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10 de Octubre de 2017 - Nota vista 405 veces

Hallan el cometa más lejano de camino al Sol

Situado a 2.400 millones de km de nuestra estrella, proviene de los confines del Sistema Solar y todavía no le ha salido cola.

Un equipo de astrónomos de la Universidad de California Los Angeles (UCLA) ha identificado un cometa a 2.400 millones de km del Sol. Ningún otro objeto de este tipo de camino hacia nuestra estrella se había visto nunca a tanta distancia. El descubrimiento, publicado en la revista Astrophysical Journal Letters, permitirá a los científicos conocer mejor cómo se desarrollan estos cuerpos durante su viaje.

Bautizado como C2207 K2 (PANSTARRS), o K2 para abreviar, el cometa se encuentra actualmente más allá de la órbita de Saturno, y ha estado viajando durante millones de años desde su hogar en los helados confines del Sistema Solar, donde la temperatura es de aproximadamente 226 ºC bajo cero. Fotografiado por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA, la órbita de K2 indica que proviene de la Nube de Oort, una región esférica muy grande que contiene cientos de miles de millones de cometas.

Ligeramente calentado por el remoto Sol, K2 ha comenzado a desarrollar una nube borrosa de 129.000 km de ancho, llamada coma, que contiene un diminuto y sólido núcleo de gas congelado y polvo. Su núcleo mide menos de 19 km de diámetro, aunque el diámetro del coma es tan amplio como 10 veces el de la Tierra. Esas nuevas observaciones representan los primeros signos de actividad jamás vistos en un cometa que entra por primera vez en la zona planetaria de nuestro Sistema Solar.

«Debido a que K2 está tan lejos del Sol y es tan frío, el hielo de agua se congela como una roca, y sabemos con seguridad que la actividad no se produce por la evaporación de hielo de agua, como ocurre en otros cometas», dice David Jewitt, profesor de ciencia planetaria y astronomía en UCLA.

Las observaciones del Hubble del coma de K2 sugieren que la luz del Sol está calentando los gases volátiles congelados -oxígeno, nitrógeno, dióxido de carbono y monóxido de carbono- que cubren la superficie fría del cometa. El coma se forma cuando esos volátiles helados se separan del cometa y liberan polvo. «Creo que estos volátiles se propagan a través de K2», afirma Jewitt. «Pero los volátiles en la superficie son los que absorben el calor del Sol, así que, en cierto sentido, el cometa está desprendiéndose de su piel exterior».

El más

primitivo

La mayoría de los cometas se descubren mucho más cerca del Sol, más cerca de la órbita de Júpiter, por lo que los gases volátiles en la superficie ya han sido «desgastados» cuando los científicos pueden verlos, apunta Jewitt. «Por eso creo que K2 es el cometa más primitivo que hemos visto».

Después de encontrar a K2 en las imágenes del Hubble, los investigadores se dieron cuenta de que el cometa y su coma borroso habían sido fotografiados antes: en 2013 por el Telescopio de Canadá-Francia-Hawái en Hawái. Pero la imagen era tan débil que nadie lo había notado cuando las fotos fueron analizadas inicialmente.

Falta la cola

Un aspecto interesante de las imágenes de K2 tomadas por el Hubble es la ausencia de una cola, una característica común de los cometas.

Según los científicos, esto indica que las partículas que se elevan desde la parte frontal del cometa son demasiado grandes para que la presión de la radiación del sol las lleve a la cola. Sin embargo, a medida que se acerque al Sol, el cometa será cada vez más activo y «presumiblemente formará una cola», augura Jewitt.

K2 hará su acercamiento más cercano al Sol en 2022, cuando pasará justo más allá de la órbita de Marte