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15 de Diciembre de 2018 - Nota vista 900 veces

Las antiguas farmacias de concordia desde 1859

La Farmacia Del Indio El fundador de esta farmacia fue el Sr. Atiliano González Rocha en 1907. Sólo sé que era farmacéutico. No he podido conseguir más antecedentes del Sr. González Rocha. Solamente que durante dos décadas atendió su farmacia y que contaba con un empleado que lo ayudaba en la preparación de recetas. Esta farmacia estaba ubicada en calle 1º de Mayo y San Juan

El 15-03-27 le vendió la farmacia al Sr. Schevar Grachinsky el que también era Farmacéutico Nacional. Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre de una altura cercana a los dos metros y gran apostura física. Estaba casado con Elena G de Grachinsky, primera dentista mujer que hubo en Concordia con consultorio en la calle 1º de Mayo 248, es decir en el local por el cual se accede hoy al hotel Federico 1º y contiguo al local de la farmacia.


GUIA DE CONCORDIA AÑO 1936 EDITADA EN TALLERES GRÁFICOS CASA SEGUÍ

Tenían una única hija que era muy bella, en el recuerdo de la gente de aquel tiempo

El Sr. Grachinsky era un gran deportista y estuvo dentro del plantel de remeros del Club de Regatas Concordia, pero para los tiempos que siguieron, tenía un apellido demasiado sonoro para el ambiente prejuicioso que se había creado que no soportó el minucioso escrutinio discriminatorio de sus contemporáneos y lo borraron no sólo de hecho sino hasta su paso por la institución.

Este fue uno de los motivos que lo llevó a vender la farmacia y a alejarse de Concordia.

Schevar Grachinsky por las referencias que de él tengo, era un caballero en toda la extensión de la palabra. Víctima de una honda depresión, finalmente se suicidó en la ciudad de Buenos Aires.

Como en esta breve historia ya voy contando de dos suicidios en un ámbito muy chico y muy particular, también debo decir que eran años de una gran desesperanza que cubría al país y al mundo, como si se adivinara o se previera que sobrevendrían años terribles.

En la Argentina se vivía la Década Infame, detallada en toda bibliografía política en la que se relata el fraude electoral, los votos transeúntes en todas las provincias, la votación de difuntos, la doble, triple y cuádruple votación se coronaba con un mágico cambio del contenido de las urnas realizado en las oficinas de Correo y esa visualización de incertidumbre, casi en esos mismos años llevó al suicidio a personalidades como Horacio Quiroga, Alfonsina Storni, Leopoldo Lugones, Lisandro de la Torre. Si reducimos el suicidio a una estadística, con independencia de motivos, (económicos, sentimentales, de salud, honor mancillado) eso es sólo una estadística que en esos años aumentó. El problema es que esa estadística estaba formada por gente real.

Ante el alejamiento de Concordia de la familia Grachinsky la Farmacia Del Indio fue adquirida por el matrimonio constituido por el Dr. Mario Camaño y la Dra. Angélica Cores de Camaño.

El Dr. Camaño era nacido en Concordia, y su señora era oriunda de La Plata, pero ambos eran Químicos Farmacéuticos

Trabajaron algunos años en nuestra ciudad manteniendo la clientela de su antecesor y posteriormente deciden venderla y trasladarse a la ciudad de La Plata donde tuvieron dos farmacias, mientras que la Dra. Cores de Camaño se desempeñaba en la Dirección de Bromatología de la Provincia de Buenos Aires.

El nuevo comprador fue el Sr. Santiago Latute quien adquirió loa farmacia alrededor de 1950 y le imprimió su sello personal a la farmacia, dotándola de cosméticos y perfumería y un buen servicio a domicilio. Gozaba de una muy buena clientela establecida en ese barrio, con gran solvencia económica.

Como no era farmacéutico (y como en todos esos casos), la ley establecía que solamente podía ser propietario el farmacéutico, entonces se escrituraba la farmacia a nombre del regente transformándose en “falso propietario” lo que era considerado un verdadero pacto de caballeros ya que el propietario seguía siendo el mismo.

El farmacéutico del Sr. Santiago Latute era el Sr. Aquiles Bardengo.

Cuando fallece el Sr. Bardengo, pasa a desempeñarse en la Dirección Técnica la Sra. Alejandra Morgante Cortés, esposa del farmacéutico militar que a su vez era regente del Policlínico Ferroviario

En 1976 resuelven trasladar la farmacia a la calle Rivadavia 672 modernizando el local con flamante mobiliario, a un barrio con menos competencia y conservando su muy buena clientela.

Por razones del alejamiento de Concordia de la Sra. de Morgante pasa a desempeñarse

como regente el Dr. Guillermo Brega

Finalmente el matrimonio Latute decide afincarse, siguiendo a su hija única Blanca en Israel. El último propietario de la farmacia en ese local fue el Sr. Alberto Andrés Pattíni.

El cese del ferrocarril como medio de transporte de pasajeros, trajo como consecuencia la decadencia de esa zona que en otro tiempo fue de tanto movimiento. Por esta razón sus nuevos dueños resuelven trasladar la farmacia a su antigua ubicación, aunque instalada entonces en un local que está haciendo cruz con su antiguo emplazamiento donde trabajaron durante un breve tiempo hasta su cierre definitivo.

Farmacia Ituzaingó Esta farmacia fue fundada en el año 1909

Estaba ubicada en la calle Entre Ríos, frente a la Plaza Ituzaingó (hoy Plaza Urquiza) y era en realidad una sucursal de la Farmacia del Comercio del Sr. Luís Novello.

Tenía como regente y era atendida por Emilio R. Egger, Farmacéutico Nacional.

Contaba la Farmacia Ituzaingó de todos los elementos “exigidos por el Petitorio del Consejo de Higiene Pública de la Provincia y con un servicio esmerado y escrupuloso”

Esto último quiere decir que contaba con todas las drogas básicas exigidas por la ley, balanza de precisión y común, etiquetas donde constaba el nombre del farmacéutico, morteros de distintos tamaños, mesas de mármol y todas las drogas básicas para realizar los preparados más los distintos elementos del laboratorio.

No he podido obtener más datos sobre esta farmacia, lo que me hace suponer que su existencia fue no fue muy prolongada.


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