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25 de Noviembre de 2017 - Nota vista 71 veces

Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer o de la eliminación de la violencia contra la mujer

Es un día al que todo hombre y mujer, debiera dedicarle por lo menos un rato para la reflexión, al compromiso y si es creyente, a la oración.

Día para pensar por qué motivo se llega a la violencia, hasta la muerte, de una mujer.

Quizás parezca infantil lo que voy a comentar, “recuerdo ver desde niño una imagen de un hombre primitivo, arrastrar de los pelos a una mujer, sosteniendo como terrible amenaza un garrote en sus manos. Como promesa de más violencia. ¡Cuántas sonrisas, comentarios graciosos y bromas despertaba tal imagen! O cuando uno escuchaba a una madre decir a su hija: vos no vas a ningún lado, “y por qué mi hermano puede ir y yo no’’, reclamaba, y la respuesta era: ‘‘y porque es varón’’. O ‘‘andá a ayudar a tu madre’’... ‘‘pero y por qué no va Carlitos’’ y siempre la misma respuesta: “porque es varón”. Que quiero decir con esto, que culturalmente nos han preparado a los varones, para tener más derechos que nuestras hermanas. O como decía un cómico con mucho de verdad: “Cundo nace un nene, el padre o los abuelos decían ¡es un varón! Y cuando de una mujer se trataba se comenta “es una chancleta”. No faltaba quien sabiendo que esperaban ansiosos un varón, (porque parece que el primero que nacía debía ser un varón) como consuelo decían “pero es sanita”.

Cuánto debemos cambiar en la educación temprana de nuestros hijos, explicarles que todos somos iguales, que la diferencia de sexo es para felicidad de todos y nunca excusa para ser violentos. Y si alguno sigue con esa tontería de que las mujeres son el sexo débil, hablarles de la fortaleza increíble de una mujer, capaz de superar la del hombre, en muchas circunstancias. Y la tremenda fuerza de su amor que sostiene a la familia, en momento de crisis, de color, de falta de trabajo, o enfermedad. Los hombres saben de lo que les estoy hablando. Cuando todo anda bien, somos nosotros los que vamos al frente, y damos una imagen fuerte, pero siempre en momentos difíciles, buscamos el apoyo, el consuelo o la fortaleza que nuestras mujeres son capaces de darnos.

Recordemos de cuántos tipos de violencia es víctima una mujer.

Cuando no se reconoce la tarea sagrada de mantener alimentada a la familia física y espiritualmente. Cuando nos recibe contenta porque con cariño preparó un rico almuerzo y de nuestras bocas no sale siquiera un “Hum, esto estuvo muy rico, o gracias por esta comida, está muy buena’’. Pero eso sí elogiamos al cocinero que prepara un menú televisivo, que no probamos, diciendo ‘‘esto es fabuloso’’...

O cuando desde los medios, especialmente la televisión, conductores famosos de programas donde se baila o se chimenta todo, denigran a la muer, exigiéndole que se muestre “más perra”, (el famoso perreo) que “muestre” más, porque su ropa “tapaba” mucho su cuerpo. Le exigen que cuente “sus amores”, cuántas parejas tuvo... o “el popular conductor” las humilla provocando peleas, donde se dicen de todo, menoscabando su dignidad de mujer. Esto incentivado a veces por otras mujeres, o aceptado por ellas mismas, sea por conservar el trabajo o por un momento de “fama”.

O la trata de personas, donde la mujer es usada como una mercancía y recibe una consideración inhumana.

Sé que lo más horrible es el maltrato físico y el femicidio. Pero creo que la sociedad toda, tiene una deuda con la mujer y solo podría saldarla comenzando con: Respetar más a cada una de las mujeres, que se enseñe desde niños a los varones tanto en el hogar como en las escuelas a verlas como iguales en dignidad y un pasito más... a amarlas y protegerlas; recordándoles que mujeres son sus abuelas, sus madres, sus hermanas.

‘‘Día de la No Violencia contra la Mujer” o podría ser “Día del sí al amor y respeto por la Mujer”

Dios nos ayude a quitar de esta sociedad egoísta todo el mal causado a la mujer, solo por ser mujer.

Pablo Sánchez