Opinión

13 de Enero de 2018 - Nota vista 235 veces

“EL TIEMPO NO SE DETIENE”

He leído recientemente esta publicación, la cual comparto, para reflexionar luego sobre el tema, en estos primeros días del año 2018.

“Cuando miras el reloj, ya es la hora de cenar…

Cuando te das cuenta ya llegó el fin de semana…

Cuando miras el almanaque se terminó el mes…

y sin darte cuenta un nuevo año está a pocos días…

Cuando somos niños miramos a nuestros abuelos y decimos: cuanto me falta para llegar a su edad… pero cuando llegas y miras para atrás, te preguntas:¿Como puede ser que los años hayan pasado tan rápido...?

Sin darte cuenta los años pasan y casi siempre dejamos para mañana las cosas que verdaderamente son importantes en la vida… disfrutar de los hijos, la familia y los amigos… seguir la pasión o conquistar un sueño.

Si pudiéramos erradicar de nuestro lenguaje la palabra “Después”…”más tarde”… o “más adelante”.. y reemplazarla por: “ahora”… “hoy”…

Después te llamo.

Más tarde lo hago.

Después lo digo.

Más adelante cambio.

Dejamos todo para “después”, como si el “después” fuese la mejor opción…

Y no nos damos cuenta que….

Después, el café se enfría.

Después, la prioridad cambia.

Después, el encanto se pierde.

Después, lo temprano se convierte en tarde.

Después, las relaciones se enfrían.

Después, las cosas cambian.

Después, los hijos crecen.

Después, los seres queridos se van.

Después, la gente envejece.

Después, el día es noche.

Después, la vida se acaba.

No dejes nada para “después”, porque en la espera del “después”, puedes perder los mejores momentos, las mejores experiencias, los mejores amigos, los mayores amores. El “después” te hace llegar tarde, por eso el momento es “hoy”…”

DISFRUTA DEL HOY

Esta interesante publicación nos despierta del letargo y nos invita a tomar conciencia sobre la riqueza de nuestra vida, de lo valioso de cada segundo, de cada momento que nos ofrece. Habitualmente el ritmo diario en el que vivimos, tan acelerado y siempre en apuros, nos impide saborear el instante presente, y así pasan desapercibidos momentos bellos e instantes mágicos que harían de nuestra vida más agradable y plena.

El aferrarnos con nostalgia al pasado o el vivir obsesionados, ansiosos y preocupados por el futuro que aún no llega, nos bloquea el instante presente, que lo único real que tenemos a nuestro alcance y donde asentar las bases tanto para sanar el pasado como para proyectarnos con confianza al futuro, que será, tal cual lo construyamos hoy.

Estamos arrancando un nuevo año, llenos de esperanza, fuerza y entusiasmo. Hagamos algo diferente, animémonos al cambio, eliminemos el letargo, la postergación y la palabra “después”. Y a lo largo del día, permitámonos un respiro, tomar un mate, un té, un café, un vino o una cerveza, solos o en compañía de alguien querido y démonos permiso para disfrutar de ese instante, de las pequeñas cosas que nos ofrece la vida; busquemos el tiempo y el espacio para leer ese libro que nos gusta, para caminar por la naturaleza, observar un atardecer, sentarnos a planificar ese viaje, ese proyecto postergado o ese sueño por cumplir.

Sintámonos afortunados de respirar, de escuchar el latido de nuestro corazón, de vivir el día de hoy y de compartirlo con las personas que amamos.

EL RELOJ DE ARENA

La vida pasa…vuelan los días, los meses, los años. El reloj de arena deja caer cada grano en forma implacable, sin pausa, sin excusas, sin interrupciones. Y lo que cayó ya no vuelve.

Cada grano de arena es una fortuna, puede ser una oportunidad que se va, un abrazo que no se dio, un momento maravilloso que se dejó de vivir… un sueño abandonado, algo no aprendido, una pregunta que quedó sin resolver…

¿Cuánta arena queda por caer?.. Nadie lo sabe.

Y cuando caiga el último grano en tu vida… ¿Qué quedará hecho, escrito, dicho…? .. ¿Qué te llevarás?

Por eso, vive el hoy, no dejes cosas sin hacer, sueños por cumplir, abrazos por dar, palabras por decir, lugares por visitar. La vida es un soplo. El tiempo no se detiene.

Haz una lista para este 2018 de todo aquello “pendiente” en tu vida y que quisieras concretar en este año. Ama, vive, expresa, entrega, comparte, demuestra, aprende, enseña, acepta, trabaja, disfruta, viaja, haz el bien, entrega lo mejor, permítete ir por donde tu corazón te quiera llevar, sé vos mismo y deja ser… Y si caes, toma fuerzas para levantarte y seguir adelante. No te quedes en la queja que paraliza o en el lamento improductivo, y si hay algo por cambiar, inténtalo, no caigas en la duda, no te detengas, no dejes nada para “después”.

Y así, cuando caiga el último grano de nuestro propio reloj de arena, cerraremos los ojos con la satisfacción de haber tenido una vida plena y feliz, de haber disfrutado cada instante, de haber amado intensamente, de haber intentado todo lo posible, de haber alcanzado y entregado la mejor versión de uno mismo. Así… nos iremos de este mundo orgullosos de decir: “misión cumplida”.

Feliz año…! Feliz vida..!


María Inés Francisconi

Desarrollo Humano

Abogada Mediadora

Coach Ontológico

Contacto: ine.francisconi@gmail.com