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Gualeguaychú - 18 de Febrero de 2018 - Nota vista 1219 veces

Una operadora del Hospital guió un parto domiciliario por teléfono

Isabella nació por parto natural en su casa asistida desde el Hospital por la Operadora Rocío Bordón y Alejandra, una turista de Buenos Aires que pasaba por la calle.

Isabella es una beba que nació en parto natural en su casa, durante la madrugada del día de los enamorados y su papá Javier se transformó en la persona que la ayudó a ver la luz con la asistencia telefónica de una operadora del Servicio de Emergencias 107 del Hospital Centenario de Gualeguaychú.

Cuando tomó turno, en el comienzo del miércoles 14, post fin de semana largo de Carnaval, Rocío Bordón pensó que más allá de algún siniestro vial, sería una madrugada más tranquila que las anteriores.

Se equivocó. Ya venía en camino a la Guardia una ambulancia de Larroque que trasladaba a dos heridos por un despiste, en moto, en la ruta 16 y unos minutos sonó el teléfono y apareció una sorpresa: había un parto domiciliario de urgencia.

La despachante cuenta que “siendo las 0.55 recibí un aviso del Comando de la Policía por un parto en domicilio e inmediatamente entra la llamada de Alejandra que estaba asistiendo a la mamá Ana María ya con la criatura recién nacida”.

En tanto, en la habitación 4 de Maternidad, Javier Bianchi y Ana María Muller, los padres de Isabella, que pesó 2 kilos 700 gramos, están sonrientes y más tranquilos, después de los nervios durante el parto. Ya tienen otros cuatro hijos, pero nunca habían vivido una situación como la del día de los enamorados.

Amor por la vida

“Estamos por acostarnos y a la mamá le comenzaron a dar contracciones. Le dije vamos al hospital. Ella me dijo que faltaba para la fecha de parto, que era el 21 de febrero. Estaba tomando un vaso de agua y sintió que el bebé estaba por nacer, se recostó en la cama y cuando le saqué la bombacha vi la cabecita de Isabella queriendo salir. La tomé con mis manos mientras Ana pujaba y de repente nació”, contó Javier.

Sobre la participación del 107 en la emergencia, el papá relató que “cuando le avisé a mi sobrina que vive con nosotros, salió a la calle en busca de ayuda y justo pasaba Verónica con su novio, que son de Buenos Aires. Verónica se comunicó con el 107″.

“Desde el hospital por teléfono le dijeron que tenía que cortar el cordón umbilical; constatar si le latía el corazón, si respiraba y Verónica seguía esas indicaciones y le contestaba que la bebé estaba perfecta y abría los ojos. Conseguimos alcohol, desinfectamos una tijera, cortamos el cordón y probamos si tenía palpitaciones”.

Roció Bordón, operadora del 107, explicó que “con mis conocimientos de enfermera y por los cursos a los que asistí en el hospital yo le consulté cómo era la coloración de la bebé, si respiraba y escuchaba por el teléfono que empezó a llorar. Le pedí que busque toallas limpias; la secara; descarte esa toalla y tome otra para repetir el proceso y que después la mantenga tapada y calentita porque como es un recién nacido tienden a eliminar temperatura”.

“El paso siguiente fue verificar en los orificios nasales y en la boca si tenía secreciones para limpiarlas y que no obstruyan las vías aéreas. La interrogué sobre sí movía las manos, el cuerpo y cómo tenía el cordón umbilical. La guie para que lo cortara”.

“Una experiencia hermosa”

Javier Bianchi, el eventual partero de la situación, dice que todo pasó tan rápido que “inmediatamente llegó una ambulancia y trasladaron al hospital a la mamá con la bebé que está internada en la sala de Neonatología porque es un parto domiciliario. Debo reconocer que es una experiencia hermosa pero lo viví con muchos nervios”, confesó junto a su esposa.

“Cuando llegó el doctor Pablo Morali en la ambulancia, la bebé ya se estaba amamantando, observó el procedimiento y la trajeron a la Guardia, donde todos nos asombramos del muy buen estado general de Isabella y su mamá. Después aquí se la derivó a Neonatología y Maternidad como corresponde”, describió la Operadora del Servicio 107.

“Se portaron de diez todos los enfermeros y de verdad muchas gracias. Para Rocío, mil gracias por habernos mantenido en comunicación, dirigirla a Alejandra para cuidar de Isabella. De verdad, es un placer”, dijo con lágrimas en sus ojos. Javier Bianchi mientras, observa a su quinta hija en cuidados neonatales.

“Isabella nació el día de los enamorados y para alegría de todos está perfecta de salud. Verla tan rozagante y tranquila a la beba y su mamá fue admirable, sentimos un regocijo al alma porque estos casos no son habituales ya que, en general, llegan a dar a luz dentro Hospital para que tengan la mejor atención. Que haya salido todo perfecto para mí fue la mejor manera de culminar el fin de semana largo de trabajo”, cerró la Operadora.

Rocío Bordón recibió otro llamado al que debe dar respuesta y junto a sus aliados: los médicos, enfermeros y choferes. Sabe que su día de los enamorados seguirá igual que como se inició. Tendrá que registrar salidas de ambulancias, resolver accidentes en la vía pública, pero también comprende que no es un día más, es uno de esos que Rocío no olvidará.