Interés General

8 de Diciembre de 2018 - Nota vista 331 veces

Mi hijo no quiere ir con su padre

CUANDO SE PRODUCE UNA SEPARACIÓN MATRIMONIAL HAY DOS CUESTIONES QUE NO SUELEN FALTAR NUNCA. POR UN LADO EL SUFRIMIENTO, EL MALESTAR PERSONAL QUE PUEDE SER MÁS O MENOS INTENSO, Y POR OTRO LADO EL CONFLICTO, LAS DIFERENCIAS QUE ESTÁN DETRÁS DE LA DECISIÓN DE SEPARARSE. CUANDO LOS DESACUERDOS ESTÁN PRESENTES, LOS NIÑOS SUELEN SER LOS MÁS PERJUDICADOS POR ESTA SITUA- CIÓN Y ES MUY IMPORTANTE RESPETAR SUS DERECHOS.

Si un niño no quiere ir con su padre o su madre, ¿qué está pasando? Cuando no quiere ir a casa de papá o cuando eres el padre y ves que uno de tus hijos no quiere ir contigo, el sufrimiento puede ser aún mayor.

La mayoría de niños y niñas no tienen la menor idea de lo que significa cuidado parental, guarda o régimen de visitas. La forma en la que los adultos organizamos la ruptura de la pareja les resulta muy difícil de entender y a pesar de que aparentemente nos centramos en lo mejor para los niños, muchas veces las soluciones están más basadas en las necesidades y posibilidades de los adultos que en las de ellos. Entonces, ¿qué es lo que hay que hacer? La respuesta a esta pregunta es muy compleja. Los motivos por los que los niños se nieguen a ir con uno de sus padres pueden ser muy variados y pueden tener muy poca importancia, o ser el síntoma de que algo grave está ocurriendo y por tanto será necesario estudiar con detalles cada caso.

Si hay algo que se puede recomendar, es no sacar conclusiones precipitadas. Que un hijo no quiera ir a la casa del papá no necesariamente significa que allí le esté ocurriendo algo malo. Y al contrario, si tu hijo no quiere venir contigo no significa que no te quiere, que eres un mal padre y tampoco significa necesariamente que tu ex o su familia lo estén poniendo en contra tuyo. Las explicaciones pueden ser muy variadas y quizás no se consideran todas.

Y entonces ¿qué hacer para facilitar que el niño vaya con su padre?, o bien, ¿qué hacer para que mi hijo venga conmigo? En primer lugar es importante hacer una composición de qué es lo que puede estar sucediendo. No se trata de buscar culpables y de ata- car sino de intentar ponerse en el lugar del niño o de la niña para poder tener una idea más clara de lo que le pasa. Si no consigues entenderlo, recuerda que tu ex puede ayudarte a entender y juntos quizás resolverlo. Llegar a entender lo que sucede hará más fácil encontrar soluciones prácticas. Por ejemplo puede ser que a tu hijo le cueste separarse de su madre y una buena solución sería que en lugar de buscar al niño en su casa, lo pases a recoger por el jardín o por la escuela. Dejar que se lleve algún juguete suyo contigo también puede ayudar o proponerle algún plan atractivo como su juego preferido, tiempo contigo, un paseo a al parque o cosas por el estilo.

¿Qué pasa si tu ex pareja no quiere colaborar? Suelen darse situaciones muy tensas en las que uno puede llegar a sentirse muy mal. Ver como tu hijo se agarra a su madre llorando y diciendo que no quiere venir contigo puede ser muy doloroso. Pero arrancarlo a la fuerza no va a servir de mucho. Hay que transmitirle siempre a tu hijo que lo quieres, que quieres estar con él, que no te gusta verlo mal. No culpabilizarlo ni castigarlo en una situación así. Todo lo que puedas hacer para mejorar la relación con tu ex será fundamental también. 

Recordar que la paciencia es una gran virtud. Puedes quedarte a su lado y esperar a que se calme, puedes conversar con él mientras se encuentra en el regazo de su madre, puedes proponerle algún juego mientras sigue sentado donde está. Y si ves que no hay más remedio puedes desistir de llevarte a tu hijo ese día mientras encuentras una solución mejor.

Si decides que la mejor opción es irte recuerda despedirte con cariño de tu hijo. Recuerda que él no está contra ti sino que es muy probable que la situación le resulte incomprensible o que lo esté superando. No estaría de más que le dijeras que lo quieres y que no te has enojado porque no haya querido venir contigo, que volverás pronto a buscarlo porque tienes muchas ganas de estar con él. No importa si tu hijo es pequeño y no puede entender todas las palabras que le dices, el tono afectuoso le va a llegar. 

Quizás estos consejos no den los resultados inmediatos que uno espera, es una situación realmente difícil pero la solución no está en manos de los niños sino de los adultos.

Este comportamiento en los niños puede tener muchas explicaciones distintas. En un ideal, deberías colaborar con tu ex para entender qué es lo que está pasando y sobre todo para que juntos puedan buscar soluciones.

Pero hay cosas que seguro no te van a ayudar como pensar que tu hijo es muy egoísta, resignarte a que tu ex está en contra, hundirte pensando que eres un mal padre, enojarte con tus hijos… Todos estos sentimientos son legítimos pero hay que dejarlos a un lado para poder tomar las mejores decisiones y así resolver la situación. Educar a los niños no es fácil y más aún si se encuentran en medio de una ruptura sentimental, pero si de verdad piensan que los hijos son prioridad, y quieren ayudarlos a adaptarse al divorcio, hay que recordar que cuando los niños pueden crecer con la presencia de sus dos progenitores y libres de es- tar en el centro de un conflicto entre ellos, se favorece su desarrollo y su bienestar general. 

Escrito y confeccionado por el Psicólogo Gastón Fernández Montani, de la LINEA 102 “Teléfono del Niño”, del Centro de Fortalecimiento Social de la Municipalidad de Concordia.


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