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31 de Enero de 2018 - Nota vista 345 veces

Se realizó con éxito la primera reconstrucción mamaria endoscópica del país

La cirugía se realizó en el Hospital Italiano de Buenos Aires y consistió en la reconstrucción mamaria post mastectomía por cáncer con músculo dorsal ancho por vía endoscópica.

El servicio de Cirugía Plástica del Hospital Italiano de Buenos Aires realizó por primera vez en la Argentina una reconstrucción mamaria post mastectomía por cáncer, con músculo dorsal ancho por vía endoscópica, una técnica que evita cicatrices y permite un posoperatorio más rápido y menos doloroso.

Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo, que se realiza a través de pequeñas incisiones por las que se introduce una cámara y pinzas especiales para movilizar parte del músculo dorsal hacia el pecho.

Si bien esta técnica mínimamente invasiva fue descripta años atrás por el cirujano plástico Neil Fine en los Estados Unidos, es la primera vez que se implementa en el país.

La reconstrucción mamaria a partir del músculo dorsal puede practicarse sola, asociada a injertos de grasa o combinada con implantes de silicona, según el tamaño de la mama a reconstruir.

“La técnica puramente endoscópica representa un gran avance”, explicó el doctor Horacio F. Mayer, Sub Jefe del servicio de Cirugía Plástica del Hospital Italiano, quien estuvo a cargo de la intervención, “no requiere incisiones axilares o dorsales complementarias, sino sólo tres incisiones de 10 milímetros, que dejan cicatrices muy poco visibles y a su vez son aprovechadas para la salida de drenajes.

“El procedimiento requiere menor dosis de analgésicos, permite una rápida movilización y una pronta externación de la paciente, habitualmente dentro de las primeras 24 a 48 horas”, agregó el jefe del servicio de Cirugía Plástica, el doctor Hugo D. Loustau.

Futuro promisorio

El actual escenario de mastectomías conservadoras de piel y complejo areola-pezón, las técnicas de radioterapia menos agresivas para la piel y la actual popularidad del colgajo dorsal ancho entre los cirujanos plásticos de Argentina, augura un futuro promisorio para esta práctica endoscópica mínimamente invasiva que se traducirá en mejor calidad de vida para las pacientes que optan por la reconstrucción después del cáncer mamario.

 A diferencia de las técnicas anteriores, este procedimiento permite: Evitar una cicatriz larga en la espalda, ya que el músculo es movilizado internamente, a través de incisiones muy pequeñas bajo control endoscópico;

 Reducir notablemente el defecto en la espada debido a que se conserva la piel y la capa de grasa de la zona dadora;

 Evita el efecto “parche”, ya que no se utiliza piel de la espalda, que es de diferente color y textura. Para ello es necesario que previamente la mastectomía haya conservado la totalidad de la piel de la mama, con su areola y pezón, o bien que se haya recuperado la piel mediante la colocación de un expansor;

 Transitar un posoperatorio más corto y menos doloroso.

 Generalmente, las pacientes reciben el alta al día siguiente de la cirugía o a las 48 horas.