímax sucedió a las 20.44. “El hombre que le dio identidad, que dejó una huella y va por más”, lo presentó el conductor Sergio Goycochea. Y Marcelo Gallardo ingresó con el trofeo para que las gargantas se unieran en una sola voz con el “Muñeeeco, Muñeeeco”.

Posteriormente, Ponzio, Maidana y el propio Gallardo alzaron la Copa como si la final se hubiera disputado en el Monumental aquella fatídica jornada del sábado 24 de noviembre. El “dale campeón” sonó en el hogar del campeón, ya no a miles de kilómetros de distancia, en Madrid, o en Emiratos Árabes, donde se trasladó por la escala del Mundial de Clubes.

“Gracias por haber esperado, le devolvimos la Copa a casa”, dijo Ponzio. “Esto no tiene precio, va a quedar en la historia”, agregó Pity Martínez, mientras el “un minuto de silencio” interrumpió su conmovedora alocución.

Los ausentes, Rafael Santos Borré, Franco Armani y Juanfer Quintero, quienes viajaron directamente a Colombia, también fueron nombrados para que estallara el estadio con su sóla mención. A la distancia, habrán vibrado con la enorme celebración.

Desde muy temprano, mucho antes de las 15.30, horario designado para la apertura de puertas (que se terminó dando casi media hora después), los fanáticos se fueron reuniendo cerca del estadio para poder acceder a su lugar en las tribunas. La demora generó algunos empujones y corridas, pero enseguida se impuso el clima festivo.

El cotillón fue una de las vedettes de la jornada: las caretas de Pity Martínez y Marcelo Gallardo, resultaron la carta ganadora de los vendedores ambulantes, que las comerciaron a 50 pesos cada una. También hubo caretas de Darío Benedetto, con la “burla” en el gol a Gonzalo Montiel en el 1-0 parcial de la Superfinal, que luego se transformó en meme. En los alrededores, los carteles publicitarios amanecieron con afiches con la banda roja cruzada y la silueta de la Copa Libertadores en el centro.

Solo pueden ingresar a los festejos aquellos socios y abonados que tenían entrada para la final del 24 de noviembre y que activaron su pase para este domingo a través de la página web del club.

El plantel de River, proveniente de Emiratos Árabes, ya está en Buenos Aires y, en consonancia con la atmósfera riverplatense, los futbolistas se tomaron imágenes en la aeronave junto a la Copa Libertadores, antes de sumergirse definitivamente en la celebración.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria recomendó a los simpatizantes no concurrir a Ezeiza por el dispositivo de seguridad implementado para que la comitiva descienda directamente por pista para luego salir de la aeroestación rápidamente rumbo al lugar designado para su recibimiento.

Sin embargo, cientos de simpatizantes se agolparon en los costados de las Autopistas Ricchieri y Dellepiane para efectuar la tradicional caravana y así acompañar al micro que trasladó al plantel hasta el Monumental. En consecuencia, el ómnibus se trasladó a pase de hombre, mientras la delegación cantó en consonancia con los fanáticos.

Ya en Núñez, los jugadores, el cuerpo técnico y sus colaboradores salen al campo de juego para dar la vuelta olímpica, celebrar junto a sus hinchas y exhibir el trofeo ganado por cuarta vez en la historia del club. Se espera, además, que haya una recreación del gol de Gonzalo “Pity” Martínez, esa corrida inolvidable que selló el triunfo por 3-1 del “Millonario” ante Boca en Madrid.

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