Interés General

8 de Diciembre de 2018 - Nota vista 393 veces

Ser fiel a uno mismo

A orillas de un río, un maestro oriental, observó que un alacrán se estaba ahogando. Conmovido, decidió socorrerlo y sacarlo del agua; pero cuando lo intentó, el alacrán lo picó. Por la reacción ante tan inmenso dolor, el maestro lo soltó y al alacrán cayó al agua, y nuevamente, comenzó a ahogarse. Ante esta situación, el maestro volvió a ayudarlo, y otra vez el arácnido lanzo su aguijón... Alguien que estaba observando la escena, se acercó al maestro y le dijo: “Perdone maestro, pero usted es muy terco... ¿no se da cuenta que cada vez que intente sacarlo del agua, el alacrán lo picará..? El maestro respondió: “La naturaleza del alacrán es picar, y él no va a cambiarla; pero esta situación tampoco va a cambiar mi naturaleza... que es ayudar y servir”. Y entonces ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.

SER FIEL A UNO MISMO

¿Cuántas veces permitimos que las conductas de los demás, cambien nuestra naturaleza, nuestra esencia o condicionen lo que sentimos o pensamos? Y exigimos que los demás nos sean fieles, pero la primera fidelidad es hacia uno mismo. La auto-fidelidad implica la coherencia entre el pensar, el sentir y el actuar; es decir, cuando nuestras acciones son el reflejo real de lo que hay en nuestro interior. Y así nos posicionamos como personas íntegras, sin fisuras, sin dudas, sin grietas; alineadas con nuestros principios y valores. Cuando callamos nuestra verdad, cuando escondemos nues- tras ideas, nuestro sentir, nuestras emociones y necesidades, cuando dudamos de nosotros mismos, bajamos la cabeza y aceptamos silenciosamente lo que otros deciden por nosotros, nos traicionarnos... La auto-traición implica decir que “sí” a los demás, negándonos a nosotros mismos; es ceder una parte nuestra, es entregar nuestro poder, generalmente, por miedo al enojo del otro, que nos excluya, que no nos ame, no nos acepte o se vaya.


EVITAR EL ESTRÉS

Respetando nuestra naturaleza, valorando nuestra esencia, siendo fieles a nosotros mismos alcanzaremos la paz en nuestro corazón y la calma por vivir alineados a nuestras convicciones y valores; evitando, así, las grandes cargas de estrés que provoca la falsedad, la apariencia, el vivir divididos, escindidos de nuestro interior, pensando o sintiendo de una forma y actuando de otra. “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”. Benjamin Franklin nos afirma que la felicidad y la serenidad se encuentran en las pequeñas decisiones que tomamos todos los días; si elegimos en coherencia con nuestro ser, si respetamos nuestro camino, si estamos atentos a nuestra voz interior, seguramente es mucho más viable alcanzar la felicidad y la plenitud. La felicidad es una decisión propia que nace de nuestro interior; y como seres humanos, tenemos la capacidad de crearla con nuestros propios actos, día a día, eligiendo co- sas que nos agradan, compartiendo con personas que nos hacen bien, frecuentando lugares que nos conectan con el bienestar y haciendo actividades que nos llenan de energía vital y pasión, respirando ambientes sanos, fuera de toda toxicidad emocional.

LA AUTENTICIDAD

Más allá de ser fieles a nosotros mismos, de estar cómodos y conformes con la vida que vamos creando como consecuencia de ello; ser auténticos también implica conectarse de ese modo con los demás, aceptando plenamente quienes somos y atrevernos a mostrarnos, así, ante los demás. La autenticidad es un valor relacionado con la verdad, y por tan- to implica asumir la responsabilidad cuando decidimos expresar nuestras ideas, sentimientos o necesidades. La autenticidad se relaciona con la sinceridad con uno mismo y ante los demás. Es ser original, único y no fotocopia. Una persona auténtica, íntegra, es confiable, idónea, consistente, y por ende creíble ante los demás.

Osho nos dice: “¿Cómo ser siempre fiel a uno mismo? Tres cosas se han de recordar: Nunca escuches a nadie que te diga lo que deberías ser; escucha tu voz interior y descubre lo que te gustaría ser, pues, de lo contrario, habrás tirado tu vida entera....lo primero es tu ser, y no permitas que otros te manipulen y controlen. Ser auténtico significa ser fiel a uno mismo. Es un fenómeno muy, pero que muy peligroso; muy pocos son capaces de hacerlo. Pero cada vez que alguien lo hace consigue tal belleza, tal gracia, tal satisfacción. Si todo el mundo parece tan frustrado es porque nadie escucha su voz interior. Lo segundo -si es que has hecho lo primero- es que nunca debes ponerte una máscara. Si estás furioso, estate furioso. Es arriesgado, pero no sonrías, porque eso es no ser veraz. El problema es que te han enseñado que, cuando estés enfadado, debes sonreír; pero tu sonrisa es falsa, es una máscara, un mero ejercicio de los labios, nada más.... Y lo tercero, en cuanto a la autenticidad es: permanece siempre en el presente, ya que toda la falsedad entra desde el pasado o desde el futuro. Lo que ha pasado, pasado está;... y no lo cargues porque no te permitirá ser auténtico con el presente. Y lo que no ha llegado todavía, simplemente no ha llegado, así que no te preocupes innecesariamente por el futuro, pues, si lo haces, entrará en el presente y lo destruirá....”. Y recuerda: la autenticidad es llegar a ser la persona para la cual que fuiste creada.

Osho nos dice: “¿Cómo ser siempre fiel a uno mismo? Tres cosas se han de recordar: Nunca escuches a nadie que te diga lo que deberías ser; escucha tu voz interior y descubre lo que te gustaría ser, pues, de lo contrario, habrás tirado tu vida entera....lo primero es tu ser, y no permitas que otros te manipulen y controlen. Ser auténtico significa ser fiel a uno mismo. Es un fenómeno muy, pero que muy peligroso; muy pocos son capaces de hacerlo. Pero cada vez que alguien lo hace consigue tal belleza, tal gracia, tal satisfacción. Si todo el mundo parece tan frustrado es porque nadie escucha su voz interior. Lo segundo -si es que has hecho lo primero- es que nunca debes ponerte una máscara. Si estás furioso, estate furioso. Es arriesgado, pero no sonrías, porque eso es no ser veraz. El problema es que te han enseñado que, cuando estés enfadado, debes sonreír; pero tu sonrisa es falsa, es una máscara, un mero ejercicio de los labios, nada más.... Y lo tercero, en cuanto a la autenticidad es: permanece siempre en el presente, ya que toda la falsedad entra desde el pasado o desde el futuro. Lo que ha pasado, pasado está;… y no lo car- gues porque no te permitirá ser auténtico con el presente. Y lo que no ha llegado todavía, simplemente no ha llegado, así que no te preocupes innecesariamente por el futuro, pues, si lo haces, entrará en el presente y lo destruirá….”.

Y recuerda: la autenticidad es llegar a ser la persona para la cual que fuiste creada.

MARÍA INÉS FRANCISCONI

DESARROLLO HUMANO

ABOGADA MEDIADORA - COACH ONTOLÓGICO





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