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¿Cuál es la relación entre la actividad física y la transpiración? - 6 de Diciembre de 2017 - Nota vista 101 veces

Transpirar, ¿ayuda a adelgazar?

El agua es una sustancia vital para nuestro organismo. Por medio de ella se llevan a cabo todas las reacciones químicas en el metabolismo de nuestro cuerpo. Cuando realizamos ejercicios, el agua cumple otras funciones tanto en órganos, como en músculos.

Al elevarse la temperatura corporal, la sudación, cumple un rol de enfriamiento en el cual será necesario mantenerse hidratado. A través del sudor el cuerpo pierde (cloro, potasio, sodio y magnesio) como sales minerales, pero el mayor componente perdido es el agua.

Transpirar más no significa obtener mejores resultados, o bajar esos kilos de más, de hecho, seguramente tengas menores resultados en relación a una persona bien hidratada. Es más, más de una persona se abriga intencionalmente con la finalidad de transpirar más y no es raro verlos en días de calor y peor aún a pleno sol del mediodía correr en las plazas buscando transpirar lo más posible.

Elevar la temperatura corporal lo único que puede lograr es una pérdida de líquidos y sales corporales en exceso. Esta situación puede generar taquicardia, disminución de la presión arterial e incluso desmayos. Además se produce una alteración en el equilibrio de las sales del cuerpo, principalmente el sodio y el potasio, cuyo equilibrio corporal es esencial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Entonces, para derribar un gran mito;

"A la hora de realizar actividad física, transpirar no se relaciona directamente con la perdida de grasa corporal".

Si tu objetivo es perder peso, lo menos recomendable es usar demasiada ropa, porque esto te impedirá tener una adecuada transpiración y cuando sube la temperatura corporal el cuerpo dejará de quemar grasas, ya que tu metabolismo se defenderá tomando glucógeno, por ser la fuente de energía más cercana. Esto no quiere decir, que no transpiremos mientras realizamos alguna actividad física o que transpirar haga mal, pero hay que dejar que el cuerpo lo haga de manera natural y con la ropa adecuada para dicha actividad.

Otra punto a tener en cuenta, es que la elevación de la temperatura a un cierto grado inhibe a los neuro receptores que controlan la sensación de sed. Es por ello que en ejercicios intensos es bueno beber pequeñas cantidades de agua durante la actividad, varias veces, aunque no sientas sed. Así vas a poder evitar, principalmente la deshidratación, pero también posibles mareos, calambres hasta posibles desmayos.

Otro mito popular, en relación a la temperatura y el ejercicio es creer que la natación solo afloja los músculos, y nos saca fuerzas. Esto es notoriamente falso. El agua produce un consumo de oxígeno constante por lo cual es considerada una actividad física aeróbica. En lo absoluto disminuye la fuerza muscular. Además tiene una ventaja adicional y es el hecho que al estar en el agua nuestro metabolismo aumenta en la medida que se requiere más consumo de energía para mantener nuestra temperatura corporal.

Es justamente por ello que la actividad en el agua es la elegida para programas de disminución de peso ya que una hora en el agua aunque uno estuviese absolutamente quieto requiere un consumo metabólico de energía mayor que cuando estamos a temperatura ambiente. Es por ello que se incluyen en este tipo de actividad física en programas de reducción de peso y sobre todo en obesidad infantil donde jugar en una pileta no sólo requiere el consumo metabólico de la actividad física sino aquel necesario para mantener la temperatura corporal.