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8 de Febrero de 2018 - Nota vista 190 veces

El Gobierno anunció la creación de una fuerza para “colaborar” en la seguridad interna y hay polémica

En un claro alineamiento con los postulados del Comando Sur de Estados Unidos, que impulsa involucrar a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, anticipó que el Gobierno creará “una fuerza de despliegue rápido” integrada por el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea para “prestar una gran colaboración en materia de seguridad interna en el tema logístico”, especialmente en el combate al narcotráfico y el terrorismo. El anuncio generó el inmediato repudio de referentes de la oposición que señalaron que la iniciativa podría infringir la Ley de Seguridad Interior.

En diálogo con Radio Mitre, el titular de la cartera castrense indicó que este nuevo escenario “obliga a que las Fuerzas Armadas rediseñen su operación y su despliegue en el territorio para el cuidado de las fronteras, del medioambiente, del Atlántico Sur, la ciberdefensa, temas que obligan a que haya una restructuración en el despliegue de las Fuerzas Armadas”.

“Argentina en el siglo pasado tenía dos amenazas básicas: el problema de las aguas que compartimos con Brasil y el tema de la divisoria de agua en las altas cumbres de la cordillera“, indicó Aguad antes de asegurar que “esos temas quedaron solucionados pero ahora tenemos amenazas nuevas y muy complejas, muchas de ellas producto del uso de las nuevas tecnologías. Esto obliga a que las Fuerzas Armadas rediseñen su operación y su despliegue en el territorio, como por ejemplo el tema del cuidado de las fronteras, del medioambiente, del Atlántico Sur, la Cyberdefensa“.

Los objetivos

El dirigente cordobés precisó que se trata de la “creación de una fuerza de despliegue rápido, que estará conformada por las tres armas y tiene entre otros la misión de tener un apoyo logístico sobre la seguridad del país sobre todo en materia de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”.

“Tenemos la misión de hacer logística e inteligencia fuera del territorio. No significa que las Fuerzas Armadas se van a involucrar en el tema de seguridad porque está prohibido por la ley”, aclaró Aguad.

A modo de ejemplo, el dirigente radical indicó que el Ejército tiene “40 mil hombres” y señaló que esa gran dotación puede “prestar una gran colaboración en materia de seguridad interna, pero en el tema logístico”.

“Los grandes centros de operación que se plantearon en el norte y en la frontera con Chile tienen que cambiar”, apuntó.

La Ley de Seguridad Interior

El anuncio recibió rápidamente las críticas de la oposición ante la posibilidad de que se infrinja la Ley de Seguridad Interior (24.059), que limita la participación de las Fuerzas Armadas en asuntos de seguridad interna a “casos excepcionales” y con previa declaración del Estado de sitio.

El jefe del bloque de diputados del FPV-PJ, Agustín Rossi, evaluó que el anuncio de Aguad “está en los límites de lo que fija la ley” y consideró que el Gobierno avanza hacia “un Estado gendarme, con un aumento del poder represivo que va a traer como consecuencia una mayor violencia institucional”.

“La ley prevé el apoyo logístico y eso ya existe hoy.

Por ejemplo, poder utilizar los aviones del Ejército o camiones para llevar suministros a un puesto sanitario. Pero en ningún caso significa una fuerza de despliegue rápido armada. ¿Para qué querés una fuerza así si no es para actuar en seguridad interior?”, cuestionó.

La política de seguridad

En declaraciones a Página 12, Rossi indicó que “la creación de esta fuerza es una manera de empezar a involucrar a las Fuerzas Armadas en los asuntos internos” y opinó que “no está disociado del rumbo que ha tomado la política de seguridad tras el caso Chocobar”.

Además, luego de relacionar el anuncio del Gobierno con un alineamiento de la política de seguridad con el Comando Sur, que involucra a las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico, el diputado sostuvo que esa doctrina no ha conseguido “resultados positivos”.

“En ninguna región del continente donde se involucró a las Fuerzas Armadas en el combate narco ha habido resultados positivos. Por lo contrario, el efecto fue el inverso: generó un espiral de violencia en la sociedad. Tal vez la experiencia más negativa en este sentido son Los Zetas de México, el primer país en seguir esta doctrina, que terminaron conformando un ejército”, concluyó.

Por su parte, el legislador porteño del Partido Obrero, Gabriel Solano, sostuvo que “es un reforzamiento represivo del Estado argentino, dirigido y gestionado por el Departamento de Estado norteamericano, que abastecerá armamentísticamente, capacitará y organizará el funcionamiento de la fuerza”.

Solano consideró que la eventual creación de la nueva fuerza “es la seguridad jurídica que el Gobierno ofrece para garantizar la entrega de los recursos naturales a los pulpos petroleros y proteger los intereses terratenientes de los dueños de la Patagonia: los Benetton y los Lewis”.

“El Gobierno está dispuesto a hacer pasar el ajuste con represión y violencia contra el pueblo trabajador. Militariza el país para reprimir la protesta social. Exigimos el retiro de todas las fuerzas de seguridad extranjeras del territorio argentino y el fin de la represión contra el pueblo”, concluyó.

“Tenemos la misión de hacer logística e inteligencia fuera del territorio. No significa que las Fuerzas Armadas se van a involucrar en el tema de seguridad porque está prohibido por la ley”, aclaró Aguad.

A modo de ejemplo, el dirigente radical indicó que el Ejército tiene “40 mil hombres” y señaló que esa gran dotación puede “prestar una gran colaboración en materia de seguridad interna, pero en el tema logístico”.

“Los grandes centros de operación que se plantearon en el norte y en la frontera con Chile tienen que cambiar”, concluyó.

El ministro de Defensa de la Nación Oscar Aguad aseguró que se está analizando la posibilidad de crear una “fuerza de despliegue rápido” que podría conformarse durante el mes de marzo, donde las Fuerzas Armadas pasarán a brindar soporte logístico a las Fuerzas de Seguridad. “Argentina en el siglo pasado tenía dos amenazas básicas: el problema de las aguas que compartimos con Brasil y el tema de la divisoria de agua en las altas cumbres de la cordillera“, indicó Aguad antes de asegurar que “esos temas quedaron solucionados pero ahora tenemos amenazas nuevas y muy complejas, muchas de ellas producto del uso de las nuevas tecnologías. 

Esto obliga a que las Fuerzas Armadas rediseñen su operación y su despliegue en el territorio, como por ejemplo el tema del cuidado de las fronteras, del medioambiente, del Atlántico Sur, la Cyberdefensa“. “Una cuestión en la que pensamos este mes es la creación de una fuerza de despliegue rápido, que va a estar conformada por las tres fuerzas armadas, que tiene entre otros la misión de dar un apoyo logístico en todo el país en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo“, explicó el funcionario nacional antes de resaltar que “las Fuerzas Armadas no se van a involucrar en el tema de seguridad porque está prohibido por ley“.