Interés General

16 de Abril de 2018 - Nota vista 305 veces

Emoción por la carta de una niña de 7 años, en una réplica del cementerio de Darwin

En el monumento a los caídos en Quijano, apreció una hoja escrita por Malena, quien agradeció a los soldados argentinos haber defendido las islas. Expresó que los veteranos son héroes y las Malvinas siguen siendo argentinas.

Mientras el 2 de abril, fecha que conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, todos los ojos estaban puestos en el desfile que se realizó en el Campo de la Cruz, en el cenotafio de Quijano, que replica el cementerio Darwin, una nena de siete años escribió una emocionante carta para recordar a los soldados que lucharon en defensa de la soberanía nacional.

“Queridos héroes de Malvinas. Gracias por defender nuestras Malvinas. Aunque fuimos derrotados los seguimos recordando como héroes. Las Malvinas siguen siendo nuestras y argentinas”, plasmó Malena en la pequeña hoja de papel blanca escrita con marcador negro y envuelta en un plástico para evitar que la lluvia borrara su mensaje.

Poco se sabe de la autoría de este escrito, pero conmovió a un grupo de excombatientes. “Primero me shoqueó por la edad y por su manera de pensar. Me gustaría conocerla y decirle que Malvinas no es una causa perdida y siguen siendo argentinas. Me parece muy admirable que a esta edad se preocupe por este tipo de causas a las que considero nobles y justas. El mensaje de Malena es admirable por lo que dice, pero además por haber dejado una carta que llega al veterano de guerra o familiar al corazón. Me alegra que haya niños que a esa corta edad tienen esa forma de pensar”, expresó un excombatiente de Malvinas.

Réplica

Después de finalizado el conflicto bélico que enfrentó a Argentina y al Reino Unido, donde murieron 34 salteños en combate, el coronel británico Geoffrey Cardoso construyó y organizó el Cementerio de Darwin que tiene sepultado a 237 soldados. En Salta, más precisamente en Quijano, los 34 salteños caídos en Malvinas, tienen su monumento que cobija su recuerdo, valentía y hazaña en el Atlántico Sur. El cenotafio es una réplica del cementerio Darwin y fue creado en 2014 para que el patriotismo de esos soldados se mantenga vivo. Treinta y cuatro cruces blancas de madera están clavadas al pie del cerro. Una cruz número 35 fue colocada por la memoria del soldado al que sólo conoce Dios y por los otros 649 caídos durante el conflicto del Atlántico Sur.

El monumento está situado en inmediaciones de la vieja usina, abrazado por el verde del lugar y el silencio natural de un paisaje imponente. Fue inaugurado en la víspera del 9 de julio de 2014, que coincidió con el cumpleaños número 93 del pueblo de Campo Quijano. Durante la ceremonia, el momento más emotivo fue cuando los familiares de los soldados salteños caídos en combate, junto al mayor Mario Luis Castagneto, exjefe de la Compañía de Comandos 601, depositaron tierra perteneciente a las Islas Malvinas.

A la entrada del cenotafio se construyó un “Arco Inconcluso” para significar que todavía nos falta un pedazo de la Patria. “Cuando recuperemos las islas, el arco se completará”, expresa la placa que está colocada en una de las columnas.

Un mensaje En el frente de las cruces, una placa identifica a los 34 salteños que murieron en combate. Un rosario, la rama de una flor blanca y una cinta celeste y blanca que sostiene un mensaje patriótico cuelga de todos los crucifijos y fueron colocados por los familiares de los soldados caídos. Aunque todas las cruces son similares, hay una que se destaca. En la cruz de Mario José Zabala, un soldado conscripto de Orán, tripulante del Crucero Liviano ARA General Belgrano, fallecido el día 2 de mayo de 1982, había un cartel colgado con una cinta celeste y blanca el siguiente mensaje: “Tenía 20 años. Como tantos jóvenes soldados argentinos que pelearon y murieron con él, como todos los de su clase 62, Guillermo García tenía 20 años y con sus 20 años llegó a Malvinas para recuperarlas... Allí dejó su vida. Allí está su cruz”, dejó escrito con lapicera algún familiar de este cabo. Pero Guillermo García no nació en Salta sino en Sáenz Peña (Buenos Aires) el 26 de septiembre de 1963. El sábado primero de mayo, a las 4.40, un avión inglés comandado por el piloto Martín Whiters, lanzó diecinueve bombas de 500 kilogramos sobre el aeropuerto de Puerto Argentino. Una de las bombas cayó cerca del vivac de la Compañía de Defensa de la Fuerza Aérea. En este ataque, García murió heroicamente en su puesto de centinela, junto al conscripto Héctor Bordón que custodiaban las carpas, convirtiéndose en las primeras víctimas.