Salud

13 de Noviembre de 2018 - Nota vista 912 veces

¿Sabes que es el estrabismo?

El estrabismo es un defecto visual caracterizado por la desviación de uno o ambos ojos que se presenta aproximadamente en un 4% de los niños, generalmente antes de los 6 años. Existen diferentes tipos de estrabismo con características propias pudiendo estar presentes todo el tiempo o solo por momentos. En los menores de 4 meses es frecuente observar desviaciones, consideradas normales, debido a la inestabilidad de los músculos oculares y a la falta de fijación.

El tipo más común de estrabismo hallado en los niños es la esotropia congénita la cual aparece en los primeros meses de vida. Se caracteriza por desviación de gran ángulo hacia el lado de la nariz, limitación en la abducción (dificultad para llevar el ojo hacia el lado externo) y puede estar asociada con presencia de ambliopía (ojo vago o con baja visión). Este tipo de desviación debe ser tratada en forma temprana y generalmente el tratamiento definitivo es quirúrgico dentro de los primeros años de vida. 

Dentro de las exotropias (desviaciones hacia el lado de la oreja) encontramos aquellas que son intermitentes o permanentes. Es decir, aquellas que se observan en determinados momentos del día o aquellas que se observan todo el tiempo en el paciente. Es importante mencionar que en todo paciente pediátrico que presente este tipo de estrabismo, se debe realizar la interconsulta con el neurólogo de manera urgente ya que este tipo de desviación puede estar asociado en niños a causas neurológicas. Estos tipos de estrabismos suelen tratarse con ejercicios ortópticos o cirugía según el caso.

Dentro de los pacientes adultos que sufren estrabismo, se encuentran los que presentan dicha afección desde jóvenes y los que debutan con estrabismo en la vida adulta. En estos últimos, las causas son variadas y tienen generalmente su origen en otras enfermedades, incluso de carácter general, como pueden ser:

• Diabetes mellitus

• Enfermedad tiroidea (enfermedad de Graves)

• Miastenia Gravis (una enfermedad neuromuscular)

• Tumores del sistema nervioso central

• Traumatismos cefálicos

• Accidentes cerebrovasculares. Infartos o hemorragias cerebrales

Ocasionalmente, la pérdida del paralelismo y la afectación de la motilidad ocular pueden aparecer tras la realización de cirugías oculares o en las estructuras que rodean al ojo, como pueden ser la cirugía de cataratas, la cirugía del desprendimiento de retina, la cirugía de parpados, entre otras, debido a una afectación indeseada de los músculos extraoculares durante estos procedimientos.

Cabe destacar que también puede producirse una desviación en un ojo debido a la baja visión. Es lo que se denomina “estrabismo sensorial”. En este caso el paciente NO tiene visión doble y el estrabismo es consecuencia de la mala visión monocular y NO su causa.

Con el objetivo de compensar el problema, muchos pacientes con estrabismo tienden a mover la cabeza y llevarla a una posición que alivie sus síntomas, dando lugar a una “torticolis ocular”.

La alineación correcta de los ojos como así también la función de los músculos que la coordinan, permite un desarrollo adecuado de la visión. En el estrabismo infantil al desviarse un ojo, el otro mantiene su alineación, mirando por lo tanto cada uno a puntos diferentes, de modo que el cerebro no puede unir estas dos imágenes. Esto lleva a la futura supresión de la imagen del ojo desviado, cuyo resultado final será la disminución de la visión de este ojo. En oftalmología este cuadro es llamado ambliopia u ojo vago y debe ser tratado antes de los siete años aproximadamente, en el periodo de mayor plasticidad neuronal, con el objetivo de mejorar la agudeza visual del ojo afectado y consecuentemente el estrabismo.

Según el cada caso en particular podrá tratarse con lentes, parches o incluso cirugía pero es fundamental la detección temprana para el buen resultado del tratamiento indicado por el oftalmopediatra.

¿En qué consiste la cirugía?

El primer punto que se debe aclarar es que se trata de una cirugía que se efectúa por fuera del ojo. Básicamente, en la cirugía se busca debilitar y/o reforzar los músculos que mueven el ojo en las distintas posiciones de la mirada. El número de músculos que se debe operar depende del tipo de estrabismo y de la desviación, siendo el objetivo del cirujano corregir las desviaciones con la menor cantidad de intervenciones posible.

Otro punto importante es que, en muchos casos, a pesar que el ojo que se desvía es siempre el mismo, se pueden operar músculos de los dos ojos. La cirugía puede mejorar el problema estético, las posiciones anormales de la cabeza, puede mejorar la cooperación entre los ojos pero no mejora la visión de manera directa.

En niños, es preciso realizar la cirugía mediante anestesia general pues hasta después de la adolescencia la colaboración impide realizarla localmente con gotas, como sucede en los adultos. Sin embargo, aún en estos casos, se realiza ambulatoriamente de tal forma que a las pocas horas el paciente puede regresar a su casa. En todos los casos el acompañamiento con un profesional psicólogo es de extrema importancia.

Dr. Darío Alejandro Busto

Médico Oftalmólogo Pediátrico

M.P. 10636 - M.N. 153823

Contenido Relacionado