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21 de Noviembre de 2017 - Nota vista 188 veces

Uruguay exporta carne ovina con hueso a Nueva York

El viernes salió el segundo embarque de carne ovina uruguaya con hueso a Estados Unidos, tras la habilitación de ese mercado el pasado mes de septiembre y luego de 17 años de negociaciones sanitarias.

Las primeras 11 toneladas, entre cortes envasados al vacío y carcasas enteras para que los compradores puedan ver la conformación de los animales, ya están en viaje hacia el Puerto de Filadelfia y estarán arribando el próximo jueves 30. El comprador es la principal empresa distribuidora de carne ovina de Estados Unidos y que incluso distribuye carne australiana en ese mercado, según publicó EL PAÍS de Uruguay. Ambos embarques fueron hechos por Frigorífico “San Jacinto” en base a 1.500 corderos que fueron aportados por el Compartimento Ovino de alta bioseguridad, instalado en el Campo Experimental “Dr. Alberto Gallinal” del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).

En enero de 2018, ingresarán los primeros corderos a un segundo compartimento que estará en Florida, gestionado por el Movimiento de la Juventud Agraria y la Asociación Rural de Reboledo, sobre un campo que es propiedad del Instituto Nacional de Colonización.

La meta es valorizar la producción de corderos de pequeños y medianos productores. Ambos compartimentos son auditados por la Dirección General de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, que es la autoridad sanitaria; se rigen estrictamente por el código zoosanitario de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Según publicó EL PAÍS de Uruguay, este segundo embarque tiene por destino la comunidad israelí en Nueva York, abarca 500 corderos que fueron faenados bajo las normas del rito Kösher.

Este negocio abre un camino de valorización adicional para la carne ovina uruguaya con hueso, pero la gran meta de Uruguay es agregarle valor a los animales procedentes del compartimento ovino, certificando algunos atributos especiales que el consumidor está dispuesto a pagar.

Lograr esas certificac

iones abre la posibilidad de diferenciarse de la carne ovina de Australia y Nueva Zelanda que tienen una larga permanencia en el mercado estadounidense.