Opinión

Segunda parte - 23 de Febrero de 2018 - Nota vista 1415 veces

Parroquia Pompeya

¡Caminando hacia los 90 años! Desde el 27 de noviembre de 1926, fecha de creación de la capellanía de “NUESTRA SEÑORA DEL SANTISIMO ROSARIO DE POMPEYA” tomó rápido crecimiento la vida espiritual del barrio.

Se instalaron diversas asociaciones piadosas; como la cofradía del Santísimo Rosario, el Apostolado de la Oración y Las Hijas de María. Todas aportaron valiosos beneficios a la nueva Capellanía.

El 25 de marzo de 1928, Monseñor Julián Martinez, admirado de los adelantos espirituales, firmó su construcción como parroquia, con su jurisdicción propia, independiente de la Parroquia San Antonio. Se nombró al Presbítero Francisco Altinier, primer párroco.

El 17 de marzo de 1929, Monseñor De Carlo, bendijo el nuevo templo. La Parroquia Nuestra Señora de Pompeya es el segundo desmembramiento que se producía de la Parroquia San Antonio.

Según consta en el libro de actas parroquial, en el año 1928, el Altar del Templo era sencillo, de madera común, tarima de madera y en su centro el grupo “Nuestra Señora de Pompeya” adquirido en la Casa Feskenevi y Defeo. También constaba de un Sagrario fijo de madera forrado en seda, en los nichos laterales estaban colocadas las estatuas de María Inmaculada de Murillo y de San José.

También existía un altar lateral de madera y provisorio en el cual estaba expuesto el Sagrado Corazón de Jesús para su veneración, en una imagen adquirida en la Casa Majo de Buenos Aires. También sobre sus pedestales se encontraban las imágenes de la Santísima Virgen Niña y de Santa Teresita y en un nicho de vidrio el Divino Niño Jesús gentilmente donado por Sara María Garat Quiroz, un comulgatorio de madera de cedro, un Vía Crucis completo, veinticinco bancos, un reclinatorio con sus correspondientes sillas, un armonio y una pila bautismal.