CORREO DE LECTORES

Damas Patricias Argentinas

Escrito por:
María Rosario Echeverría

Por diferentes razones mucho se escucha hablar en estos tiempos de la Patria. Tal vez una de las principales -o más importantes de ellas sea la reciente conmemoración de la Gesta de Malvinas. Como argentina que soy, fervorosa amante de lo nuestro, de lo que tiene que ver con nuestro ser nacional, me sentí emocionada hasta las lágrimas en algunos momentos de tales circunstancias.

Y lo confieso -con gran satisfacción y sano orgullo.

Tampoco quiero ocultar la enorme admiración que sentí siempre por determinadas Instituciones que bregan permanente y positivamente por mantener viva y muy alta la realidad magnífica que encierra el reconocerse argentino.

Una de esas Instituciones por las que profeso verdadera simpatía es la Asociación “Damas Patricias Argentinas”, todo un emblema concordiense. Hay detalles respecto de ella que interpreto son merecedores de que todos los conozcamos.

En agosto de 1944, un grupo de señoras, presidido por doña Luisa Llambías de Volpe, tomó contacto con el Consejo Supremo de Damas Patricias Argentinas “Remedios de Escalada de San Martín”, de Buenos Aires, haciéndoles llegar la inquietud de formar en Concordia una filial de esa Institución, lo que de inmediato fue aprobado. Se hallaban constituidas tres Asociaciones: Buenos Aires, Mendoza y luego Concordia. Se procedió después a tramitar su Personaría Jurídica. El lema que tiene esta Asociación es: “Dios y Patria bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján”.

Sus objetivos son absolutamente patrióticos y mediante sus actividades resaltan nuestro pasado histórico conservando vigente los valores morales que acompañaron a los hacedores de nuestra Patria.

La primera Comisión Directiva de esta Asociación de Concordia fue fundada el 17 de agosto de 1944 y estuvo así integrada, Presidente: María Luisa Llambías de Volpe; Vicepresidenta 1a: Mercedes Haedo Churruarín de Montrull; Vicepresidenta 2a: María Argaín de Comas; Secretaria: Isabel Rivero de Costa; Prosecretaria: Carmen Juli Casas Frías de Iglesias; Tesorera: Elfride Romero de Sarriegui; Pro-Tesorera: María Luisa Salinas de Ledesma; Vocales: Ana Tabossi de Rivara, Celina Arruabarrena de de Luque, Enriqueta Iglesias de Lessa, Cecilia Libarona de Cúneo, Helen Cheirasco de Heras, Dominga Garat, Susana de Luque de Schenone, Malvina de los Ángeles Arcioni, Judith Vélez de Iglesias, Dora Salduna de Lix Klett, María Agustina S. de Castro, Odilia Suburu de Guarrochena y Estela Otaño de Fernández. Asesor Legal: Doctor Juan José Mac Loughlin. Asesor literario: Profesor Enrique Almuni. Asesor Religioso: Reverendo padre Jorge Schöenfeld. Asesor Militar: Capitán Enrique Campagnoli. Su actual Presidente es la señora maría Beatriz Neira de La Madrid.

En la década de los años 1950 y 1960 realizó una importante acción social mediante tareas en un local llamado “El amparo”, que funcionó en la calle 1º de Mayo entre Urquiza y Entre Ríos, donde se exponían y vendían trabajos realizados por manos femeninas. La Asociación se sostiene económicamente con cuota de sodas y donaciones. No tiene sede social ni tampoco filiales. Entre sus principales actividades se encuentra la donación de banderas argentinas (de izar y de ceremonia) a quien lo solicita.

Cabe recordar que la bandera de ceremonia que se encuentra en el Templete de Yapeyú fue donada por esta Asociación concordiense.

No quiero olvidar señalar también que los actos patrióticos que se llevan a cabo en nuestra ciudad se ven siempre jerarquizados por la grata presencia de representantes de la Asociación “Damas Patricias Argentinas”. Allí están ellas cumpliendo fielmente su cometido de apuntalar el objetivo de que los ciudadanos tengamos bien marcado el rumbo que lleve a la grandeza y soberanía de nuestra Patria, es decir, contribuyen con su accionar a sostener altos los valores de la argentinidad. No es esto poca cosa. Por eso pienso se trata de una Institución local muy caracterizada que bien vale la pena conocer en sus entrañas y apoyar en la medida y posibilidades que sea posible a cada uno porque, de verdad, honra a Concordia.