CORREO DE LECTORES

LA SUPREMA INJUSTICIA: la Criminalidad del Poder

Escrito por:
Ricardo Monetta

Es cierto que los hombres de hoy son incomparablemente más iguales en Derecho que en el pasado. Y sin embargo son también de hecho más desiguales en concreto a causa de la vulnerabilidad de que son víctimas millones de personas, a pesar de los que “dicen” las leyes, actas y Constituciones de muchos países, ya sean estatales o internacionales.

Nuestro tiempo de Derechos, es también el tiempo de la violación y de la más profunda desigualdad ante las leyes. Esta crisis del papel del Derecho generada por la globalización y “perfeccionada” por el neoliberalismo, se manifiesta en materia Penal como crisis o quiebra, porque la “criminalidad que más amenaza gravemente los derechos, la Democracia, la paz y el futuro, es la Criminalidad del Poder. Un fenómeno no marginal y excepcional, sino inserto en los crímenes de los poderes públicos. Como ocurre en nuestro país con la crisis del Fuero Federal, de los Tribunales de Comodoro Py.

Pero da la causalidad que me quiero referir específicamente a la Suprema Corte de Justicia

A principios de 2106, el que suscribe, publicaba una columna refiriéndome a la categoría de Emperador del incipiente Pte. Macri a tratar de introducir por la “ventana”, esto es sin pasar por los acuerdos del Senado, a dos postulantes, Carlos Rosenkranzt y Horacio Rosatti, violando la Constitución. Se tuvo que dar marcha atrás, y como en el Senado de la Nación el poder estaba en manos cómplices de Pichetto, Guastavino y otros del Partido Justicialista, le dieron el acuerdo que necesitaban para sentarse en la Suprema Corte.

En realidad lo que M. Macri buscaba era asegurarse en el último y principal estrado de la Justicia, la cuota de impunidad para lo que pensaba hacer.

Pasó el tiempo y Carlos Rosenkranzt no solo asumió como miembro supremo, sino que a través de un “golpe” palaciego, asumió como Presidente del más alto tribunal.

Ahora bien, el Código Procesal Civil y Comercial dice que los jueces y las juezas no deberían intervenir en casos donde fueran defensores de algunos de los litigantes o emitieran algún tipo de opinión, recomendación o dictamen. Tampoco si tienen amistad con algunas de las partes, que se advierta en la familiaridad o la frecuencia en el trato, o si recibieron beneficios de importancia de algunas de ellas.

Este Presidente de la Suprema Corte había presentado una declaración jurada que está plagada de grandes y conocidas empresas, como por ejemplo Petroquímica Cuyo, PanAmerican Energy, Esso, Claro, YPF, etc, clientes de su estudio de abogados, pero que no debería participar en las sentencias que involucraran a esas firmas o a cualquier otra.

Los investigadores detectaron en el entrecruzamiento de más de 300 empresas que participó en las sentencia de al menos 10, en las cuales incluyen resoluciones, de modo que son más de 20 las involucradas en los fallos de Rosenkrantz.

Y pensar que el día que hizo su primer discurso como presidente de la Corte, sorprendió cuando expresó al decir que el Poder Judicial atravesaba una crisis de legitimidad y confianza, y que si no se recuperaba, perdía su razón de ser y continuó diciendo: ‘‘Se empieza a generalizar la sospecha de que servimos a intereses diferentes al Derecho.”(sic)

Pregunto: ¿habrá sido una expresión autorreferencial?

Además hay un conjunto de expedientes vinculados con la regulación de honorarios en causas sobre empresas clientas de Rosenkrantz, donde tampoco se excusó.

Además se supo que este Juez participará en un encuentro destinado a atraer inversiones para la Argentina, cuestión esta que está muy alejada y reñida con su posición de magistrado. Y esto lo realizaría junto a Gerardo Matto, del HSBC, el senador Pichetto y Gastón Remy, CEO de Vista Oil. Lo auspiciaban la Columbia Latin American Businnes Law Asociation y el Colegio de Abogados de Bs. As. y que es conocido como el de la Calle Montevideo y que ha operado como el brazo armado jurídico del Gobierno en operaciones

y denuncias contra jueces que no son del agrado del Poder Ejecutivo.

Según el artículo 32 del Código procesal Civil y Comercial, ‘‘incurrirá en la causa de mal desempeño, en los términos de la Ley de Enjuiciamientos de magistrados, el juez a quien se probare que estaba impedido de entender en el asunto y a sabiendas de que haya dictado en él resolución que no sea de mero trámite.” Será Justicia.