CORREO DE LECTORES

El Chamamé, patrimonio de la humanidad

Escrito por:
Adolfo Daniel Badaracco



La comunidad de Corrientes, si bien se mantiene expectante ante la definición de la Unesco para declarar al Chamamé Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad no es motivo para que no sigan trabajando y es así que la Secretaría de Cultura Municipal organizó un Certamen Literario, en el cual seleccionó diez letras de escritores correntinos para ponerles música en ritmo de chamamé, de los diez seleccionados fue el poema de Giuseppe Badaracco titulado “La Cruz de Urunday” que logró el éxito. En el diálogo con Badaracco nos expresó: “Recuerda el momento fundacional de la ciudad, la visión de futuro que sobre ella pudo haber tenido el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón y un paseo por las famosas siete puntas que forma el río Paraná en nuestra costa, evocando momentos como los que suceden en la víspera a la festividad de la Cruz de los Milagros, cuando las familias tradicionalmente encienden luminarias (en las puertas de las casas, los balcones, la noche se ilumina con velas hasta el amanecer). De todo aquel paisaje fundado en 1588 lo único que sigue en pie es la cruz de los milagros, hecha de urunday, de allí el nombre de la canción,

‘‘La musicaliza Leandro Galarza, un exponente joven y muy laborioso del chamamé, con Ricardo Noguera en acordeón y Gustavo Soto en guitarra de siete cuerdas, invité a Franco Perroni a cantar a dúo con Galarza’’.

Con esto de que el chamamé puede llegar a transformarse en patrimonio cultural inmaterial de la humanidad hay una gran movilización ciudadana y la gente de distintos sectores está haciendo aportes a la música, la poética, la danza, el recitado, e incluso la culinaria que rodea al chamamé.

“El momento culminante para nosotros, finalizó, será el próximo miércoles 26 de junio cuando se presente el tema, a las 21:30, en el teatro oficial Juan de Vera de nuestra ciudad”. Este es uno de los trabajos y dedicación que ratifica por qué el Chamamé merece ser Patrimonio Cultural de la Humanidad, ¿o no?