Salud

20 de Febrero de 2018 - Nota vista 1635 veces

Estos son los medicamentos que pueden ayudarle a envejecer sin enfermedades

Los laboratorios estudian 200 compuestos geroprotectores con los que preparar al organismo antes de su declive. Evitarían la fragilidad de los huesos, de los músculos, del corazón, los pulmones...

«¿Quién quiere prolongar su vida con enfermedades de alto coste social y personal»? Quien lanza la pregunta es José Luis Trejo, uno de los doce expertos internacionales que han lanzado la voz de alarma y piden que se acelere el desarrollo de fármacos geroprotectores. Esos compuestos que algún día nos permitirán envejecer con dignidad e independencia. Quizá con canas y arrugas, pero sin alzhéimer, diabetes, osteoporosis, insuficiencia cardiaca y todas las dolencias relacionadas con el envejecimiento.

En un comentario en la revista «Nature» estos investigadores del envejecimiento advertían de la llegada de una crisis del sistema sanitario global en pocos años si no se tomaban medidas. Allí recordaban que existen más de 200 compuestos farmacéuticos que son candidatos a convertirse en medicamentos antienvejecimiento. Aún solo son promesas, pero en los laboratorios quizá ya esté el cóctel químico que algún día nos preparará para cumplir años con salud y sin dolor.

Empezaremos a tomarlos antes de que empiece el declive físico y cognitivo, quizá a partir de la cuarta década de vida para asegurarnos una vejez saludable. Aunque se pide la aceleración de su desarrollo, la buena noticia es que algunos de estos compuestos propuestos ya se están utilizando para el tratamiento de otros problemas y se sabe que son seguros. Estos son algunos de los candidatos más prometedores a convertirse en píldora antienvejecimiento:

Metformina: Este fármaco, bien conocido por las personas con diabetes tipo 2, podría ser un candidato químico para vivir más y mejor. Además de controlar la glucosa, podría proporcionar efectos anticancerígenos, mejorar la salud cardiovascular y desempeñar un papel clave en el envejecimiento saludable. Su desarrollo está muy avanzado. La FDA (Agencia del Medicamento estadounidense) ha aprobado un ensayo clínico con 3.000 personas en el que se quiere averiguar si este compuesto mejora la salud más allá de la diabetes y eventualmente puede extender la vida. Algunos centros médicos especializados en medicina antiaging ya están recomendando el antidiabético antes de los resultados.

Rapamicina: Otra de las grandes esperanzas de los investigadores en envejecimiento es un antibiótico que también funciona como inmunosupresor (evita el rechazo de los órganos trasplantados) y se utiliza en tratamientos oncológicos porque impide la participación de una proteína activa en la multiplicación de células. Pero lo que ahora interesa de este medicamento es que también posee efectos antisenescentes. Es decir, es capaz de eliminar las células senescentes que van acumulándose con el paso del tiempo en los tejidos. Esta senescencia programada, a la que estamos sometidos todos los mamíferos, comienza en los humanos en la década de los 30. En modelos animales se ha visto que al eliminar estas células aumenta la expectativa de vida y mejora el estado de salud general.

Quercetina y otros medicamentos senolíticos. Como la rapamicina en los centros de investigación se están probando otros fármacos senolíticos, que eliminan las células senescentes. Si funcionaran en humanos podrían retrasar el desarrollo de cataratas, osteoartritis, osteoporosis, pérdida de masa muscular e incluso mejorar la función cardiaca. Esta clase de fármacos son los más prometedores, en opinión de José Luis Trejo, experto en neurogénesis del Instituto Cajal. «Creemos que debería agilizarse su traslación a la clínica», dice a ABC. Por el momento, no se esperan ensayos clínicos en humanos a corto plazo. La quercetina (un flavonoide presente en muchas frutas y verduras) y el dasatinib (un medicamento utilizado contra la leucemia) son compuestos que han demostrado su capacidad para inducir selectivamente la muerte de las células senescentes.

Everolimus (RAD001). Este análogo a la rapamicina ha demostrado que es capaz de rejuvenecer el sistema inmunitario de las personas de edad avanzada. Hoy se utiliza en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer.

Estradiol. Esta hormona es responsable de las características sexuales femeninas. Su producción aumenta en la pubertad y se mantiene constante durante la edad fértil hasta desaparecer completamente en la menopausia. Se investiga si un aporte extra podría actuar como neuroprotector, protegiendo al cerebro de enfermedades neurológicas como el alzhéimer y el párkinson.

Inhibidores JAK. Estos fármacos tienen ahora una aplicación terapéutica en el tratamiento de cáncer y enfermedades inflamatorias. Se piensa que podría mejorar la debilidad muscular que llega con el paso del tiempo.

Potenciadores del NAD+. Este compuesto, que se encuentra en todas las células del organismo, juega un papel clave en la reparación del ADN. La administración de un precursor –o ‘potenciador’– de este NAD+ podría reparar los daños que tienen lugar en el ADN por el envejecimiento. De momento, solo se ha demostrado en ratones, aunque David Sinclair, uno de los investigadores que apoya estas investigaciones no está esperando al fin de sus investigaciones y ya ha empezado a tomarlo. Se espera que funcione, al menos, para tres indicadores básicos de una buena salud: resistencia a la insulina (una condición que eleva el riesgo de diabetes), inflamación (relacionada con cáncer y enfermedades cardiovasculares) y el desgaste muscular.