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7 de Febrero de 2018 - Nota vista 726 veces

El Carnaval

Se declama que el carnaval es música, color y fantasía. Pero también es historia y tradición.

Los verdaderos orígenes del carnaval todavía son una incógnita. No hay cómo comprobar científicamente dónde y cuándo nació el carnaval. Los estudios estiman que las primeras celebraciones, que más tarde se denominarían carnaval, fueron realizadas años antes de Cristo, en la agricultura, cuando los campesinos se reunían en verano con los rostros enmascarados y los cuerpos totalmente pintados, alrededor de una hoguera para celebrar la fertilidad y productividad del suelo o bien para alejar los malos espíritus de la cosecha.

La primera celebración carnavalesca se localiza en Egipto. La fiesta no era nada más que danza, cánticos y los participantes usaban máscaras y disfraces como símbolo de la inexistencia de clases sociales. Después la tradición se extendió a Grecia. Allá por el siglo CI A.C. existía la costumbre de pasear un barco con ruedas donde la gente bailaba todo tipo de danza. En Roma el carro estaba dedicado a la diosa egipcia Isis, que propagaba el culto a los celtas y germanos.

Ambas ceremonias tenían un punto en común. Estaban asociados a fenómenos espirituales, astronómicos y a ciclos naturales. Asimismo, se manifestaban a través de expresiones como la danza, los cánticos, la sátira, las máscaras y el desorden.

En una sociedad con tantas diferencias sociales, las fiestas suplían la necesidad de libertad para todos. Ricos y pobres se mezclaban durante el carnaval sin reconocerse bajo la tela de disfraz.

Rápidamente el carnaval llegó a Venecia y de ahí se fue contagiando a todo el mundo.

Poco a poco fue moldeando sus características, dependiendo de las costumbres propias de cada país. Cada ciudad fue incorporando hábitos propios de su cultura. Pero, por lo general, el carnaval se define a través de máscaras, disfraces, carrozas, desfiles, bailes, algo común en todas las celebraciones, indistintamente del lugar en el que tenga cabida la celebración del carnaval.

La fecha del carnaval, varía de un año a otro, y está marcada en el calendario por la Iglesia católica, que la calcula según la fecha del Domingo de Pascua de Resurrección.

El primer miércoles después del carnaval, llamando “miércoles de ceniza” y que da inicio a la Cuaresma, es un periodo en el que se debería abstener de todo tipo de placeres como la carne, el huevo, el sexo y la diversión en general.

En razón de eso, el carnaval se calcula en relación con la Semana Santa. Entre el “miércoles de ceniza” y el Domingo de Pascua de Resurrección han de pasar 45 días.

Según el libro Guinnes de los récords, la celebración del carnaval más grande del mundo es la de Rio de Janeiro y la mayor agrupación carnavalesca (comparsa) es “Galo de Madrugada”, de la ciduad de Recife, sitio de otro carnaval muy importante. Otros carnavales internacionalmente famosos son los de Barranquilla en Colombia, Oruro en Bolivia, Venecia en Italia, Las palmas de Gran Canarias, Santa Cruz de Tenerife y Cádiz en España, Veracruz y Mazatlán en México.

En la Argentina la celebración del carnaval tiene una gran importancia y se realiza de maneras diversas de acuerdo a la región geográfica cultural. Se destacan la ciudad de Corrientes, la ciudad de Gualeguaychú, Lincoln, la de Buenos Aires, la de Rosario y la de La Rioja, entre otras. El carnaval en Concordia ha adquirido enorme significación y brillo en los últimos años.

Vale señalar también que la celebración del carnaval de Binche (Bélgica) fue proclamado en el año 2003 “Obra de patrimonio oral e intangible de la Humanidad” por la UNESCO.

Posteriormente, en el año 2008, pasó a formar parte de la “Lista representativa del patrimonio inmaterial de la Humanidad”

En síntesis, del carnaval, celebración pública, fiesta de origen pagano recuperada en la Italia de la Edad Media, cuánto más podría agregarse.


María Rosario Echeverría