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25 de Noviembre de 2017 - Nota vista 247 veces

"CUENTO CON VOS"

Durante estos días se ha escuchado la palabra "solidaridad" ante los hechos acontecidos con el Submarino "ARA San Juan" perteneciente a nuestra Armada Argentina. Ante la tensión, la angustia, la confusión e incertidumbre vivida es innato solidarizarnos con los tripulantes y sus familias.

La comunidad nacional e internacional se ha movilizado prestando su apoyo, conocimientos, tecnología, naves, gente, todo lo posible, en un claro ejemplo de hermandad entre naciones; más allá de las diferencias.

La solidaridad es precisamente la adhesión o el apoyo incondicional a una causa o interés ajeno, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles; es uno de los valores humanos más trascendentes que lleva a la unión y al trabajo conjunto.

SOLIDARIDAD EN TIEMPOS DE CRISIS

Es común observar comportamientos solidarios en tiempos de crisis, ante guerras, desapariciones, hambrunas, desastres naturales como terremotos, huracanes, inundaciones, incendios, ante ataques terroristas u otras condiciones extremas. Generalmente ante estas situaciones nos abocamos a ayudar y a brindar todo aquello que se encuentre a nuestro alcance a fin de resguardar la integridad psico-física y la vida de las personas afectadas.

La solidaridad no es una obligación, sí es un compromiso humano que nos une más allá de las diferencias, es un impulso que despierta lo mejor de nosotros y nos hace más fuertes.

La esposa de un tripulante del submarino "ARA San Juan" expresaba en estos días: "No nos dejen solos, porque ahora todos nos ayudan, pero mañana se olvidan…"

Es común sensibilizarnos en el primer momento o cuando los hechos están sucediendo (sea una inundación, una desaparición, un ataque, un terremoto, un huracán, un incendio, una epidemia o lo que sea…) pero luego, al pasar los días, el tema comienza a diluirse (incluso en los propios medios de comunicación) y cada uno vuelve a entrar en "su propio mundo" alejándose de los demás, y así, el caudal de ayuda y acompañamiento disminuye con el correr de los días.

El neuro-científico Facundo Manes, dijo: "Los argentinos somos muy altruistas de lo que vemos, pero tenemos que mejorar en el altruismo de lo que no vemos".

Por eso, necesitamos empezar a pensar en comunidad en el mediano y largo plazo, ayudarnos mutuamente siempre y no solo en lo inmediato, para construir redes solidarias fuertes y duraderas.

AUN EN NUESTRO DOLOR

Ser solidarios, estar, apoyar, cuidar, contener, ayudar y acompañar a quien necesita se torna más difícil cuando nosotros mismos estamos transitando algún momento de dolor… porque seguramente tenemos la mirada tan puesta hacia adentro, hacia uno mismo, que mirar al otro se torna casi imposible.

En este sentido comparto una historia de la Madre Teresa de Calcuta:

Cierta noche, un hombre vino a nuestra casa y me dijo:

- Hay una familia con ocho niños. No han comido durante días. Tomé algunas provisiones y fui a verlos. Cuando llegué con esa familia, vi las caras de los niños desfiguradas por el hambre. No se reflejaba ninguna aflicción ni tristeza en sus caras, sólo el profundo dolor del hambre.

Le ofrecí arroz a la madre. Ella dividió el arroz en dos y salió, llevando consigo la mitad. Cuando regreso, le pregunté: - ¿A dónde fue?

Ella me dio esta simple respuesta:

- Con mis vecinos, ¡ellos también tienen hambre!

No me sorprendió su acción, porque la gente pobre realmente es muy generosa. Pero sí estaba sorprendida de que supiera que también ellos tuvieran hambre.

Por regla general, cuando nosotros somos los que estamos sufriendo, nos enfocamos en nuestras necesidades y no tenemos tiempo para los demás.

                                                     Madre Teresa de Calcuta

Estas sabias palabras nos invitan a mirar más allá de nuestro dolor, sin anularlo ni reprimirlo, sino reconociéndolo, pero con apertura; hay otros, a nuestro lado, que también que necesitan un abrazo, un gesto, unas palabras; que nuestro dolor no nos apague, que no nos cierre ni aísle. Es importante compartir para unirnos y fortalecernos y esto nos ayuda a crear redes de ayuda mutua y de contención en beneficio de todos.

SER SOLIDARIOS SIEMPRE…

La solidaridad es uno de los valores humanos por excelencia que nos impulsa a la colaboración mutua y a la unión sobre todo cuando experimentamos situaciones difíciles. Es la base para construir relaciones (familiares, sociales, laborales, comunitarias…) sólidas, valiosas, profundas y duraderas.

Incluso, ser solidarios nos hace bien, aumenta el sentido por la vida misma, fortalece la autoestima, la salud personal y la sensación de bienestar; porque quien ayuda, se ayuda a sí mismo.

Ser solidarios es ir más allá de la indiferencia, de egoísmos e individualismos, es aprender a superar la grieta y las diferencias que nos separan. La solidaridad es una energía que une, que incluye, que integra, porque está íntimamente ligada al AMOR.

Un abrazo solidario a los tripulantes del submarino ARA San Juan y a sus familias.


María Inés Francisconi

Desarrollo Humano

Abogada Mediadora

Coach Ontológico

Contacto: ine.francisconi@gmail.com