Agro

Debe estar habilitado por el Senasa - 27 de Enero de 2018 - Nota vista 381 veces

Tráfico federal de productos de origen animal

El organismo recuerda una serie de medidas de importancia para garantizar la inocuidad de los alimentos.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (Senasa) recuerda que para el transporte comercial de productos, subproductos y derivados de origen animal, es obligatorio que los vehículos estén habilitados por el Organismo y cuenten con las condiciones y equipamientos adecuados para cada tipo de producto, como carnes rojas con y sin hueso, embutidos frescos o secos, etc.

A fin de llevar adelante el trámite de la habilitación de medios de transporte comerciales para los productos, subproductos y derivados de origen animal, el interesado debe comunicarse con la Oficina Senasa correspondiente a su jurisdicción para coordinar el inicio del trámite de habilitación del vehículo, cumpliendo los diferentes pasos establecidos.

Los transportes habilitados cuentan con una tarjeta de habilitación para transitar, entregada al finalizar el trámite de registro, además de las leyendas específicas de Transporte de Productos Alimenticios, seguido por el número de inscripción otorgado por Senasa. Para transportar comercialmente carnes o subproductos se debe contar con Permiso de Tránsito (PT), y cumplir con las temperaturas de conservación establecidas según el producto, a saber:

Huevos frescos, adecuadamente protegidos de agentes climáticos.

Lácteos, temperaturas menores a los 8°C.

Carne de ave fresca, temperaturas entre –2°C y 2°C.

Carne roja y pescado fresco, temperaturas menores a los 7°C.

Carne congelada (roja, aves y pescado) a temperatura menor a los -18ºC.

Por otro lado, se recuerda que las personas pueden transportar carnes y subproductos para consumo personal en vehículos particulares siempre que no crucen una barrera sanitaria que indique lo contrario; en donde eventualmente serán decomisados, desnaturalizados y destruidos por personal del organismo sanitario en caso de detectarse.

El transporte debe realizarse en heladeras portables que preserven las temperaturas de los productos en los valores anteriormente citados, a fin de garantizar su inocuidad al momento del consumo. En caso de cambios en el color, olor o textura de los alimentos es recomendable su descarte, evitando así el impacto sobre la salud de los consumidores potenciales.