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10 de Enero de 2018 - Nota vista 127 veces

La tasa de obesidad continúa creciendo en Argentina

Según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de obesidad en Argentina es la más alta de América Latina. Más del 60 % de los habitantes tiene sobrepeso y la tasa de obesidad alcanza al 27%.

La obesidad y el sobrepeso se consideran una epidemia a nivel mundial. Las tasas se encuentran en aumento y hoy Argentina se posiciona junto a Canadá y Estados Unidos como los tres países en la región con los índices más altos. Sin embargo, más allá de la prevención que se realice en las escuelas y los programas que incentivan a una vida más sana, ¿qué hacer cuando las dietas y el ejercicio ya no son una solución frente a este problema?

“La obesidad se debe tratar de manera integral”, sostiene el Dr. Brasesco de OCMI. “Por un lado debemos evaluar el estado de salud del paciente, ya que la obesidad y el sobrepeso traen aparejado otro tipo de enfermedades como la diabetes, el colesterol, el riesgo cardiovascular, la apnea y los problemas renales; para tomar una medida que ayude a que el paciente recupere su calidad de vida. Por el otro, debemos trabajar integralmente otros aspectos donde se evalúan los factores que originan los desórdenes, para poder brindar herramientas de aplicación cotidiana para tratarlos y que logren reequilibrar al paciente clínica, nutricional, física, psicológica, emocional y socialmente, produciendo cambios en los hábitos y de vida que sean saludables y perduren en el tiempo, dándole el soporte necesario para que no vuelva a dicha situación”, aclaró el Dr. Brasesco.

Actualmente cuando el índice de masa corporal supera los 30 se recomienda que el paciente consulte por otras alternativas para resolver su problema. “Cuando ya se llega a un punto en que las condiciones asociadas a la obesidad son más peligrosas que el peso en sí mismo, se debe consultar por opciones quirúrgicas que no solo eliminen los kilos de más, sino que eviten que el paciente se infarte o tenga complicaciones mayores”, sostuvo Brasesco.

“Una persona que ha hecho dieta toda su vida, que luchó continuamente con la obesidad sin obtener los resultados esperados, debe buscar otras opciones frente al deterioro de su salud, debe recurrir más allá de su fuerza de voluntad a un equipo que lo contenga y lo ayude en el camino a tener una mejor calidad de vida”, señaló el Dr.

Actualmente en OCMI llevan operados más de 14.000 pacientes, con una intervención de 100 pacientes por mes. La cirugía bariátrica funciona por el mecanismo restrictivo y hormonal que actúa sobre las enfermedades asociadas

El 80% de quienes eligen esta opción frente a la obesidad logran resultados exitosos y el resto mejora, ya que a partir de la cirugía comienzan un tratamiento de seguimiento que les permite no sólo reducir el sobrepeso sino mejorar las patologías asociadas como, diabetes, hipertensión, riesgos cardiovasculares y renales, mejorando su calidad y expectativa de vida. En promedio, un 64% de quienes se operan son mujeres y un 36% varones, la edad promedio de quienes consultan ronda los 43 años.

Los beneficios asociados a la cirugía no sólo se ven en la pérdida de peso, sino que también en la diabetes que se controla en un 90%. La posibilidad de edema se reduce a la mitad, la hipertensión arterial un 70% y el hipercolesterol casi un 80%. En todos los casos los pacientes que no resuelven la enfermedad siempre la mejoran. En consonancia, se debe recurrir a un equipo interdisciplinario que ayude al paciente a recuperar masa muscular, que trabaje el aspecto psicológico y adictivo de la comida y lo ayude a seguir en el camino de recuperar su calidad de vida.

El paciente que lleva tiempo luchando contra esta patología debe consultar opciones más reales que continuar haciendo dieta ininterrumpidamente. La cirugía bariátrica se ha transformado en el método más eficaz para el tratamiento de la obesidad.

Es importante en la evaluación preoperatoria lograr que el paciente tenga expectativas realistas, entienda los riesgos de la cirugía y posterior cambio en el estilo de vida que deberá realizar. Desde el aspecto emocional se le debe dar la contención necesaria para que afronte el problema, lo trate y resuelva con éxito el tratamiento”, concluyó el Dr. Brasesco.


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