Interés General

Liliana MiÑo - 8 de Marzo de 2018 - Nota vista 467 veces

“¡Gracias, por recordar a la funcionaria policial, en esta fecha!”

El Heraldo habló con Liliana Miño, Comisaria de Minoridad y Violencia Familiar, quien antes de terminar la secundaria ya sabía que quería entrar a la Escuela de Oficiales de la Policía, en Paraná. Tiene 38 años y 20 al servicio de la fuerza.

“Antes que nada agradezco al diario, por haber tenido en cuenta en este día tan especial a la funcionaria femenina dentro de la policía de Entre Ríos y hablaré en representación de todas mis colegas las que formamos parte de esta repartición”, inicia la charla.

La mujer dentro de cualquiera de las fuerzas armadas es materia a tratar, si hay un ambiente que se considera con referencias históricas “territorio de hombres”, es la policía.

Sin embargo en la actualidad, en esta ciudad quisimos tener por medio de Liliana la voz de mujeres que día a día se manejan en un entorno -que si bien no es el mismo que antes- sí es uno de los tantos espacios laborales donde todavía cuesta abrirse camino.


“Quizás al principio (hablando del comienzo de su carrera) fue complicado adaptarse y que el resto reconociera la labor policial”, cuenta Liliana.

Agrega que siempre se fue dando el lugar y de a poco todo se pudo lograr, el mundo de la mujer policía no solo remite al propio establecimiento, por eso le preguntamos cómo era visto en la sociedad, al entrar a los barrios. La Comisaria, relata que en “minoridad y violencia familiar”, son bien recibidas, puesto que al tratar con niños y situaciones familiares, se logra confianza con la gente. “No demuestran al menos que nuestra autoridad sea diferente a la de un hombre”.

La mujer observa las situaciones –sin importar cual sea- de manera holística, por lo que es lógico que en el momento de resolver temas de violencia familiar, sean estas las que lleguen a la conciliación y resolución del problema prontamente, obvio que siempre existe la excepción.

Cómo no preguntar por su trabajo como madre, Liliana tiene tres hijos 6, 13 y 14 años, el tiempo que tiene franco puede disfrutar de compartir momentos a solas, aunque nunca se deja de ser mamá “dicen” y por más de cumplir eficientemente su función siempre está presente para ellos durante el día en los pequeños detalles. “Mis horarios son muy complicados, ellos se adaptan a mí y gracias a Dios nos organizamos”.

Desde el Heraldo saludamos a todas las mujeres por su día e invitamos a crear un mundo más justo e igualitario, un claro ejemplo es obtener cargos jerárquicos altos -como es el caso de Liliana- aquí se denota el avance a nivel cultural y marca una clara diferencia con la antigua policía.