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21 de Noviembre de 2017 - Nota vista 562 veces

Agustina Kämpfer celebró el primer mes de vida de su hijo con un "baby blessing"

La periodista organizó una ceremonia inspirada en antiguos rituales indígenas para llenar a su pequeño Juan de buenos deseos.

El primer "cumple mes" suele ser muy especial para los nuevos papás, justamente por ser el primero, pero la periodista lo llevó más allá. Agustina Kämpfer organizó un "baby blessing", una ceremonia inspirada en antiguos rituales indígenas en donde se preparaba a la mamá para la maternidad, embarazada o con un bebé recién nacido e invitó a un grupo de íntimos para celebrar este hito en la vida del pequeño Juan.

Este ritual que no tiene nada que ver con lo religioso, en el que los participantes expresan sus deseos para el bebé y, entre otras cosas, se renuncian a los miedos.

Agustina mostró algo de la ceremonia en Instagram, que contó con almohadones, velitas, ofrendas de la naturaleza de diversos tipos (frutas y granos de maíz, por ejemplo), papel picado, y en la que predominaron las lágrimas. La periodista confesó que fue una tarde movilizante; abrieron sus corazones y dieron paso a las emociones más profundas .


Recordemos, Agustina cultiva su costado espiritual y viaja frecuentemente a la India para visitar un famoso centro de meditación. En su último viaje consiguió el título de "facilitadora", que se logra después de determinadas horas de práctica.

El papá de Juan, Agustín Badaracco, no estuvo presente en la ceremonia, seguramente porque ya debe haber regresado a México, donde trabaja como chef profesional. Junto a la periodista tomaron la decisión de concebir al niño pero sin mantener una relación amorosa. La crianza primaria la tiene ella y él viajará cuando su trabajo se lo permita.

"Todavía no caigo en que hace un mes soy mamá. Pero efectivamente, así terminamos la ceremonia de bendición que le organizamos a Juan para celebrar su primer mes de vida. Declaraciones de existencia, deseos amorosos, decretos del alma y sanación profunda… Nuestras caras de lo dicen todo, llorar de emoción, es lo más lindo que hay", escribió Agustina.