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13 de Enero de 2018 - Nota vista 148 veces

Por qué los mosquitos pican a algunas personas más que a otras

Mito o realidad, suele decirse que el tipo de sangre, el metabolismo, el ejercicio físico, el color de la ropa y hasta el consumo de cerveza pueden hacer que algunas personas sean especialmente atractivas para los mosquitos.

Lo cierto es que en una reunión al aire libre durante una noche de verano, de diez personas presentes, dos terminarán mucho más picadas que el resto. Y no tendrá que ver con que se hayan olvidado de aplicarse repelente.

Se estima que el 20% de las personas es especialmente “deliciosa” para los mosquitos. Y aunque los científicos aún no tienen una cura para estas molestas picaduras, más que prevenirlas con repelente, existe una serie de ideas sobre por qué algunos mortales son más propensos a las picaduras que otros.

El doctor Nicolás Schweigmann es científico de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigador independiente del Conicet y consultado sobre este fenómeno aseguró que “se sabe que hay tres cosas que atraen a las hembras para encontrar sangre, que es lo que necesitan para poner huevos”.

Y tras destacar que “los mosquitos son seres vivos y todos los seres vivos buscan lo que necesitan para subsistir”, enumeró: “Ácido láctico, dióxido de carbono y calor son los tres preferidos de las hembras”.

El especialista explicó que “estos insectos localizan olores, tienen detectores térmicos para reconocer sustancias volátiles y además perciben la temperatura”.

Una de las formas clave en que los mosquitos ubican a sus “objetivos” es a través del dióxido de carbono que emiten en su respiración: utilizan un órgano llamado palpador maxilar para hacer esto y pueden detectar el dióxido de carbono a una distancia de hasta 164 pies. Como resultado, las personas que simplemente exhalan más gas con el tiempo -generalmente, personas más grandes- demostraron atraer más mosquitos que otros. Esta es una de las razones por las cuales los niños son menos frecuentes que los adultos, en general.

“Una persona que tiene mayor temperatura corporal, transpira más, jadea más y va a ser más picada que alguien con temperatura corporal más baja, o alguien que recién se bañó y tiene el cuerpo fresco”, puntualizó Schweigmann.

Además del dióxido de carbono, los mosquitos encuentran a las víctimas a un rango más cercano al oler el ácido láctico, el ácido úrico, el amoníaco y otras sustancias expulsadas por el sudor, y también son atraídas por las personas con temperaturas corporales más altas.

En este sentido, debido a que el ejercicio físico aumenta la acumulación de ácido láctico y calor en el cuerpo, es probable que una persona que está entrenando o acaba de hacerlo se “destaque” por sobre el resto frente a los insectos.

Mientras tanto, existen factores genéticos que influyen en la cantidad de ácido úrico y otras sustancias emitidas naturalmente por cada persona, lo que hace que algunas sean más fácilmente encontradas por los mosquitos que otras.

Cerveza, embarazo

y color de la ropa

Un reciente estudio aseguró que una sola botella de cerveza puede hacer a una persona más atractiva para los insectos. Pero aunque los investigadores sospecharon que esto se debía a que beber aumenta la cantidad de etanol excretado en el sudor, o porque aumenta la temperatura corporal, ninguno de estos factores se correlacionó con los aterrizajes de mosquitos, lo que hace que su afinidad con los bebedores sea algo misterioso.

Para Schweigmann, la causa – efecto está explicada por la presencia de levadura en esa bebida, componente que emite dióxido de carbono, con lo que se explicaría por la predilección del mosquito por este gas.

Asimismo, varios estudios diferentes encontraron que las mujeres embarazadas atraen aproximadamente el doble de picaduras de mosquito que otras, probablemente como resultado de la desafortunada confluencia de dos factores: exhalan aproximadamente un 21% más de dióxido de carbono, a lo que el especialista consultado sumó que “las mujeres en período de gestación tienen un promedio de temperatura más elevada que otros, debido a su mayor masa corporal”.

Y sobre el color de la ropa, por más absurdo que parezca, se sabe que los mosquitos usan la visión (junto con el aroma) para localizar a los humanos, por lo que usar colores que resalten (negro, azul oscuro o rojo) puede volver a una persona más fácil de encontrar frente al insecto.

Sobre esto, Schweigmann destacó: “Hay mosquitos que son visuales (el color azul del jean atrae más que una camisa blanca), aunque cada especie es atraída por colores distintos”.

“Lo que ocurre es lo que evolutivamente se llama selección natural, que no es ni más ni menos que uno de los mecanismos básicos de la evolución -apuntó el especialista-. Cada especie en la naturaleza busca proveerse de lo que necesita para sobrevivir y reproducirse”.

Y los mosquitos no son la excepción.