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Se aprobó y entró en vigencia - 20 de Octubre de 2017 - Nota vista 104 veces

Plan de lucha contra la garrapata bovina en Entre Ríos

La norma firmada por el presidente del Organismo, Jorge Dillon, entró en vigencia en el día de ayer, 19 de octubre de 2017.

 El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dictó la Resolución N° 684-E/2017 que convalida el Plan de lucha contra la garrapata bovina (Rhipicephalus –Boophilus- microplus) de la provincia de Entre Ríos, aprobado el 5 de mayo de 2017 por la Resolución Nº 426 del Ministerio de Producción provincial.

La norma publicada el miércoles 18 en el Boletín Oficial con la firma del presidente del Senasa, Jorge Dillon, entró en vigencia ayer, jueves19 de octubre y responde a una solicitud del gobierno entrerriano.

La medida dictada se basa en la Resolución Senasa Nº 382 del 15 de junio de 2017 que establece que las provincias pueden elaborar planes regionales o locales superadores de control y/o erradicación de la garrapata del bovino Rhipicephalus (B.) microplus en sus territorios, teniendo en consideración las particularidades socioproductivas de su región; los cuales deben ser consensuados y convalidados por el Organismo.

“A través de la convalidación de este plan provincial se consolida la estrategia de control regional establecida por el Senasa y consensuada con los gobiernos provinciales”.

“El Plan provincial es viable y sustentable ya que la estrategia sanitaria se sustenta en el cumplimiento de los roles y responsabilidades que le cabe a cada uno de los actores del sector público y privado involucrados en la problemática”, expresó el responsable del Plan Nacional de Control y/o Erradicación de la Garrapata Común del Bovino del Senasa, Mariano Valenzuela. “El control y erradicación de los focos de garrapata redundará en un beneficio económico directo para el productor y para la ganadería de la provincia teniendo en cuenta que la enfermedad parasitaria tiene un impacto negativo directo sobre su desarrollo; esto ocurre en forma directa por las pérdidas que produce como enfermedad y por la transmisión de hemoparásitos que causan la babesiosis y anaplasmosis y, en forma indirecta, por los gastos que implica el control de la parasitosis y el manejo sobre los establecimientos afectados”, agregó el profesional del Senasa.